Capitalización o reparto

noviembre 6 /2008
Eduardo Antonelli

El Gobierno Nacional ha enviado un proyecto de ley al Congreso para estatizar las AFJP rodeado de un mensaje “pro reparto”, esto es, apoyado en una demonización del sistema de capitalización y las AFJP y, per contra, defendiendo la filosofía del sistema de reparto.

Esto es lisa y llanamente un atentado al derecho de propiedad.

Conforme esto, se pretende instalar la cuestión como una disputa entre dos concepciones: una “solidaria”, el reparto, que todos identificamos como de centro izquierda y otra “individualista”, la capitalización, o sea, de centro derecha.

¿Se trata realmente de una cuestión ideológica, entonces?. Cuesta creerlo, porque el gobierno que ahora se viste de “centro-izquierda” pertenece al mismo partido político que propuso las AFJP; es más, muchos de los integrantes del presente gobierno e incluso legisladores, formaron parte de aquél, con lo que habría que preguntarse: ¿puede un partido político ser tan esquizofrénico de sostener ahora exactamente lo opuesto que defendía hace algunos años?... Cuesta creerlo, aunque todo puede ser en la Argentina que tuvo aquel general “majestuoso” de Malvinas, quien seguramente para no perder tiempo, en lugar de giros ideológicos de 180º cada tanto, directamente los hacía de 360º, según sus propias palabras...

Si no se trata de giros ideológicos, ¿de qué se trata, pues? Aquel asesor de Clinton nos respondería: “es la economía, bo...nito” y parafraseándolo, diríamos entonces: “es la Kaja, también bo...nito”. Ahora bien; una vez que tenemos en claro de qué se trata, la pregunta pertinente es: ¿tiene el gobierno el derecho de estatizar?.

Probablemente, sí y sin duda debe existir la figura legal para ello. Sin embargo, no se trata aquí de una empresa o un inmueble que el gobierno enajena, sino de un activo que no pertenece a una empresa o a varias, sino a millones de aportantes, apropiación a cambio de la cual no se les da nada, ni siquiera las gracias y esto es lisa y llanamente un atentado al derecho de propiedad que nuestra Constitución consagra –el derecho, no el atentado- explícitamente. Para decirlo más directamente: es simplemente un despojo.

El rechazo a este proyecto de ley entonces, no es una cuestión ideológica: se puede votar en contra aun defendiendo los sistemas de reparto, o, votar a favor, como los legisladores del Justicialismo que se supone mantienen su ideología que los llevó a crear las AFJP... ¿Por qué?. Simplemente porque en el voto en contra se vota respetando los derechos de propiedad y la decisión de millones de afiliados a las AFJP -el 80% de ellos- que eligieron ese sistema, aunque sea perfectible, cuestionable, o simplemente equivocado, todo lo cual merece un amplio debate que, repetimos, no es lo que está en juego y tampoco se puede resolver en unos días.

Bertold Brecht decía en una de sus obras: “vinieron por mi vecino, pero no hice nada porque a mí no me afectaba... pero ahora vienen por mí...”. ¿Debemos esperar que vengan por nuestros los ahorros en los bancos, por las cajas de seguridad, por las reservas del Banco Central?...