Archivo Militar: acusado intentó desmentir al principal testigo

abril 11 /2014

En la continuidad del juicio que se le sigue por tentativa de destrucción de documentos, el ex teniente coronel Juan Manuel Gestoso Presas sostuvo que no tenía una red interna que le permitiera conocer lo que pasaba puertas adentro del Ejército y que se enteró por los carriles normales que su subordinado, el capitán Silvio Manino Leal, había concurrido al Estado Mayor del Ejército con los libros de registro de la guardia de las salas de Maternidad y Suboficiales del Hospital Militar Salta.

Gestoso Presas está acusado por tentativa de destrucción de documentos destinados a servir de prueba. Es porque en mayo de 2008, cuando era jefe de la Compañía Inteligencia 5, de Salta, ordenó destruir los dos libros, que guardan registros de las atenciones en el Hospital Militar en el período que va desde principios de 1975 a mediados de 1990, es decir que comprenden toda la dictadura cívico militar.

Junto a Gestoso Presas, el Tribunal Oral Federal de Salta juzga también al ex coronel y ex director del Hospital, el médico Carlos Fernando Tozzeto Arias, a quien se le atribuye incumplimiento de los deberes a su cargo. La acusación sostiene que tras el hallazgo de los libros se saltó el procedimiento establecido y los entregó al jefe de Inteligencia, con el que decidieron la destrucción.

Esto se hizo a pesar de que los dos oficiales sabían que organismos del Estado Nacional estaban tratando de obtener datos sobre nacimientos producidos en este Hospital en septiembre de 1975, años en que ya imperaba el terrorismo de Estado.

Los libros se salvaron porque Manino Leal, que recibió la orden de incinerarlos, incumplió la orden y los guardó e intentó entregarlos a la Jefatura del Ejército, aunque finalmente terminó depositándolos en el Ministerio de Defensa de la Nación. Así se inició este proceso que ahora está en su etapa final.

En una audiencia que se celebró el martes último, Gestoso Presas intentó debilitar el testimonio de Manino Leal y para ello recurrió a la figura del actual jefe del Ejército, César Milani.

Le reprochó a su otrora subordinado que no le hubiera expresado que la orden de destrucción de los libros era “improcedente”. Le reprochó también que no hubiera respetado la cadena de mando, sostuvo en este aspecto que (ya que no confió en él) pudo haber recurrido al otro oficial superior que seguía en esta línea, que entonces era Milani. En la misma línea, aseguró que se enteró de la presencia de Manino Leal en el Comando Superior por la vía formal, porque Milani llamó a su jefe inmediato, Horacio Piazza y éste lo consultó sobre esta situación.

En cuanto a los dichos del testigo acerca de que Gestoso Presas mandaba correos electrónicos con injurias a la entonces ministra de Defensa, Nilda Garré, y que distribuía notas del director del diario La Nueva Provincia, Vicente Massot (que está siendo investigado por delitos de lesa humanidad), el ex militar dijo que se ocupaba de los partes de prensa del Ejército, que esto era parte de sus quehaceres y que ejercía su libertad de prensa.

Contra la que se preveía, todavía no se conoce la fecha de finalización de este debate. La próxima audiencia será el martes 15, a las 8,30. Ese día se realizará un careo solicitado por la Fiscalía. El Tribunal aún espera la respuesta de pedidos de informes.

  • Informe Elena Corvalán