Bolivia busca despenalizar el "acullico"

enero 20 /2011

El Gobierno de Bolivia lanzó de lleno a una campaña internacional para la despenalización de la masticación de la hoja de coca sancionada por la Convencion Unica de Estupefacientes de Naciones Unidas de 1961. La cónsul de Bolivia en Salta Ingrid Zavala Castro, dio a conocer el texto de la propuesta boliviana que tiene el objetivo de corregir un error histórico y poner fin a la injusta penalización del masticado de la hoja de coca y a la criminalización de quienes lo practican.

El Gobierno de Evo Morales propone una enmienda para permitir que países como Bolivia mantengan una práctica milenaria y sus ciudadanos no sean calificados como infractores de las normas internacionales.

El comunicado de prensa afirma que esta acción devolverá la dignidad y el derecho a las personas que consumen la hoja de coca para usos tradicionales y medicinales de ejercer legalmente esta práctica cultural e inofensiva.

Propuesta de enmienda del
gobierno de Evo Morales

Ministerio de relaciones exteriores del estado plurinacional de bolivia
planteándole la oportunidad histórica para corregir un error con respecto al masticado de la hoja de coca con la eliminación de los incisos 1 c) y 2 e) del articulo 49 de la Convención Única.

El 2009, el Presidente de Bolivia, Evo Morales Ayma, envió una carta al Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki Moon, en la cual el Gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia propone modificar el artículo 49, incisos 1 c) y 2 e) de la Convención Única sobre Estupefacientes de 1961, modificada por el Protocolo de 1972 .

Los incisos afirman que "la masticación de la hoja de coca quedará prohibida dentro de los veinticinco años siguientes a la entrada en vigor de la presente Convencion conforme a lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 41", y que cualquiera de las Partes de la Convención Única podrá reservarse el derecho a permitir temporalmente el masticado de la hoja de coca dentro de sus territorios, sujeta a cumplir con la restricción establecida en el párrafo 2 e), vale decir que la practica será tolerada por un período de no más de 25 años.

Actualmente, el "acullico" es practicado por millones de personas en Bolivia, y otros países de la región andina. El masticado de la hoja de coca se encuentra íntimamente ligado a nuestra historia e identidad cultural, es parte de las prácticas socioculturales y de los rituales de los pueblos indígenas.

El objetivo de la propuesta boliviana de enmienda a la Convención Única es eliminar la obligación de prohibir el masticado de la hoja de coca para permitir que aquellos países donde hay evidencia de esta antigua tradición cultural y religiosa preserven su propia práctica indígena milenaria y cultural, puesto que no causa ningún daño a la salud de las personas, ni ningún otro tipo de trastorno o adicción.

La Constitución del Estado Plurinacional de Bolivia declara la hoja de coca como parte del patrimonio cultural de la nación y la biodiversidad.
Si la propuesta boliviana de enmienda fuera acordada, esta no implica aceptar ni promover el libre cultivo de la hoja de coca, en conformidad a las obligaciones del país con la Convención Única. De hecho, Bolivia seguirá teniendo un compromiso firme e inequívoco con la lucha contra el tráfico de drogas como siempre lo ha tenido, dentro del marco del principio de las responsabilidades comunes pero diferenciadas y de las capacidades respectivas.

La propuesta de enmienda tampoco supone una producción irrestricta e ilimitada para el uso tradicional lícito de la hoja de coca al que se refiere el artículo 14 (2) de la Convención de 1988; por esta razón y para ir ajustando los niveles de producción a los niveles de consumo tradicional, en ese sentido se viene desarrollando el "Estudio Integral de la hoja de coca en Bolivia" y de acuerdo a los compromisos de Bolivia con la Convención Única, el Gobierno está trabajando para reducir el excedente de la producción de hoja de coca.

El planteamiento boliviano ha tenido tres objeciones formales por parte de Colombia, Egipto y Macedonia, pero a raíz de la acción inmediata de la Cancillería boliviana, así como de sus Embajadas y Misiones Permanentes, se pudo explicar el sentido y el objetivo de la propuesta, logrando que esas tres objeciones sean levantadas.

El Ministro de Relaciones Exteriores Embajador David Choquehuanca Céspedes inició una gira por algunos países de Europa, para explicar la propuesta del Estado Plurinacional de Bolivia.
La gira que comenzó en España y continua por Francia, Bélgica y Reino Unido busca la compresión y el apoyo de estos países a la propuesta boliviana para corregir un error histórico y poner fin a la injusta penalización del masticado de la hoja de coca y a la criminalización de quienes lo practican.

El Jefe de la Diplomacia boliviana hará énfasis en que la hoja de coca en su estado natural no es droga y que la propuesta de enmienda no causará ningún cambio en la legislación interna actual de los Estados partes de la Convención, solo permitirá que países como Bolivia, mantengan esta práctica milenaria sin que sus ciudadanos sean calificados como infractores de las normas internacionales.

De igual manera, se presentará al apoyo manifestado al respeto de las prácticas tradicionales y culturales como el masticado de la hoja de coca por foros internacionales como la Cumbre de América del Sur-África (ASA), la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), el Mercado Común del Sur (MERCOSUR) y el Movimiento de Países No Alineados.

El Estado Plurinacional de Bolivia, a través de estas gestiones realiza un llamado y apela a la comprensión de la comunidad internacional planteándole la oportunidad histórica para corregir un error con respecto al masticado de la hoja de coca con la eliminación de los incisos 1 c) y 2 e) del articulo 49 de la Convención Única.

Esta acción devolverá la dignidad y el derecho a las personas que consumen la hoja de coca para usos tradicionales y medicinales de ejercer legalmente esta práctica cultural e inofensiva. Por lo tanto, un acuerdo positivo sobre la propuesta de enmienda de Bolivia fortalecerá la Convención Unica puesto que una norma que corrige sus errores se fortalece en su aplicación.