“Culto a la hipocresía”

Daniel Tort
octubre 17 /2010

El gobernador con empresarios reaccionarios y conservadores

El gobierno nacional, siguiendo una clara pauta de política económica, que no es revolucionaria ni mucho menos, pero que indudablemente tiende a una mayor redistribución del ingreso nacional entre los sectores más carenciados de la población, ha puesto en marcha en el año 2009, la denominada asignación universal por hijo, que aun con serios defectos de implementación, ha llevado un alivio necesario y cierto a las familias pobres de la Argentina.

Urtubey en el coloquio de IDEA

Urtubey defiende intereses de la clase que él representa, la oligarquía nacional, industrial o agrícola feudal, pero con un discurso demagógico disfrazado.

  • Hipocresía. (Del gr. ὑποκρισία). f. Fingimiento de cualidades o sentimientos contrarios a los que verdaderamente se tienen o experimentan.

En consonancia con esa pauta, ahora se intenta hacer tratar en el Congreso de la Nación, el proyecto de implementación de la participación obrera en las ganancias de las empresas, con un límite del diez por ciento de los dividendos de las grandes firmas, luego de que éstas hayan deducido los impuestos. Esta propuesta tiene base legal nada más y nada menos que en la Constitución Nacional, en tanto el artículo 14bis así lo establece, conjuntamente con la cogestión sindical en el seno de esas empresas, que en el caso puntual que tratamos, comprende solamente a las que tengan más de trescientos trabajadores.

Para tratar ese tema preciso, y para oponerse por supuesto, se reunió el denominado 46 Coloquio de IDEA, (Instituto Para el Desarrollo Empresarial de la Argentina), que es una reunión periódica de los grupos empresarios más reaccionarios y conservadores de la Unión Industrial Argentina, y en el panel principal se juntaron Cristiano Ratazzi (Fiat), Daniel Funes de Rioja (Unión Industrial), y Hugo Biolcatti (Sociedad Rural Argentina), quienes coincidieron en que ese proyecto es un avance del Estado y de los sindicatos en la vida interna de las empresas, que van a desalentar las inversiones, y que se está afectando la propiedad privada.

Claramente mienten y hacen gala de la mayor hipocresía, en los tres puntos, ya que la actuación del Estado nunca les molesta cuando se trata de buscar apoyo financiero para sus emprendimientos, o cuando absurdamente ese Estado sale al rescate de los bancos en default, o cuando les pesifica las deudas en dólares, o cuando les asigna más de treinta y cuatro mil millones de pesos en subsidios directos en el presupuesto anual, sino que solamente les molesta cuando pretende la participación obrera.

También mienten cuando auguran menores inversiones, ya que todos los indicadores, incluidos los de ellos mismos, registran alzas en la economía en todos los planos. Y ya prácticamente llegan a niveles de delirio cuando advierten sobre la afectación de la propiedad privada, como si los empleados y obreros no tuvieran derecho a la misma. La única propiedad privada que defienden es, obviamente, la de ellos.

Para no desentonar en esa farsa, en un cuarto intermedio realizado en el coloquio de lobistas, concedió una entrevista a la prensa nacional (Infobae.com 14/10/10) el mandatario Salteño, el abogado Juan Manuel Urtubey, en el cual afirmó que era su intención proponer la creación de un fondo federal para reducir los índices de población con necesidades básicas insatisfechas (NBI), eufemismo que utilizan algunos políticos como éste, para no mencionar las palabras pobreza e indigencia. Según nuestro gobernador se podría formar ese fondo con una mejor redistribución de la coparticipación federal.

De la lectura primaria de esa nota, aparecería como que el señor Gobernador está preocupado por las clases más bajas de la Provincia, y que tiene una gran sensibilidad con los pobres, y que brega por hacerse de unos dinerillos para poder ayudarlos. No hay que engañarse. El mismo Gobernador que propone esta quimera, es el que apoya a los que arriba hemos nombrado, en esa yuxtaposición nacional de gorilas llamada “Coloquio de IDEA”, para que no se concrete la participación de los obreros en las ganancias de las empresas, y para que los sindicatos no intervengan en la gestión empresaria.

Es decir, en materia de fondo defiende intereses de la clase que él representa, la oligarquía nacional, industrial o agrícola feudal, pero con un discurso demagógico disfrazado de: ¡Qué magnánimo que soy con los pobres!, cuando en realidad es precisamente el sistema clasista privilegiado del que él forma parte activa, el que genera esos mismos pobres.

Es la típica actitud soberbia del conservador que amaga pero nunca pega, finge pero no actúa sobre la raíz del problema, y hace beneficencia en vez de apoyar el cambio de sistema. Actitud muy cómoda por cierto para cumplir el papel de buen católico, que lo muestra muy prolijo como eventual candidato a presidente en representación del establishment de poder económico, que sueña con pergeñar la futura fórmula para el año 2011.

Con ese fondo federal además, se profundizaría la dependencia y el clientelismo partidario, ya que dependería de la misma clase oligárquica gobernante el reparto del dinero, y el aumento del poder político. En cambio si a los obreros les participan las ganancias de las empresas en forma directa, en una de esas dejan de depender de mis dádivas, y se hacen independientes.

No señor, de ninguna manera, mejor seguimos pregonando que nos preocupan los excluidos, manejamos a discreción los fondos que las empresas aportan al sistema fiscal –nunca en forma directa a los obreros- así, de esa manera, seducimos a los desprevenidos para que nos voten, y después seguimos sin dudar gobernando para los de nuestra clase, la gente como uno.

Todo montado en lujoso avión, que debería cumplir servicios sanitarios, pero habitualmente usado como medio de comunicación para gobernador lobista, y desde la mansión de finca Las Costas, donde se esmera en tratar con exceso de gentilezas al numeroso personal, para cultivar la imagen. Al mismo tiempo, que cultiva la hipocresía, fingiendo cualidades y sentimientos, para vestir actitudes falsas que conforman su marketing político.

¡Las cosas que hay que ver y escuchar en nuestra Salta!

  • Daniel Tort
    Abogado y periodista.