De "Halloween" al PO, en Salta

noviembre 5 /2013
Lic. Carlos Liendro

Temprano veo en un canal local una réplica de tres seudo- cómicos conductores que plagian hasta las poses del canal “de las pelotas” de Buenos Aires. Hasta ahí el mismo modelo de siempre en la imitación barata de los formatos (poca producción y aún menos ideas). La única diferencia entre estos prometedores conductores debe ser el sueldo.

¿Dónde quedaran el duende, las mulanimas, el ‘pata i cabra’, y todas esas historias que me contaba mi abuelo?

Pero lo más interesante fue ver una nota (día viernes) que le dedicaban al Hallowen salteño. Al principio repito, pensé que era una transmisión de lo que hacen por Capital, algunos disfrazados que han ido metiendo poco a poco estas celebraciones (cómo la que han acelerado con la cerveza en la conmemoración del santo Irlandés “San Patricio”); pero como uno está acostumbrado a ver tantos disfrazados, algunos más ya no se los tiene en cuenta. Por eso tal vez me sorprendieron estas imágenes de jóvenes festejando algo de origen celta (que se celebra más en los países anglosajones) en la tradicional Salta.

Me hizo recordar a un primo mío- que conduce taxis por las calles salteñas- cuando se instaló un cadena de comidas rápidas: él afirmaba que eso no iba a prosperar: “el salteño es de buen comer- me decía- de sentarse a almorzar con un buen vino (y tal vez con suerte una buena siesta) y luego seguir trabajando”; en su manera de mirar el mundo, afirmaba que “esas hamburguesas no conforman a nadie”. De la mano de esas “comidas rápidas” también venían los shoppings y el paisaje urbano para algunos sectores se iba modernizando. Quizás esta “Noche de brujas” ó “Noche de difuntos”, se imponga (como lo fue haciendo la migración irlandesa que llevó estas creencias a EEUU, durante la gran hambruna), o no; pero ¿dónde quedaran el duende, las mulanimas, el ‘pata i cabra’, y todas esas historias que me contaba mi abuelo?. Son las creencias populares que se desplazan en el imaginario colectivo de lo cultural. [1]

Pero otro fenómeno social y más político era los cambios que hubo en el electorado en la provincia de Salta. Ni los mismos militantes del PO en Buenos Aires lo podían creer. Titulares como Salta la trotska, Salta la roja, o lo que he leído por las transitadas peatonales: “El PO, la espada de Damocles, sobre el PJ de Urtubey”, daban cuenta de los cambios en el tradicional voto de la región. Lo primero que quería saber era quienes habían votado a los candidatos del Partido Obrero, cuál era su base de sustentación y si esto no era un voto castigo, como ha sucedido en muchos lugares del país. ¿Las nuevas clases medias salteñas habían leido a Trotsky y su ‘Revolución permanente’? [2] o es el fénomeno- ya estudiado por los sociólogos y economistas de las consultoras- del ‘desencanto’, del votar al menos malo. En estos 30 años de democracia, hemos aprendido muchas cosas. Las elecciones legislativas, vienen últimamente trayendo estas sorpresas. En el 2009 en la provincia de Bs As, había aparecido un candidato que con solo repetir: “alika – alikate” le había ganado al oficialismo. Este año – a pesar de los 50 millones que gastó en su campaña- con su frase en grandes carteles de las rutas: “Ella o vos”, que luego cambió por “Un crimen un castigo” (¿queriendo parafrasear a Dostoievsky?) [3], lo único que logró fue que lo ‘castigaran’ a él (sacando 5,4% de los votos, antes que otro impresentable como el ‘momo’ Venegas discípulo de los Duhalde, los barrionuevos y el sindicalismo empresarial, donde están más a favor de los patrones que de los peones rurales) [4]. Su slogan sobre la publicidad no tuvo efecto. Posiblemente le haya faltado Tinelli, como había sucedido por aquel 2009 cuando aparecía en ese programa junto a su imitador [5]. Las agencias de publicidad y de ‘marketing’ político, conocen todas estas vueltas. El objetivo es el elector indeciso, que comúnmente es un 20 ó 30 % que no sabe dónde poner su voto (y no vota en blanco). Por eso ahora aparte de la televisión, de la propaganda por internet, se ha sumado las llamadas por teléfono a domicilio (una voz grabada del candidato que le dice por qué deben votarlo). Massa después de su triunfo seguía agradeciendo (en una grabación telefónica) el haberlo votado, y sigue juntando intendentes para el 2015.

El “salteñazo” como lo llaman (aparte de haber puesto un diputado nacional del PO, más dos más que tienen en todo el país), es que en las próximas elecciones, sobre 21 bancas podrían obtener 11 en la capital salteña y en otro municipio del interior. Y la pregunta correspondiente sería: ¿Qué podrían hacer dentro de los enmarañada burocracia y los sindicatos?, ¿Qué les permitiran hacer? (en lo que ellos mismos denominan democracias burguesas), ¿Qué pactos se permitirán realizar para llegar al 2015? ó ¿Utilizaran las viejas ‘técnicas’ de sus militantes universitarios, de impedir que se vote, de tomar sedes y boicotear asambleas? No lo sabemos. Esto no es hacer futurología, solo son interrogantes. Es tratar de entender si el deseo de cambio (revolucionario si lo creen) no se vea empañado por la burocracia ideológica, ni por el sectarismo, ni por el cáncer de la corrupción del que pocos están libres.

En estos 30 años, poco ha crecido nuestra ‘izquierda argentina’, y ya no es utilizar argumentos menospreciando al pueblo que elige lo que elige (argumento que esgrime la derecha). Sucede que cuando la comparamos con la izquierda chilena, uruguaya o brasileña, allí hemos visto como han podido elaborar luego de las sangrientas dictaduras el tema del ‘populismo’. Es el viejo debate (que no sé si hoy los jóvenes militantes se cuestionan): de si está primero la ‘lucha de clases’ ó la cuestión ‘nacional y popular’. Este dilema hacía que pensadores marxistas como Abelardo Ramos, Ernesto Laclau, acompañaran los cambios que se producen desde el Estado [6]. En Brasil, un sindicalista obrero como Lula, llega al gobierno con el apoyo del trotkismo del Brasil. Sabían- inteligentemente- estratégicamente- que Lula, iba a ‘incluir’ 40 millones de pobres a los sistemas del trabajo, educación y producción. [7]

Aquí la izquierda trotskista, ha llevado legisladores al congreso como naúfragos solitarios. ¿Por qué las masas no están con estos dirigentes? Es un tema más amplio que la ‘psicología política de Masas’ explica muy bien especialmente en nuestro país a partir de 1945. De allí hay un resultado: nuestras clases medias, las más amplias en Latinoamérica. Bolivia, Brasil, Chile (que las comenzó a tener con Pinochet, luego de derrocar el primer gobierno marxista en nuestra región de Salvador Allende), se dividían claramente entre ricos y pobres (en su gran mayoría). El capital lo concentraban quienes tenían la tierra.
Ese es el origen de las oligarquías de nuestras regiones, para luego comercíar con las potencias extranjeras. Así se fueron construyendo los Estados: una clase dominante y dirigente centralista que destrozó a cualquier oposición del interior. Por eso la desconfianza de los ‘populismos’ y sus líderes.

Volviendo: va a ser interesante ver al trotskista Partido Obrero, en gestión, administrando. Ver como desarrollan sus programas y cuales son sus propuestas, ya que muchos obreros (en la concepción leninista de producción) en Salta no hay; sí hay una gran población que vive del sueldo del Estado municipal y/o provincial y otra campesina- rural, que necesita otra estrategia, para poder ser incluidos, para frenar el proyecto político y étnico (por no hablar del “racismo encubierto” que hay en la cultura salteña) que los domina y los viene corrompiendo desde hace siglos.