Salvan la vida de una nena con Síndrome Urémico Hemolítico en el Hospital Materno Infantil

noviembre 1ro /2012

Una niña de 2 años derivada desde la Localidad de El Carril ingresó a principios de Octubre a la Emergencia Pediátrica del HPMI con cuadro de deshidratación grave secundaria a diarrea con sangre, con un alto nivel de infección, le realizaron los estudios correspondientes y fue diagnosticada con Síndrome Urémico Hemolítico (SUH) complicado, de alta gravedad y en insuficiencia renal aguda.

Inmediatamente recibió asistencia multidisciplinaria de los Nefrólogos del HPMI quienes, por el grado de compromiso abdominal, no pudieron realizar el procedimiento tradicional de diálisis que realizan a la mayoría de pacientes con esta patología, sino que tuvieron que recurrir a un procedimiento de alta complejidad para niños de tan corta edad: la hemodiálisis.

Durante la internación, la gravedad de la enfermedad le implicó a la bebé una serie de consecuencias que pusieron en riesgo su vida, sin embargo y “gracias al arduo trabajo de los profesionales, la niña se encuentra estable y próxima a ser dada de alta”, según refiere la Dra. Rosana Salim, Jefa de Nefrología.

La paciente quedara con secuelas renales de por vida y será estrictamente controlada en el área hospital del día de la institución.

En la provincia existen sólo dos centros asistenciales que pueden realizar este procedimiento en pacientes pediátricos, uno de ellos es el HPMI, el otro es un centro privado con el que se trabaja de forma articulada.

El Síndrome Urémico Hemolítico (SUH) es una enfermedad endémica, primera causa de insuficiencia renal aguda en nuestro país, con una mortalidad del 5% en la etapa aguda. El Materno Infantil cuenta con el único equipo de Nefrología Pediátrica de la provincia en condiciones de tratar este tipo de casos.

El SUH ataca a niños entre los 6 meses a 5 años de vida, principalmente hasta los 2 años de edad. La causa de esta enfermedad es la toxina de la Escherichia Coli que ingresa comúnmente por los alimentos mal lavados, la carne mal cocida, el agua no potable, los lácteos que no siguieron la cadena de frío, las manos mal higienizadas de los propios adultos que somos portadores sanos de la enfermedad.

En la época de altas temperaturas, las condiciones para la proliferación de la bacteria son óptimas, por lo tanto desde el HPMI, insistieron en extremar las medidas de prevención.