Cinco condenas y dos absoluciones

octubre 12 /2011
Elena Corvalán

El Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Salta condenó el martes 11 de octubre al ex jefe de la Guarnición Ejército Salta, Carlos Alberto Mulhall; el ex jefe de la Policía de Salta, Miguel Raúl Gentil; el ex jefe de Seguridad de la Policía provincial, Joaquín Guil. En tanto los policías Pedro Javier Herrera y Rubén Nelson Herrera, por su participación en el secuestro y desaparición del ex gobernador Miguel Ragone, el homicidio del comerciante Santiago Cartalino Arredes y la tentativa de homicidio de Margarita Martínez de Leal, hechos cometidos el 11 de marzo de 1976.

El fiscal como los querellantes expresaron sus intenciones de apelar la prisión domiciliaria de los condenados y las absoluciones de Soraire y Zanetto.

Los otros dos acusados, el policía Andrés del Valle Soraire y el civil Jorge Héctor Zanetto, fueron absueltos por la duda y se ordenó su “inmediata libertad”. Por esta última decisión, y por mantener las condiciones de detención (con el beneficio de la domiciliaria para los tres primeros y con excarcelaciones los dos segundos), el fallo fue criticado por los hijos del ex gobernador, Alfonso y Clotilde Ragone (ver abajo), y por abogados querellantes y el fiscal Horacio Azzolín.

El fallo se conoció poco después de las 12.30, en una sala habilitada para grandes juicios que quedó chica para la gran cantidad de personas que pugnaban por participar de ese momento, considerado histórico. El gobernador Juan Manuel Urtubey encabezó la lista de los funcionarios que escucharon la sentencia. Entre el público hubo cánticos y recordatorios para las víctimas de la represión estatal y paraestatal de la década del 70.

Mulhall, Gentil y Guil fueron condenados a prisión perpetua “e inhabilitación absoluta y perpetua” por ser autor mediato de los delitos de “homicidio doblemente agravado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas (…) en perjuicio de Miguel Ragone”.

También se los condenó por el homicidio de Arredes, en este caso la figura fue homicidio doblemente agravado por el concurso de dos o más personas y “por el propósito de ocultar otro delito, asegurar sus resultados, lograr impunidad”, es decir que para el Tribunal, integrado por los jueces Marta Liliana Snopek, Carlos Jiménez Montilla y Luis Giménez, quedó claro que el comerciante fue asesinado para que no contara lo que vió. Se especula en este sentido con que pudo reconocer a los agresores, dado que era hermano del comisario Roberto Arredes, sospechado de haber participado del secuestro, y por este parentesco conocía a otros oficiales de la Policía.

Mulhall, Gentil y Guil fueron condenados también por la tentativa de homicidio de Martínez de Leal; también agravado por la cantidad de participantes del hecho y porque fue realizado con el propósito de lograr la impunidad.

Además, el Tribunal declaró estos delitos de lesa humanidad. Esta es la primera condena por delitos de esta característica que recibe Joaquín Guil, quien está implicado en casi todos los crímenes cometidos durante la última dictadura cívico-militar en Salta, y que ya cuenta con procesamientos en otras causas. La lectura de su condena despertó aplausos y otras expresiones de alegría.

El Tribunal también condenó a los hermanos Herrera. En su caso la pena impuesta fue de dos años de prisión, la máxima prevista para el delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público y encubrimiento porque no trataron de impedir el secuestro de Ragone. La mañana del 11 de marzo de 1976 ambos estaban de guardia en la casa de Gentil, a poco más de cien metros del lugar del hecho. También en este caso el Tribunal declaró estos delitos de lesa humanidad, algo que fue bien recibido por el fiscal Azzolín, dado que sentará jurisprudencia para otros casos.

El Tribunal dispuso asimismo informar al Poder Ejecutivo Nacional para que se les quite el estado militar a los convictos que todavía lo tienen. Lo mismo se hará con el Poder Ejecutivo Provincial para el caso de Guil y los Herrera.

Los absueltos, por el beneficio de la duda, fueron el policía Andrés Soraire, para el que se había pedido la prisión perpetua como autor material del secuestro y homicidio del ex gobernador. Soraire actuaba en la zona de Metán e integraba el grupo parapolicial Guardia del Monte. Está sospechado de haber participado de otros crímenes de lesa humanidad.

El otro absuelto fue Zanetto, sobre quien pesaba un pedido de condena a diez años de prisión, por coacción agravada, por amenazas contra Ragone.

Tanto el fiscal como los querellantes expresaron sus intenciones de apelar la prisión domiciliaria de los condenados y las absoluciones de Soraire y Zanetto, aunque para tomar la decisión definitiva deberán esperar a conocer los fundamentos del fallo, que se leerán recién el 7 de diciembre, en una audiencia que se realizará a partir de las 10.

Y es de suponer que también podría haber recursos de los defensores, Marcelo Arancibia y Roque López Homes, para el caso de los Herrera, y Federico Petrina y Pablo Louthier, para Mulhall, Gentil y Guil. Los otros defendidos por estos abogados fueron absueltos.

“Dejaron libre a un asesino...”

Clotilde Ragone y Alfonso Ragone, hijos del ex gobernador secuestrado el 11 de marzo de 1976, estaban ayer indignados por la absolución dictada a favor del policía Andrés del Valle Soraire. “Dejaron libre a un asesino que estuvo en el momento del asesinato de mi padre y ahora está libre en la calle, entonces para mí esto fue un retroceso”, sostuvo Clotilde.

Aunque se mostró desolada, y dijo sentirse asustada, añadió enseguida que tiene “con mucha fuerza para seguir investigando y para seguir viendo qué es lo que pasó”. “Sí digo que tengo miedo, tengo una familia, tengo mucha familia y este tipo está en la calle, suelto”. “Soraire está en la calle. (Tengo miedo) por Soraire que está en la calle”, sostuvo. Calificó la decisión de los jueces de “tremenda”, “ahora no solamente estamos desconformes, sino con miedo”, ratificó.

Su hermano Alfonso Ragone fue el primero en abandonar la sala ayer. Lo hizo cuando aún la presidenta del Tribunal Oral, Marta Snopek, continuaba leyendo la sentencia.

Médico como su padre, Alfonso salió cuando escuchó la absolución de Soraire. Luego dijo que el fallo es “poco”. Y consideró el Tribunal fue parcial, que no actuó con la diligencia debida llevando a cabo más medidas de prueba tendientes a tratar de ubicar el cuerpo de su padre, como los pedidos, reiterados de la Fiscalía y los querellantes, para que se obligara a la Policía de Salta y la Policía Federal a entregar los archivos de la década del 70. Aseguró que se mantendrá firme en la exigencia de que continúe la investigación del crimen de su padre, dijo que es una obligación que tiene, impuesta inclusive por la propia conducta y ejemplo del ex gobernador.

Yo acuso

Alfonso Ragone repartió una carta pública en la que afirma que la desaparición de su padre “no solo fue realizada por militares y policías, sino que fue apoyado por civiles”. Añadió que en este proceso se juzgó “solo a una parte de los mentores y ejecutores”, aquellos que “no pudieron ser protegidos por estas fuerzas oscuras que persisten a la fecha”.

Afirmó asimismo que “para poder llegar al esclarecimiento” de este hecho se debe tener en cuenta que “después de la muerte del general Perón se dispuso un proceso de reorganización nacional el cual es liderado y decretado por la entonces presidenta de la Nación, Isabel Martínez de Perón, quien ordena a las fuerzas armadas el aniquilamiento de las fuerzas subversivas”.

Esto motivó, recordó Ragone hijo, una serie de intervenciones en las provincias, entre ellas Salta, en cuyo caso, se intentó mostrar a Miguel Ragone como un líder montonero para justificar la intervención.

“Fuerzas oscuras y ocultas intentan (entonces) la caída del gobierno con la toma de la casa de gobierno por el vicegobernador e de entonces, Olivio Ríos.

Entre estos golpistas e instigadores del derrumbe de las instituciones de la provincia se encuentran los enemigos políticos de Ragone -entre ellos (el ex senador nacional Virgilio) Bravo Herrera- pertenecientes a otra línea de pensamiento, como así también (el ex gobernador de Salta) Roberto Romero, propietario del diario El Tribuno, que con su medio participó activamente para confundir a la opinión pública, situación que persiste hasta la fecha”, aseguró.

Memoria

Antes de deliberar, el Tribunal les concedió la palabra a los acusados: ninguno quiso hablar. Para este requisito, un mero trámite ante su silencio, Guil, Soraire, Zanetto y los hermanos Herrera debieron entrar a la sala, a las 10,30. Su presencia, aunque corta, y la de Mulhall y Gentil, que seguían las instancias por videoconferencia desde la Ciudad de Buenos Aires, motivó que familiares de víctimas de la represión y militantes de derechos humanos hicieran un recordatorio de los desaparecidos en Salta y corearan los ya clásicos: “Como a los nazis les va a pasar, adonde vayan los iremos a buscar” y “cárcel común, perpetua y efectiva, ni un solo genocida por las calles argentinas”.

Urtubey y los sueños de esa generación

El gobernador Juan Manuel Urtubey se mostró satisfecho ayer con el pronunciamiento de la justicia federal sobre el secuestro y desaparición del ex gobernador Miguel Ragone, y consideró que ahora queda por delante el desafío de tratar de hacer realidad los anhelos del médico del pueblo.

“Creo que a partir de hoy podemos empezar a decir que Ragone puede descansar en paz. Hemos avanzado considerablemente, 35 años de impunidad quedan atrás, se termina una parte de la historia y empieza otra. La nueva parte de la historia es la de empezar a convertir en realidad los anhelos, los sueños de Miguel Ragone y de toda su generación y ese es el desafío que nos queda por delante”, sostuvo el gobernador en la Ciudad Judicial, al término del juicio oral y público en el que se dictó condena contra cinco represores y fueron absueltos otros dos acusados.

Urtubey, que opinó que el solo hecho de que haya un fallo ya “es un dato importante”, concedió que queda todavía pendiente encontrar el cuerpo de Ragone, pero puso énfasis en que “en la memoria de los salteños y de los argentinos (lo sustancial) es resolver este tema en la justicia y ahora avanzar en lo que significa lograr resultados concretos en lo que hace a las reivindicaciones que llevaron la vida y esencialmente la muerte de Ragone”:

Consideró asimismo que el fallo es significativo porque “hace que los salteños podamos redescubrir el sentido de la Justicia, una justicia federal que durante tanto tiempo fue esquiva a avanzar en este tema, hoy ha dado una respuesta y creo que los salteños hemos sido hoy testigos de un hecho histórico que debe lograr transformar la realidad de los salteños”.

Poro otra parte, el gobernador restó importancia los abucheos que se escucharon a su llegada a la sala de grandes juicios: “Hay algunos dirigentes políticos con los cuales competimos en una elección dentro de pocos días, es lógico, siempre pasa eso”, sostuvo. De la misma manera se tomó los comentarios adversos a la presencia del ex ministro de Gobierno y actual candidato a diputado nacional, Pablo Kosiner: dijo que el ex funcionario ocupó los lugares reservados a las autoridades “igual que muchísimos invitados por la familia Ragone que han sido parte de todo este proceso”.

Además del gobernador, a la lectura de la sentencia asistieron el intendente Miguel Isa (el primero en llegar); la ministra de Justicia, María Inés Diez, y de Trabajo; el presidente de la Cámara de Diputados, Manuel Santiago Godoy, y otros funcionarios provinciales, nacionales y municipales. También participaron varios diputados provinciales.

Los otros juicios

En la última audiencia estuvo, como en otras oportunidades, el ministro de Trabajo, Rubén Fortuny, hijo de quien fuera el primer jefe de la Policía de Ragone, Antonio Rubén Fortuny, quien intentó erradicar las prácticas de torturas y vejámenes en la Policía de Salta y fue asesinado en noviembre de 1973. El ministro estuvo acompañado por sus dos hermanas. Visiblemente emocionados, esperaron la sentencia con una ansiedad apenas contenida.

El querellante de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, Martín Avila, pidió en los alegatos que el homicidio de Fortuny padre sea considerado delito de lesa humanidad y se reabra la causa. El Tribunal Oral nada dijo en este sentido, pero es posible que se haga una presentación en los juzgados de primera instancia de la Justicia Federal para pedir que se reabra esta investigación.

Música y palabras

Mientras se esperaba el fallo, y luego, se desarrolló un acto en las puertas de la Ciudad Judicial. Los artistas Ignacio Copani y Juan Palomino animaron la reunión y acompañaron la espera del fallo. Luego compartieron escenario con el nieto de Ragone, Fernando Pequeño, y los abogados querellantes y el director del Archivo Nacional de la Memoria, Carlos Lafforgue.

Además de escuchar buena música, Pequeño y los abogados hablaron, brevemente, para referirse al momento histórico de una sentencia por el secuestro del único gobernador latinoamericano desaparecido, criticar la decisión de mantener el beneficio de la prisión domiciliaria para los condenados y destacar, entre otras afirmaciones, que sigue firme el compromiso de continuar los procesos hasta que haya veredictos en las otras causas por desaparecidos en Salta. Un coro de la JP animaba con cantitos como éste: “Ragone no se murió, Ragone no se murió, vive en los pueblos, la puta que los parió”.

  • Informe: Elena Corvalán
    Periodista.