"Creo mucho más en el periodismo que en la política"

enero 14 /2008

Jorge Lanata

El periodista Jorge Lanata argentino está a punto de iniciar una nueva aventura mediática al fundar "Crítica", un nuevo diario que los argentinos esperan con interés el próximo 2 de marzo. Amigos y enemigos se preguntan si repetirá la proeza de mayo de 1987 cuando, con sólo 26 años de edad, fundó el diario Página/12. Luego de dos décadas, vuelve a trabajar en las salas de redacción. Aqui reproducimos la entrevista completa realizada por el diario El Nacional de Venezuela, donde habló de política argentina, de la "valija", de Chávez y sobre la reformulación de la izquierda.

"La valija de Antonini Wilson no está sola en medio de una isla: es una más de una larga serie de valijas"

"Estaremos en la calle desde el domingo 2 de marzo, todos los días, con una edición nacional de 48 páginas a la que se suma una revista de 64 el fin de semana. Nuestra tirada inicial será de 60.000 ejemplares", afirma tajante a "El Nacional" de Venezuela.

Célebre por la valía de sus investigaciones periodísticas y la pasión que siente por este oficio, Lanata siempre se ha permitido el lujo de ser "incómodo". Cuestionar el poder desde todas sus trincheras es un elemento que define su carrera: "Creo mucho más en el periodismo que en la política.

No creo que deba estar supeditado a la política. No me siento parte de una vanguardia que ilumina el camino para los demás, soy tan tonto como el resto. La única diferencia es que hago público mi trabajo y, como decía Karl Kraus, periodista es aquel que completa su educación en público".

Prensa, radio, televisión, Internet y cine son algunos de los campos en los que el espíritu curioso y brillante de este reportero autodidacta ha participado: "Me permito preguntar sobre todo, todo el tiempo. Eso no me parece mal como método de vida porque preguntar es desobedecer. Considero que es una manera de pararte frente a la vida. Nosotros estamos del lado del mundo que tiene preguntas; las respuestas las tienen gente como los religiosos y los políticos".

"En Argentina los periodistas son brutos"

Por su contacto permanente con el público, Lanata es de esos personajes totalmente conscientes de la influencia que tienen sus juicios. Aceradas y tajantes son las opiniones que dispara sobre algunos de sus colegas: "Hablaré de Argentina, que es lo que conozco. Allí el nivel profesional es bajo; los periodistas son bastante brutos, en general, porque leen poco. Escriben mal porque leen poco, así de simple.

Por la facilidad de los medios electrónicos nos hemos acostumbrado a que las redacciones estén llenas. Una redacción llena de gente es un fracaso. ¡Tiene que estar vacía! La actualidad pasa en la calle, no en la redacción".

Los inicios de su pasión por la información recuerdan los ejemplos de algunos clásicos del periodismo. Desde los 14 años de edad redactaba informativos para la Radio Nacional y soñaba con fundar algún periódico. Clarín, Siete Días, Diario Popular, El Periodista, Perfil, The Miami Herald, The Washington Times, El Espectador, y el desaparecido El Diario de Caracas son algunos de los medios donde ha colaborado.

Con el ceño fruncido, el periodista se toca la barba y no admite excusas. Mientras fuma, habla sobre las presiones del oficio: "Nos tenemos que acordar de que siempre podemos decir que no. Nadie necesita de lo que nosotros escribimos, el mundo va a seguir girando de todas maneras, y, entre que nos toquen el culo o decir que no, siempre es mejor decir no. Porque después lo otro no lo vas a recuperar".

Su posición sobre los conflictos éticos le ha acarreado no pocos problemas. Sin exaltaciones innecesarias, despacha el asunto con pocas frases: "No existe un periodismo a favor de nada, tampoco en contra del gobierno. Tenemos que poder ser libres de criterio, nuestro peor enemigo somos nosotros mismos por nuestros prejuicios. Si comenzamos cada mañana diciendo que estamos a favor o en contra de algo, estamos en un problema y dejamos de ser periodistas".

Del lado de la gente

Las alusiones políticas son una constante en su conversación. El presidente venezolano, a quien ha logrado entrevistar, no es la excepción: "Los periodistas debemos tener la libertad de espíritu suficiente como para hablar bien de Chávez cuando hay que hablar, y para hablar mal cuando haya que hacerlo. Somos periodistas y punto. No es tan complicado. Debemos ser un medio y estamos del lado de la gente".

De la diplomacia paralela y otros asuntos. –¿Qué perspectivas le ofrece al público este nuevo proyecto periodístico en medio de la intensa diatriba política que vive Argentina? –Este es un momento de cooptación de la prensa por parte del poder político como nunca antes sucedió. El Gobierno presiona a través de la distribución (discrecional) de los avisos del Estado, y los medios responden con autocensura. No hay programas políticos en la televisión abierta, y ni el ex presidente ni su esposa y presidente actual dan entrevistas, con excepción puntual de los medios muy amigos, ni mucho menos conferencias de prensa. En este contexto, la aparición del nuevo diario genera mucha expectativa, sumada a la identificación de nuestra persona con los primeros años de Página/12,que marcaron fuertemente un estilo de periodismo que aún perdura.

–Ha dicho en otras entrevistas que hace falta una reformulación filosófica del discurso de la izquierda. ¿A qué reformulación se refiere? –A que sigue siendo cierto que existe la lucha de clases, pero también lo es que existe Windows. Es decir, que la tecnología ha funcionado como un elemento democratizador que ha relativizado ciertas relaciones de poder, y que la izquierda aún piensa la sociedad desde las fábricas de camas calientes de la Revolución Industrial

–¿El socialismo del siglo XXI propulsado por el presidente Chávez podría ser una teoría válida? –Todavía no he encontrado a nadie que me explique de qué se trata. Y no me faltó voluntad para tratar de entenderlo. Por otro lado, no creo que Chávez sea socialista, creo que es chavista, una especie de absolutista del estilo le etat c’est moi.

–¿Tiene fe en el papel que jugará la oposición en el debate político venezolano?
–La oposición no ha demostrado, hasta ahora, estar a la altura de las circunstancias.

Alguna vez escuché decir, en Caracas: "Aquí no tenemos empresarios, sino millonarios". Creo que es bastante cierto. La oposición se equivocó en su momento al "regalarle" el Legislativo a Chávez sin participar de las elecciones. Y sigue, por lo que veo, sin articularse como una opción sería, sin absolutismo pero también con el corazón en Miami.

¿Cuál es su opinión sobre el papel jugado por el ex presidente Kirchner en la reciente operación Emmanuel?

Fue un papelón.

¿Por sus métodos de intimidación civil sigue siendo lícito llamar a las FARC un ejército de liberación popular o se acercan a la definición internacional de grupo terrorista?

Es difícil distinguir en Colombia entre buenos y malos. Uribe prohija grupos parapoliciales, la guerrilla secuestra y hace uso constante del terrorismo como método, todo sazonado con narcotraficantes en ambos bandos. Llamar a las FARC ejército de liberación popular es similar a comparar a Churchill con Uribe.

¿Es Cristina Fernández un residuo de la presencia de Evita Perón en el imaginario político argentino?

Creo que le encantaría, pero no esta capacitada para serlo.

¿Cuánta injerencia pudo tener el apoyo de la revolución bolivariana a la campaña de Cristina Fernández?

Publiqué hace más de dos años, en una nota de tapa del periódico Perfil, una serie de notas con pruebas documentales concretas sobre la existencia de una diplomacia paralela con Caracas: la embajada formal por un lado, y los negocios reales por otro. Creo haber sido uno de los primeros periodistas en enfocar la luz sobre Claudio Uberti, el señor de los peajes, encargado oficial de las autopistas en Argentina y "viabilizador" de negocios truchos en Venezuela. La valija de Antonini Wilson no está sola en medio de una isla: es una más de una larga serie de valijas.

¿Puede considerarse esto como una intervención dentro de la política interna argentina?

No creo que eso sea lo más importante. Lo grave es que se trataba de dinero negro, no declarado en ningún caso, en medio de una relación paralela.

Muchas veces se han referido a usted como un periodista que es respetado y temido a la vez. ¿Qué cree sobre este juicio?

Me importa la gente y trabajo para ellos, de modo que no me preocupa nada lo que el poder piense sobre mi trabajo. En la calle, está todo bien conmigo.

Reportaje de:
allinares@el-nacional.com