Cornejo Alemán pidió ser apartado y ex presos reconocieron lugares de detención

abril 9 /2013

Una cal y una de arena en el megajuicio por violaciones a los derechos humanos: por un lado, Joaquín Cornejo Alemán mostró las cartas y pidió ser apartado del debate; por el otro, los ex detenidos políticos Carlos Holmquist, Nora Leonard, Pía Asunción Vilte y Néstor Finetti reconocieron los lugares donde sufrieron la detención y torturas, en la Delegación de la Federal y en la cárcel de Villa Las Rosas.

La jornada del martes 9 de abril comenzó con una audiencia corta, en los Tribunales Federales, en la que el defensor oficial Federico Petrina pidió que el militar Joaquín Cornejo Alemán sea apartado de este proceso, petición a la que se opusieron la Fiscalía y los querellantes y que será resuelta hoy por el Tribunal Oral. El militar era segundo jefe del Regimiento de Caballería V y está acusado por la desaparición del soldado Víctor Brizzi.

Los querellantes temen que si el Tribunal hace lugar a la pretensión de Cornejo Alemán se abra una vía por la que querrán ser apartados también otros represores, al fin y al cabo la mayoría son ancianos y tienen distintas dolencias. Ayer se recordaba que el ex jefe del Ejército en Salta, Carlos Alberto Mulhall, padece de una cardiopatía.
Petrina basa su pedido en el informe del perito médico Ricardo Chevarlzk, de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, al que recurrió el Tribunal para preguntarle cuánto tiempo necesita el militar pare reponerse de un infarto sufrido el 2 de marzo y si podrá seguir las audiencias por videoconferencia. El perito dijo que “no puede determinarse un tiempo de recuperación” pero que “se puede inferir” que “no puede ser inferior a los 90 días” y hasta podría “llegar a los 180 días”. Y aseguró que “no se encuentra en condiciones de presenciar el juicio” porque esto le provocaría un estrés que podría poner en riesgo su vida.

El fiscal Ricardo Toranzos pidió al Tribunal que “no se adopte ninguna decisión definitiva” sobre Cornejo Alemán, teniendo en cuenta que Chevarlzk no lo revisó sino que hizo su informe sobre la base de los antecedentes y la historia clínica que le hicieron llegar, además todavía se deben realizar otras diligencias y en ese tiempo podría haber una evolución en el estado de su salud. Los querellantes Susana Aramayo y Gastón Casabella pidieron que se haga otro informe, producido por un especialista que revise a Cornejo Alemán. Y la querellante Tania Kiriaco recordó que hay antecedentes de imputados por delitos de lesa humanidad obligados a concurrir a debate aún en delicado estado de salud, y remató: actuar de otra manera podría constituirse en un aporte para la impunidad.
El Tribunal dará a conocer su decisión hoy, a las 9.30, antes de inspeccionar la Central de Policía y el Regimiento de Caballería V.

“Ahí lo ví a Fronda”

El ex detenido político Carlos Holmquist describió ayer el recorrido que hizo en la Delegación de la Policía Federal, donde fue torturado, y ratificó que ahí vio al militante peronista Eduardo Fronda, asesinado en enero de 1975.

Holmquist recordó que fue detenido el 10 de diciembre de 1974 y que una madrugada fue llevado a la Federal. Aunque hubo modificaciones en la edificación, el testigo pudo ubicar cada lugar donde estuvo, ante los jueces Carlos Jiménez Montilla, Marcelo Juárez Almaraz y Gabriel Casas. Para orientarse, entró por el garaje (por donde lo llevaron, vendado), donde recordó una columna ya inexistente, siguió a la izquierda, donde recordó que había una pileta que goteaba y enseguida dos calabozos. Adentrándose en el edificio señaló la habitación donde conversó con Fronda, la oficina del Delegado (donde fue interrogado y torturado, por Federico Livy y Juan Carlos Alzugaray) y, de vuelta, hacia el patio, al lado de los calabozos: “Ahí es donde lo veo a Fronda, ahí es donde estaba, sentado en el piso, esposado a la banqueta”.

Holmquist también participó de la inspección en la cárcel de Villa Las Rosas, donde junto a Finetti reconoció las celdas donde fueron alojados, aunque en distintos momentos, porque el primero recuperó su libertad en octubre de 1975 y partió al exilio, mientras que el segundo fue detenido el 24 de marzo de 1976. Finetti recordó que en la cárcel vio a Mario Falco y Ronald Colina.

A pesar de los cambios en la Unidad Penal, Nora Leonard y Pía Asunción Vilte también reconocieron el pabellón donde estaban confinadas, hoy convertido en comedor de los miembros del Servicio Penitenciario Provincial. Leonard recordó que recibían amenazas, relató los maltratos y ratificó que Cornejo Alemán iba asiduamente a la cárcel, en helicóptero, acompañado por otro oficial “alto”. También ratificó que vio allí a Alzugaray, otro de los imputados en este proceso.

  • Informe: Elena Corvalán