Campaña política sucia, berreta e ilegal

José Acho
abril 7 /2015

Candidatos en campaña

La ciudad de Salta está hecha una ruina. Postes, cordones cunetas, paredes son un enchastre descomunal. Las pegatinas y carteles han invadido hasta los costados de las rutas de la Provincia de Salta. Se ve una total contaminación visual del paisaje salteño. Todo vale en esta campaña sin límites ni respeto. Los candidatos no cuidan el medio ambiente, el paisaje, ni siquiera temen a la invasión de la propiedad pública y privada.

¿Cómo es que los gobernantes Urtubey-Isa no respetan la propiedad privada y ponen un cartel gigante en una propiedad privada, al lado de la iglesia de Campo Quijano sin pedir permiso, ni pagar nada?

Los más encumbrados candidatos oficialistas y opositores, no le temen a nadie con su campaña y politiquería barata, berreta, invasiva e incluso ilegal. Tal parece que la orden a los pegatineros es “todo vale y nada es ilegal”.

A tal punto la ciudad está contaminada de caras y caretas en una campaña política que hoy a nadie le importa la frase “Salta tan linda que enamora” porque con afiches, carteles gigantes y pasacalles por doquier, la Provincia de Salta luce “fea y enchastrada”.

Se dice que para muestra basta un botón. En esta nota dos casos muestran la incultura y la prepotencia. No le temen a nada ni a nadie. El doble discurso está a la orden del día. ¿Revolución verde? ¡Las pelotas! Ni siquiera respetan la naturaleza.

Políticos colgados de los árboles

El primer ejemplo viene del medio ambiente y la contaminación visual. Si alguien quisiera ver “colgado en un árbol” a dos de los principales candidatos oficialistas pueden hacerlo. Solo tienen que recorrer la ruta que une la capital de Salta con Jujuy por la cornisa, es decir la ruta que pasa por la localidad de La Caldera.

Este imponente paisaje natural fue convertido en una horrenda muestra de carteles que cuelgan como paquetes de algo así como “árboles de Navidad”. Cientos de afiches de campaña cuelgan sin piedad de los árboles a lo largo de todo el trayecto.

Pero no solo intervinieron los árboles, sino también las paredes de los cerros, las esculturales rocas a los costados del camino a La Caldera. Dentro de la ciudad, todo el mundo puede ver en lo que se ha convertido. Es un enchastre descomunal. Las sucias pegatinas están por doquier. En los postes, los cordones cuneta, las paredes, los puentes, las pasarelas, etc.

Carteles de la ilegalidad

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El otro ejemplo es mucho más grave y traspasa los límites de la legalidad. Se trata de una denuncia sobre un cartel gigante puesto de un día al otro en la casa de doña María Jesús Amador en Campo Quijano (9 de Julio esquina 20 de Febrero, al lado de la Iglesia).

Una casa que tiene unos 80 años de antigüedad, construida con adobes y chapas por su esposo. Su esposo y la mujer jubilada viven con un trabajo, una jubilación mínima y la ayuda de sus hijos.

Hace una semana la Secretaria de Gobierno de Campo Quijano, una vecina, habría autorizado poner el cartel gigante entre la medianera de su casa y la de la familia denunciante. Pero la mayor parte de ese cartelón que afea la propiedad, está sostenido en la casa de adobe sin autorización. Colocaron los tensores por arriba de la casa de los jubilados y fueron amarrados a los postes de la esquina y laterales.

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Como muestran las fotos que ilustran esta nota, las agarraderas están empotradas en las paredes de esa casa con unas estructuras de caños muy grandes y pesados. Todo ese cartel gigante se empotró en la construcción familiar.

Según la familia denunciante, la funcionaria llamada Rosa López, vive de la política, jamás trabajó de nada más que de la política y cuando la dueña de casa fue a pedir explicaciones dijo “no saber nada”. Aludió a que es una empresa la que pone eso y que ya hablaría en la Municipalidad para que lo saquen.

¿Se puede creer que alguien pone un cartel gigante en un pedacito de su terreno, donde funciona un hostal y ella no se entera de nada?

Luego de la denuncia hasta la fecha el cartel sigue allí cumpliendo su propósito. Eso sí. Todos los vecinos y fieles católicos lo verán allí, porque van a la capilla.... ¿Pero quién paga los daños hechos a mi casa? ¿Quién autorizó a que hagan ese trabajo en los techos y en las paredes de una propiedad privada?

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¿Cómo es que los gobernantes Urtubey-Isa no respetan la propiedad privada y ponen un cartel gigante en una propiedad privada, al lado de la iglesia de Campo Quijano sin pedir permiso, ni pagar nada? ¿Quién se beneficia económicamente con esto? La casa de los damnificados corre el peligro que ese cartel expuesto al viento dañe la propiedad.

De la dupla Urtubey-Isa

Su hija dijo a este medio, muy apenada: “Urtubey- Isa pasan por encima los derechos de mi mamá, vecina de las más dignas de esta localidad. ¿Y qué se cree la tal Rosa López para beneficiarse así, a costa de mi mamá?

“Mi madre hizo la denuncia policial, vino el agente y dijo que "ya se sabe cómo son estas cosas" y aunque habló además con el Juez de Paz de Campo Quijano, tampoco le dieron bolilla, ella es mansa y tranquila, espera que las cosas pasen”.

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“Mientras tanto Urtubey- Isa hacen su campaña mientras se pasan por encima los derechos de mi familia. Conozco mis derechos cívicos y soy buena votante. Yo reclamo y me siento ofendida”.

“Exijo que se haga cargo quien haya puesto el cartel- sea Rosa López, sea la empresa que contrataron los candidatos, sean Urtubey-Isa en persona los que vayan a bajar el cartel, sean quienes sean y que además se hagan cargo de los costos de sacar el cartelazo y los daños que hicieron en mi casa más el tiempo, gestiones y disgustos de semejante atropello".

"No aceptaremos las disculpas. Y ya sabemos más que claro a quienes vamos a votar...”, expresó finalmente la hija de la familia damnificada.

  • José Acho, periodista
    info@saltalibre.net