Deben realizar otro concurso por la vacante del Juzgado Federal 1

marzo 15 /2013
Elena Corvalán

Julio Bavio, juez subrrogante

La Cámara Federal de Apelaciones de Salta informó que remitió al Consejo de la Magistratura el tratamiento de un pedido de “cesación” de la subrogancia de Julio Leonardo Bavio en el Juzgado Federal Nº 1, a cuyo cargo está interinamente desde marzo de 2009. Más allá de la presentación de Belmont, que obligó a un pronunciamiento de la Cámara, de hecho la situación del Juzgado Federal Nº 1 no cambió en lo sustancial, dado que tras el rechazo del pliego de Bavio, que había sido propuesto para ser titular de este cargo, el procedimiento prevé que es el Consejo de la Magistratura el que tiene que llamar a un nuevo concurso y, mientras tanto, prever que el Juzgado siga cubierto por un subrogante.

Sobre el pedido concreto de Belmont, la Cámara aclaró que “carece de atribuciones” para decidir el “cese” de un juez, algo que es del ámbito del Consejo de la Magistratura, según lo prevé la Constitución Nacional.

La figura atípica de “cesación” de la subrogancia de Bavio fue solicitada el 5 de marzo por el abogado y dirigente peronista Víctor Hugo Belmont, quien antes había impugnado la postulación del juez subrogante para ser titular del Juzgado Federal Nº 1. En diciembre pasado, tras una serie de cabildeos, con activa participación de la senadora nacional Sonia Escudero (Peronismo Federal), el Senado de la Nación rechazó el pliego de Bavio, un caso casi único.

Desde que la presidenta Cristina Fernández propusiera a Bavio para ocupar este cargo, tras retirar el pliego del tucumano Edgardo López Herrera, el Peronismo Federal, que en Salta se expresa sobre todo en los medios de propiedad del senador nacional Juan Carlos Romero, entre ellos el diario El Tribuno, está empeñado en un ataque sistemático al juez federal subrogante.

Precisamente, el parte de prensa del 13 de marzo de la Cámara parece un intento por clarificar las publicaciones de este diario. La cámara difundió el texto de la resolución Nº 9, por la que remitió al Consejo la decisión sobre la “cesación” pedida por Belmont. En la resolución los jueces Renato Rabbi Baldi Cabanillas, Jorge Villada y Roberto Loutaif Ranea recordaron que Bavio fue designado por este Tribunal, con conocimiento de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, como órgano de superintendencia. Y que en esa misma acordada, la Corte Suprema indicó que la subrogancia debía mantenerse hasta que cesaran las condicionantes que motivaron esta designación. La Cámara memoró que las circunstancias se mantienen, y por eso sigue Bavio en la subrogancia.

Carece de atribuciones

Sobre el pedido concreto de Belmont, la Cámara aclaró que “carece de atribuciones” para decidir el “cese” de un juez, algo que es del ámbito del Consejo de la Magistratura, según lo prevé la Constitución Nacional.

“Corresponde asimismo ponderar –añadieron los camaristas- que se está solicitando el cese no de un empleado o funcionario que como principio, puede ser removido por el órgano que lo ha designado, sino de un juez”.

Sin embargo, al haberse expedido el Senado rechazando el pliego de Bavio, consideró que debe remitir el planteo de Belmont al Consejo para que éste resuelva.

El procedimiento prevé que el Senado debe notificar el rechazo al Ministerio de Justicia de la Nación, y éste informar al Consejo, para que se haga un nuevo concurso. Mientras tanto, el Consejo debe prever que el Juzgado Federal Nº 1 tenga un subrogante.

Los cuatro años del Juez Bavio

En este mes Bavio cumplió cuatro años de subrogancia. La Cámara recordó que fue designado el 2 de marzo de 2009. Desde su llegada Bavio tomó determinaciones que resultaron de importancia. Dictó la sentencia definitiva en la causa llamada “Palomitas II”, en la que ordenó la detención en cárcel común de Joaquín Guil; también elevó a juicio la causa “Ragone I” y dictó los procesamientos en “Ragone II”. Y fue el primer juez del país que procesó a un civil (Marcos Levín) por delitos de lesa humanidad.

Entre otros casos, estuvo a cargo de la investigación de la causa conocida como “Lluvia de drogas”, en la que procesó a un ex comandante de Gendarmería Nacional, y motivó que pidiera la radarización de la frontera norte. También tomó la decisión, inédita para la Justicia Federal, de destruir una vieja construcción que era usada para acopiar y distribuir drogas al menudeo.

En abril de 2009 ordenó a la empresa Gasnor que no cortara el suministro de gas a quienes adeudaran el cargo creado por el decreto 2067 de 2008 (para atender futuras importaciones). Este fue el primer precedente del país en el cual se le otorgó a la sentencia efectos expansivos para todos los usuarios de la provincia. Luego declaró la inconstitucionalidad del cargo y sus reglamentaciones por violación al principio de legalidad.

En junio de 2009, antes de la aprobación de la ley de servicios de comunicación audiovisual, dictó sentencias cautelares y de fondo con las que se rompió el monopolio que tenía Canal 11 como único canal de televisión por aire en la provincia.

También dictó resoluciones en acciones de habeas corpus colectivos a favor de los derechos de personas privadas de libertad.

Como juez electoral, en marzo de 2010 falló en contra de un planteo (realizado por Belmont, entre otros) de nulidad de la decisión de reformar la Carta Orgánica partidaria que había tomado el Congreso Justicialista.

El fallo de Bavio fue confirmado por la Cámara Nacional Electoral en agosto de 2010. Fue quizás el comienzo de la serie de publicaciones críticas de su gestión.

  • Informe Elena Corvalán
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