El Encuentro de Mujeres evidenció que hay una opresión de género específica

octubre 13 /2014

La ciudad de Salta fue anfitriona de alrededor de 40 mil mujeres que llegaron de distintas partes de la Argentina y el mundo. Este año asistieron de Chile, Centroamérica y Barcelona, para participar de los 63 talleres dictados en plazas y colegios de nuestra ciudad, trataron sobre temas de género como violencia, femicidio, aborto, acceso al trabajo, sexualidad, trata de personas y lesbianismo.

En el Colegio Nacional donde se abordó el taller de discusión del aborto hubo disturbios entre las participantes que estaban a favor y las que defendían esta práctica, hasta el punto del arribo de la ambulancia del Same al lugar para asistir a las participantes que fueron expulsadas y golpeadas del establecimiento por disentir con las mujeres pro aborto.

Los talleres tienen como modalidad el consenso y en ellos no se vota, pues no se busca ganador o perdedor, pero siempre hay grupos que no respetan la postura de las demás participantes, se reflejan todas las opiniones y posturas. Las conclusiones a las que llegan después de dos días de debate plasman siempre la doble opresión de género que las mujeres padecen en una realidad que las afecta particularmente.
Esa realidad es la que año tras año, a través de este Encuentro, se quiere cambiar partiendo de las coincidencias que tienen y tratando de respetar las diferencias, aunque muchas veces no sea así.

Se logró convenir medidas coordinadas de lucha para reivindicarlas, pero además concientizar a miles de mujeres para que comprendan que hay una opresión de género específica. Después de cada encuentro varias participantes manifiestan que regresan a sus hogares fortalecidas para enfrentar desde otro lugar las relaciones familiares y dentro de las organizaciones donde se desempeñan.

La marcha

El segundo día del Encuentro alrededor de las 17.30, diversas delegaciones políticas y particulares se concentraron en el Monumento de la Memoria, para comenzar con la ya conocida “Marcha del Encuentro” que año a año se realiza, partieron desde avenida San Martín. Cada una con sus banderas, usando pañuelos verdes, símbolo del aborto legal y gratuito, la marcha se realizó en un clima bastante tranquilo.

A las 20,15 un grupo de 40 manifestantes decidió separarse de la marcha original y llegar hasta el frente de la Catedral, donde comenzaron a cantar, hacer graffitis y repudiar la postura de la Iglesia. Inesperadamente, los católicos reunidos en el lugar comenzaron con las agresiones verbales y físicas hacia algunas de las manifestantes. Rezos, empujones e insultos fue lo que destacó al grupo católico, un par de hombres de la iglesia se abalanzaron contra las mujeres manifestantes con insultos y palabras obscenas.

Mientras un representante de la iglesia católica estaba dando una nota a un canal local se le acerco una manifestante denunciando que éste había agredido físicamente a una de sus compañeras, el hombre se ofuscó y comenzó un forcejeo, que termino con su huida por calle España para refugiarse en un local ubicado en calle Belgrano, por temor a la reacción las demás mujeres que persiguieron repudiando lo que él hizo.

Varios ciudadanos que presenciaron el triste acontecimiento resaltaron que más allá de no compartir la postura del aborto estaban a favor de las manifestantes y no de la reacción de las personas de la Iglesia, porque notaban falta de argumentos y excesos de violencia.

Una mala experiencia

Lidia Guzmán

Lidia Magdalena Guzmán, docente de Aguaray integrante de la fundación “Un Sol para honrar la vida”, expresó su descontento con lo vivido estos días, “vine con dos compañeras mas a Salta a participar por primera vez de este encuentro. Yo pensé que era un encuentro tranquilo, que íbamos a compartir opiniones. Elegí el taller de “Mujer y Derechos Humanos” que es bastante amplio. Nunca me imaginé que iba a ser así, me desilusione por completo”.

Destacó que se va con una mala imagen porque desde la inauguración había un grupo denominado “Las Rojas” que comenzaron con los disturbios. En su Fundación tratan el tema de la trata de personas, pero cuando en el taller querían hablar sobre este flagelo no las dejaban escribir ni participar del plenario. Veía que tenían una postura bastante cerrada. No vio consenso ni mediación, Lidia no está de acuerdo con el repudio a la Iglesia Católica ni mucho menos con la violencia que vio por parte de algunas agrupaciones.

Apoyo de la comunidad Trans

Lohana Berkins, resaltó que la comunidad trans apoya el Encuentro y asegurando que la falta de trabajo y salud están entre los principales temas de debate que se llevo a cabo en el taller sobre la situación de las mujeres trans en la escuela Victorino de la Plaza.

También enfatizo sobre la demanda la reglamentación del Artículo 11 de la ley 26.743, que garantiza el acceso a tratamientos hormonales y quirúrgicos para quienes necesitan adaptar su cuerpo a su identidad de género.

Berkins es una activista Trans que en 1994 fundó la Asociación de Lucha por la Identidad Travesti y Transexual (ALITT), que preside hasta la actualidad. Fue impulsora de la ley 3062 de respeto a la identidad adoptada por travestis y transexuales y aprobada por la Legislatura porteña en 2009.

  • Informe y fotos: Teresa Frías