Responsabilidad Vs. fanatismo; realidad Vs. hipocresía

octubre 18 /2014

Entre derechos y prejuicios

El 29° Encuentro Nacional de Mujeres realizado en Salta, este último fin de semana dejó abierta la posibilidad de continuar reflexionando, principalmente, por la cantidad de temas a resolver para poder terminar con las diversas formas de violencia y seguir avanzando en lograr la igualdad de derechos. La declaración de la emergencia nacional en violencia de género y la despenalización/ legalización del aborto para evitar más muertes de mujeres en situación de pobreza y/ o vulnerabilidad social son las demandas y conclusiones centrales que dejó este encuentro.

“Cómo” se abordaron estos temas (que son polémicos y complejos) y “Qué” otras diversas temáticas se trataron en los más de 60 talleres que se realizaron en la ciudad -del que participaron 40 mil mujeres- no fue el objeto informativo de una gran parte de la prensa salteña, de las empresas mediáticas y de periodistas, algunos de los cuales se sostienen por el financiamiento de grupos conservadores ligados a la iglesia católica y a la evangelista.

Como periodistas integrantes de Red Par, comprometidos/as en el ejercicio de un periodismo no sexista observamos, con gran preocupación, cómo ciertos/as comunicadores/as cedieron frente a la presión del supuesto sentido común (sinónimo de la hegemonía) y relativizaron los principios más elementales de la ética periodística enviando información recortada, parcializada, tendenciosa, haciendo uso de un silencio selectivo de la información que se pareció bastante a la tergiversación y sin otorgar la palabra a las protagonistas del encuentro.

Muchos/as de ellos/ as construyeron la noticia desde la mendacidad: “las mujeres vienen a destrozar la ciudad”, “tienen relaciones sexuales frente a la catedral de Salta”; en el prejuicio escandaloso de “hubieron escenas de lesbianismo” (un beso entre dos mujeres), la morbosidad de “marchar con los pechos desnudos”, fueron algunas de las frases que se leyeron y escucharon. Pero no objetaron, ni objetan las insistentes imágenes de vedettes y modelos semidesnudas o desnudas, cosificadas, que aparecen a diario en matutinos locales en su versión online o en las contratapas impresas. Uno de los diarios digitales que más atacó este Encuentro y que utiliza el slogan “la verdad debe contarse entera siempre” publicó días antes del Encuentro, mediante gigantografías dispersas en toda la ciudad, una fotografía en la que para hablar de Lionel Messi, puso énfasis en la cola de su mujer.

Criticaron las pintadas en las paredes , cuestión que es objeto de discusión hacia el seno del movimiento de mujeres de Argentina (sobre todo, de las que participan de estos Encuentros) y callaron, convenientemente, que antes y durante el desarrollo del 29 Encuentro Nacional de Mujeres, el grupo autodenominado “Cuidado Salta” empapelara y ensuciara las paredes del micro y macrocentro de la ciudad, entre ellas las del Mercado San Miguel, con afiches contrarios a este multitudinaria expresión de las mujeres.

Reconocemos y reivindicamos la labor de los/as compañeros/as que hicieron una cobertura periodística despojada de prejuicios y que valoraron el Encuentro en su dimensión social, en su capacidad de movilización y en su asombrosa belleza, difundiendo el debate con sensatez, ética y veracidad.

Explicarle a un/a periodista o comunicador/a social que no existe una sola verdad, que la realidad está formada por diversos hechos con diversas posturas que son necesarias reflejar y que el juicio o la valoración debe hacerse en el marco del mayor conocimiento, respeto y responsabilidad social por la audiencia; es como explicarle a un médico que para hacer un diagnóstico certero de salud debe realizarle a la persona análisis, radiografías u otra técnica que muestre o compruebe su estado de salud.

Se debe mencionar también, que la Defensoría del Público declaró a este año como “El año de lucha contra la violencia mediática hacia las mujeres y la discriminación de género en los medios audiovisuales”. En este marco, la cobertura periodística de algunos medios locales sobre el 29° Encuentro Nacional de Mujeres se realizó a partir del ejercicio de la violencia mediática hacia sus participantes -según lo establece la Ley 26.485 de Protección Integral hacia las mujeres- porque difundieron mensajes e imágenes estereotipadas que injuriaron, difamaron, discriminaron. De esta manera, legitimaron la desigualdad de trato y generaron o predispusieron a grupos minoritarios de la sociedad a la violencia hacia las mismas, estigmatizándolas como “feministas locas”, “violentas” y “anticristianas”.

La cobertura mediática de este Encuentro dejó sentada la urgente necesidad de que periodistas y comunicadores/as salteños/as se formen e informen en la ampliación de los nuevos derechos comunicacionales y de género, a fin de que el abordaje de estas cuestiones se realice a partir de una mirada amplia respetuosa de esos derechos y lejos de los prejuicios.

La Red PAR Salta recuerda, asimismo, que el valor ético de este rol requiere concientizarnos día a día de la responsabilidad social que implica influir en la opinión de la audiencia o el público, para erradicar falsos conceptos regidos por el fanatismo consumista de que “el escándalo es lo que vende” en la lógica informativa.

Esto, nos permitirá avanzar y lograr que los dobles estándares morales que persisten en parte de la sociedad salteña, dejen de ser el centro de la noticia y la realidad se muestre con todas sus aristas, como un derecho fundamental de la audiencia y como premisa de nuestra obligación profesional.

  • Red PAR Salta:
    Fedra Aimetta
    Victor Arancibia
    Alejandra Cebrelli
    Marta César
    Mabel Corrales
    Maru Rocha Alfaro
    Melina Sola