Balance 2010 de la Orquesta Sinfónica

enero 2 /2011
José Acho

De las estadísticas tomadas como referencia para este balance 2010 de la Orquesta Sinfónica de Salta, surge que la Secretaría de Cultura bajo la conducción de Mariano Ovejero, fue el año de menor actividad de su historia. Su manejo de la temporada fue de una velada improvisación. En tanto por su ausencia, escaso trabajo y gestión de su actual director Enrique Roel, resultó el más deslucido e intrascendente en años.

Enrique Roel, director titular batió en el 2010 el récord de ausencia al frente a la Orquesta por sus compromisos laborales en Buenos Aires.

Ovejero y Roel a principios de 2010 hicieron anuncios y promesas varias que no se cumplieron, se repitieron conciertos y hubo ausencia de estrenos. La programación anual no se confeccionó, sino que se fue haciendo sobre la marcha. Luis Gorelik no vino a Salta para presentar el CD doble “200 Años de Música Argentina” por distanciamientos y caprichos de las autoridades.

Como maestro honorario Felipe Izacary no dirigió los dos conciertos al año 2010. Izcaray debía estar al frente de la Orquesta salteña en abril y en el último concierto de despedida. Tampoco se cumplió el estreno de una Opera con coro y orquesta en vivo; ni se concretó aun la musicalización orquestal con los tema del grupo “Queen”.

Este balance devela una desprolijidad administrativa y confirmaría que esta Sinfónica, de continuar en este camino, está muy lejos de igualar o superar las glorias obtenidas y más cerca de vivir de su fama o de convertirse en una institución rimbombante, sin vitalidad.

En “piloto automático”

Fueron los músicos y el director asistente Jorge Lhez, los que se esforzaron cada día del 2010 por no dar argumentos a los que advertimos que la Sinfónica, con la salida del anterior director, abandonó la exigencia en el trabajo y la rigurosidad en la dirección. De cierto despotismo en la dirección se pasó a “piloto automático” y de la improvisación al desconcierto.

Las estadísticas afirman el 2010 fue el más plano en la historia de la Sinfónica. La gestión del anterior director (según la crítica encendida del comentarista José Mario Carrer) padecía de ausencias reiteradas de dirección de Luis Gorelik. Sin embargo para información de Carrer y Ovejero en el 2010, Roel batió ese récord de ausencia frente a la Orquesta de Salta. Lo que cambió respecto al director anterior, fue que Roel fijo domicilio de residencia en Salta, pero se sabe que no residió y hasta diversos ensayos fueron cubiertos por Lhez.

2010 en conciertos

Los números son argumentos contundentes. Tomando como fuente oficial la página de la Orquesta Sinfónica de Salta (www.ossalta.com), en el 2009 se registraron un total de 44 conciertos. En ese año Luis Gorelik dirigió 25 conciertos (más la grabación de "200 años...."), el resto fueron maestros invitados.

En el 2010, bajo la dirección de Enrique Roel, se registró un total de 26 conciertos (casi un 40% menos de presentaciones respecto al 2009). De estos, el director titular solo dirigió 16 conciertos. El resto fueron dirigidos por maestros invitados o por el incansable Jorge Lhez.

De los 26 conciertos, Roel dirigió 12 en capital. Tres en Buenos Aires y un concierto en el teatro Mitre de Jujuy (fue el bochorno del año producto de una falla por falta de ensayo entre la solista y el director). Al interior la Sinfónica salió 4 veces. Roel viajó una vez en Rosario de la Frontera. Las restantes tres ocasiones viajó Jorge Lhez.

Un marcado declive

Para evaluar el declive en del 2011 basta remitirse a la trayectoria ascendente de la última década. El maestro venezolano Felipe Izcaray hizo conocida a la agrupación salteña. La sacó del anonimato y la proyectó a lo más alto. Durante su gestión la Orquesta ganó proyección, prestigio y los premios más importantes a nivel nacional e internacional.

Roel, Ovejero y Gorelik

La era del maestro Luis Gorelik consolidó ese prestigio y su exigencia de calidad interpretativa. Se le reprocharon muchas cosas. Entre las más discutidas, fue no fijar residencia en Salta, y se le objetó su difícil relación con los músicos. Pero nadie pudo poner en duda su enorme capacidad de dirección, diversos estrenos y gestión musical provechosa.

Para reforzar estos argumentos, volvamos a tomar de la misma fuente oficial de la página de la Orquesta Sinfónica de Salta (www.ossalta.com) sus hitos principales.

Año 2008

Récord absoluto de actividad de la OSS desde su creación. Se realizaron 50 conciertos en total, además de 11 giras por la provincia y una a Resistencia, Chaco y un final masivo para 10.000 personas con música de comedias musicales frente a la Catedral de Salta. Se firman convenios con el Teatro Argentino de La Plata y el Teatro Colón de Bs. As. Se acuerda la donación de un arpa para la orquesta por parte de Cervecería Salta S.A.

Año 2009

Grabación del CD "200 años de música argentina", por gestión e impulso del director. Primera Orquesta Argentina en grabar para Sony Music. Concierto en el Penal de Villa Las Rosas (Primer concierto de una orquesta sinfónica adentro de una cárcel, en la historia musical de nuestro país). Recibe los Premios Konex para orquesta y director, respectivamente. Se transmiten los conciertos tocados en Bariloche para todo el país por Canal 7.

Año 2010

Año 2010: cambia de director. La Sinfónica cosecha ovaciones y cantidad de público por el prestigio y trabajo de una década. Lo más destacado a nivel nacional e internacional: El sello Sony lanza a la venta el CD "200 años de música argentina" grabado en el 2009. La Provincia invierte casi 200 mil pesos en su grabación y el CD considerado histórico para el país, aun no se presenta en vivo para los salteños. La primera edición se agotó y ya se está preparando una segunda partida. El sello anunció que el disco se editará también en USA y Alemania.

“Véanme trabajar”

Cuando Roel asumió le dijo a este medio: “Espérenme un tiempo, véanme trabajar y podrán dar su opinión”. Transcurrido un año su actividad del 2010 fue la más intrascendente de la historia de la Sinfónica respecto a los logros anteriores. Mostró escasa capacidad de gestión, no fue muy propenso a los estrenos de obras, sino más bien a tocar lo conocido y popular. El Instituto de Música y Danza que dirigen el abogado Mariano Ovejero y Claudio García Bes, también estuvo ausente porque la temporada 2010 no contó con una programación como todos los años.

Los datos de la realidad ponen negro sobre blanco los resultados. Pero no todo fue negativo para Roel. Su mayor mérito del 2010 fue ganar el concurso pero fue evidente que lo tomó de sorpresa por su manejo fue improvisado. Sus récords del 2010: La Sinfónica tuvo la menor actividad de su historia y como director titular batió también el record de ausencia al frente a la Orquesta por sus compromisos laborales en Buenos Aires.

Paralelos necesarios

Solo para rematar con argumentos este balance sobre la Sinfónica del 2010, aunque Enrique Roel no crea en las comparaciones este medio encontró el balance 2010 de Luis Gorelik al frente de la Orquesta de Entre Ríos. Una síntesis de una página completa publicada el miércoles 26 de diciembre en “El Diario” de Entre Ríos.

Gorelik realizó en total 28 conciertos, incluidos giras a distintas localidades de esa provincia, como Gualeguay, Gualeguaychú, Concordia, Concepción del Uruguay (2 viajes) a General Galarza, María Grande y Larroque. Realizó una gira a Buenos Aires. Estrenó para Entre Ríos, 8 (ocho) obras de autores argentinos. Ofreció 2 (dos) ballets junto a estrellas del Teatro Colón de Buenos Aires y la proyección del filme “Tiempos Modernos” de Chaplin, con musicalización en vivo de la Orquesta.

Críticos o cómplices

Como ejemplo final de su versatilidad y capacidad de gestión, Gorelik alcanzó al cierre del 2010 una inusitada proyección nacional. El ex director de la Orquesta Sinfónica de Salta realizó un concierto multitudinario en el Obelisco, con el que se proyectó a todo el país, a través de los canales nacionales cuando dirigió “La Traviata” junto a la Filarmónica del Teatro Colón y al bailarín Iñaki Urlezaga. Asimismo estrenó dos obras del repertorio latinoamericano con la Orquesta Sinfónica Nacional, en el Auditorio de Belgrano de la Ciudad de Buenos Aires.

Los hechos hablan por sí solos, pero queda algo que las autoridades no aclaran y que los salteños deberíamos tratar de encontrar una respuesta: ¿Por qué Salta no valoró en toda su dimensión a un maestro como Gorelik? Y finalmente, ¿por qué los medios y actores culturales locales críticos de aquella gestión se mantuvieron cómplices en ésta; cuando a todas luces fue la temporada de menor actividad de la historia de la Orquesta Sinfónica de Salta?

  • José Acho
    Periodista y editor