Homenaje a luchadoras de los derechos humanos

marzo 22 /2012

Nora Leonard y Cristina Cobos, familiares de desaparecidos y miembros de la Asociación de Derechos Humanos Lucrecia Barquet, serán reconocidas hoy en un acto organizado por el Centro de Estudios Políticos y Sociales “El Subsuelo”.

Esta actividad es parte de las acciones que se llevarán a cabo hoy y mañana en memoria del golpe perpetrado el 24 de marzo de 1976 y las víctimas del terrorismo de Estado.

El reconocimiento será entregado a las 17,30, en el salón Walter Adet del Complejo de Bibliotecas (Belgrano y Sarmiento).

Nora Leonard se reivindica como integrante de la generación de los 70, una de las tantas militantes que participó “de esta lucha para cambiar el mundo”. Militaba en la vanguardia comunista universitaria, Tupac, una organización no armada. “Nosotros participamos por eso en la defensa del gobierno de Ragone, en la defensa del rectorado de Martínez Borelli, ahí nos enfrentamos por eso con la derecha peronista y una vez con la derecha armada en la Universidad.”

En la dictadura, y en plena represión, comenzó su militancia en los derechos humanos junto a Lucrecia Barquet y a otras luchadoras. “He dedicado mi vida a la justicia, primero en el Juicio a las Juntas en Buenos Aires, en 1985”, contó. Allí declaró como testigo narrando la matanza de Palomitas, donde fueron asesinados su hermana Celia Leonard y su cuñado, Benjamín Avila.

En la impunidad propiciada durante el gobierno de Carlos Menem recurrió a la Audiencia Nacional de España, y declaró ante el juez Baltazar Garzón, el 23 de julio de 1998, presentando el caso Palomitas.

Con Lucrecia Barquet y otras luchadoras participó del Juicio por la Verdad. “Seguimos luchando en otras causas, fundamentalmente luchando en las causas por los detenidos desaparecidos, y también trabajando apoyando en el caso de muertes en comisarías como el caso Campos en Limache”.

Cristina Cobos ha sido especialmente castigada por la represión: el 8 de marzo de 1976, su esposo, el soldado Víctor Brizzi, fue desaparecido del Regimiento 5º de Caballería del Ejército; su hermano Martín Miguel Cobos fue asesinado por policías a la edad de 18 años, el 25 de septiembre de 1976; otros dos hermanos, Enrique y Víctor Cobos, fueron perseguidos políticos y el segundo estuvo detenido y fue sometido a torturas.

La misma Cristina sufrió los rigores de los represores las veces en que, insistentemente, a pesar de la evidente indefensión, iba a la sede del Ejército a preguntar por su marido.

“En aquel momento, a partir del secuestro de Víctor, comencé con las denuncias (…). Después hubo un impasse porque a partir del golpe ya no se pudo hacer nada. Cuando volvió la democracia seguí con la búsqueda, junto al con el padre de Víctor, Roque Brizzi, que hizo denuncias en distintas instancias. Hasta al Papa fue, y hasta una Comisión de Derechos Humanos en Ginebra también”.

“Después de la muerte de mi hermano también, y nunca cesé en la búsqueda de los que participaron del asesinato de Martín, siempre estuve alerta y por eso pude aportar datos en el juicio”. Antes sus acciones eran en solitario, hasta que en 2004 se incorporó a la Asociación Lucrecia Barquet”.

Luego del homenaje, a las 18,15, habrá un panel sobre “El rol de la justicia en la condena del terrorismo de Estado”, a cargo de Matías Duarte, abogado de la familia Ragone; Tania Kiriaco, abogada en causas de derechos humanos, y Daniel Escotorín, historiador autor del libro “Salta montonera”.

La actividad del centro de estudios El Subsuelo comenzará a las 10, en el salón auditorium del Complejo de Bibliotecas, donde se inaugurará la muestra fotográfica “El cielo por asalto”.