A 15 años de las primeras muertes en los piquetes del norte

mayo 10 /2015

En General Mosconi y en Salta Capital se conmemoraron los 15 años de las muertes de Orlando Justiniano y Alejandro Gómez, de 20 y 18 años respectivamente, quienes fallecieron el 9 de mayo de 2000 mientras persistían los piquetes que se hacían en el norte provincial.

Durante el gobierno de Juan Carlos Romero

“Acá se preparó un accidente para desactivar los piquetes, dado que había que dar un escarmiento”,dijo Juan Nieva, vocero de los ex ypefianos en el aniversario de la primera pueblada en el norte.

Las muertes están caratuladas como homicidio culposo en accidente de tránsito. Pero Jacoba Olarte, madre de Alejandro, sostuvo que aún al día de hoy que las muertes fueron consecuencia de un asesinato precedido por torturas.

La mujer aseguró que fue la policía quien habría “tirado” los cuerpos de su hijo y Orlando en la localidad de Yuto (Jujuy). En aquel momento, dijo, no se realizó autopsia alguna sino necropsias en el juzgado de San Pedro de Jujuy donde se asentó la causa. Aseguró haber vistos marcas de golpes en la espalda de su hijo, que faltaban tres uñas en una de sus manos, huellas de esposas en sus muñecas, y marcas en su cuello, además de haberlo visto “con la boca abierta como pidiendo auxilio”.

Los jóvenes eran parte del movimiento piquetero iniciado por aquellos años ante la crisis generada por el modelo neoliberal. Contaban con una camioneta que le había dejado una persona de Bolivia quien les había dicho que podían utilizarla para juntar los recursos necesarios para los piquetes. Fue en esa misma camioneta en la que la versión oficial aduce, murieron tras un vuelco.

Ese 9 de mayo hubo también una represión feroz sobre los piqueteros, algunos de ellos detenidos y transportados en un camión a Salta Capital. Jacoba aseguró haber escuchado al en ese entonces vicegobernador Walter Wayar nombrar la matrícula de la camioneta en la cual se movía su hijo, indicando que este vehículo junto con el camión viajaban a Salta Capital. La camioneta nunca llegó.

En la camioneta también aparecieron botellas de cervezas y al principio la policía indicó que Justiniano y Gómez estaban alcoholizados. Pero los exámenes no coincidieron con la versión. En 2004 la causa fue archivada y en 2010, por intermedio de la abogada Mariana Vargas se solicitó su reapertura. No hubo respuestas.

La conmemoración Gómez y Justiniano fue expresada en las marchas de los viernes de los Familiares de Víctimas de la Impunidad. En Mosconi, en tanto, se se hizo una marcha desde la Plaza Principal, hasta la Tres Cruces, ubicadas enfrente al cementerio de la localidad, sobre ruta 34.

Una actuación “política”

Juan Nieva, vocero de los ex ypefianos, recordó que los aniversarios de la primera pueblada en el norte se recuerdan los 7 de mayo, dado que en ese día, pero en 1997, se produjo la primera. En el 2000 cuando ocurrieron las muertes se hacía el recordatorio de la pueblada y en medio de una crisis terminal, la represión era la contención encontrada por el gobierno nacional y provincial.

“Acá se preparó un accidente para desactivar los piquetes, dado que había que dar un escarmiento”, fue la hipótesis que volcó al recordar que tras estas primeras muertes se produjo en el mismo año la de Anibal Verón, para sumarse en 2001 las de Oscar Barrios y Carlos Santillán. Los tres, muertos en represión.

Recordó que en las negociaciones que se hacían en asamblea, se presentaba como una suerte de vocero del Gobierno el hoy arzobispo, Mario Cargnello. “Su actuación fue la de tratar de sofocar el incendio en ese momento como un vocero prácticamente de (el en ese entonces gobernador, Juan Carlos) Romero”. Recordó que tiempo después, Cargnello -que en ese entonces era obispo de Orán-, se convirtió en Arzobispo de Salta.

Mientras, “a nosotros esa historia nos costó cinco muertos y 17 personas que quedaron inválidas”, lanzó Jacoba, al asentir a Nieva cuando el ypefiano indicó que en Mosconi la realidad no cambió demasiado desde aquella época. Y es que quedó “hecho casi un pueblo fantasma”.

  • Informe Laura Urbano
    Fuente Nuevo Diario de Salta