Demoliciones S.A.

enero 21 /2008
la Arq. Rosario Solá

El final de la Escuela Zorrilla

(Exclusivo para Salta Libre) Mientras que en Buenos Aires la discusión está en como se coordina el crecimiento inmobiliario con la conservación de la identidad en las provincias del Norte, no menos ricas en patrimonio, más fragil y vulnerable por su antiguedad y abandono, el eje se desplaza al tema del conocimiento. Se hace algo pero sin rigor. Y las verdaderas "joyas de la abuela" se demuelen.

Investigadores de la escuela de historia de la UNSA y del CONICET determinaron que en el inmueble llamado Museo de la Ciudad Casa de Hernández, jamás vivió ningún Hernández.

Este sería el caso de la Escuela Benjamín Zorrilla o se abandonan como en el caso de la Casa de Leguizamón, o los no menos de 15 sitios arqueológicos de ciudades indígenas saqueados constantemente, o los pueblitos de la prepuna y el Valle Calchaquí, o las ruinas de Esteco, o el Camino del Inca, sólo por empezar a hacer algún listado.

Buenos Aires posee una oferta constante de posgraduados en patrimonio
provenientes de la universidad estatal, de las privadas y de los numerosos
becarios al extranjero.

Basta de Demoler

Los ciudadanos porteños tuvieron una gestión cultural de buen nivel pero algo complaciente con la presión inmobiliaria. Se cansaron, se organizaron en una ONG y dijeron basta de demoler. Para ello contaron con la justicia que respondió a sus reclamos y pusieron un límite a la actividad privada para defender el bien común, en este caso, una tradición cultural que ha hecho de Buenos Aires la capital más admirada de América del Sur. Presionaron a los legisladores que acaban de promover una ley por la cual quedan 3.000 edificios bajo protección y, al igual que en Rosario, es imposible demoler un edificio anterior a 1941 y por supuesto es absolutamente impensable que las escuelas históricas de la ciudad sean dañadas o modificadas y menos que menos demolidas. Sería un escándalo. ¿Pero qué sucede en Salta?.

El caso de la Escuela Benjamín Zorrilla

Muy distinta suerte tiene Salta y menos suerte tuvo el profesor Risso Patrón en 2004 cuando presentó ante la justicia salteña un recurso de amparo para que no se demoliera un tesoro, si me disculpan los compatriotas de Buenos Aires, de mucho más valor que los deliciosos petit palais de Recoleta: la Escuela de cuatro
patios claustrales Benjamín Zorrilla, antiguo convento de los Mercedarios, Colegio San José, sede del Colegio Nacional fundado por Bartolomé Mitre y que tenía en sus fondos el único retazo del cementerio colonial de Salta que, al no tener construcciones en superficie y por ser propiedad del Ministerio de Educación salteño era apto para la exploración arqueológica. La justicia salteña rechazó inmediatamente el amparo y la escuela se demolió.

En los sótanos, ya desaparecidos, el profesor Risso Patrón y sus alumnos habían relevado los graffiti de los estudiantes de comienzos del siglo XX Entre las firmas ilustres estaban , como extraña paradoja y tal vez como señal, la de uno de los pioneros de los estudios patrimoniales en la Argentina: la de Miguel Solá.

¿Quién demolió la escuela Zorrilla?

Me costó averiguarlo porque los autores, en cuanto hubo protestas intentaron
ocultarlo, pero logré llegar por fin a la documentación que confirmó mis peores
sospechas. Estos bienes de propiedad pública, únicos en el país, no fueron
víctimas de la avidez empresaria, de la especulación inmobiliaria, ni de
negociado alguno: se demolieron por ignorancia y por el exceso de silencio
mediático que acompañó la última década salteña . Aunque parezca poco creíble lainiciativa de demoler dos de los patios más antiguos de la escuela y la de
construir sobre el antiguo cementerio colonial de la ciudad ( en donde están
enterrados los patriotas de las guerras de la independencia) una obra de “su

Abandono y
destrucción

autoría” provenía, en proyecto elaborado en 2001 cuya documentación tengo en mi poder para quien quiera consultarla, no solo del propio Ministerio de Educación de Salta, sino de la Dirección de Patrimonio y más exactamente de los profesionales del ente de preservación del patrimonio de la Provincia: el DEPAUS o Departamento de Preservación Arquitectónica y Urbanística de Salta.En insólito caso, el profesor Risso Patrón tuvo que accionar contra el propio Ministerio de Educación salteño. No hay antecedentes de algo así en el país. Probablemente no haya sucedido algo asi en el mundo.

¿Los edificios de tiempos la colonia no poseen valor alguno?

UNESCO recomienda que en el caso en que no se tengan otras motivaciones para proteger un bien patrimonial debe comenzarse por los más antiguos, los más singulares , los más vulnerables.

¿Qué valor tenían los edificios que se demolieron?

Del mismo modo que una jovencita del campo suele creer que un vestido de quince es más hermoso mientras más lentejuelas, plisados, tules y canutillos posea; todavía hay gente que tiene este modesto criterio estético y cree que el valor arquitectónico de un edificio está ligado a la cantidad de ornamentos y molduras que posee.

Esta idea ingenua que no daña a nadie en una fiesta de quince ha dañado
gravemente el patrimonio arquitectónico de Salta que fue fundada trescientos
años antes que la ciudad de La Plata y ha permitido que, por ignorar su valor, se demuelan edificios que por su antigüedad y por ser ya los últimos del período
colonial que quedaban en pie en la Argentina hubieran tenido un encanto
extraordinario.

Sucede que los edificios del período colonial son austeros. La demolición de los
claustros del convento de los mercedarios que formaban parte de la Escuela
Zorrilla
ingresa en este caso de ignorancia provinciana: lo que tiene menos
moldura no vale. No, no es así. Es esta clase de problemas los que hacen que los organismos internacionales para la educación y para la cultura intenten asesorar a los países periféricos . Los patios más antiguos tenían menos ornamentación. Eso no quiere decir que tenían menos valor. Por el contrario en ellos se encontraban antiguas ventanas tapiadas probablemente de la iglesia colonial y un sótano conventual del cual tenemos muchos testimonios de alumnos de la desafortunada escuela que en sus travesuras infantiles accedieron por los mismos a los túneles jesuíticos que conectaban con la iglesia de la Compañía de Jesús que estaba en la esquina de las calles actualmente denominadas Mitre y Caseros.

¿Estaba en riesgo sísmico la construcción?

Dos terceras partes de los edificios patrimoniales de la humanidad se encuentran en áreas de riesgo sísmico y no por eso se demuelen. Es correcto sin embargo trasladar de los mismos funciones críticas como la función escolar.

Debió transformarse en un museo. Por otra parte Urbanísticamente una escuela
primaria en la zona más crítica del microcentro era ya poco viable, tal como lo
expresó el Colegio De Arquitectos.

¿Esta demolición se trata de un caso aislado?

De ningún modo. El caso de la demolición de la escuela Benjamín Zorrilla por
parte del organismo que debía protegerlo es sólo la punta del iceberg de una saga de acciones asombrosas por dos razones: porqué sucedan y porque no se denuncian. Esto genera un círculo vicioso. Se dejan pasar para no tener problemas con nadie...y cada vez se producen daños más graves. Veamos.

El museo de la ciudad Casa de Hernández

En 1998,a veinte años de gestión, el DEPAUS y el Municipio de la Ciudad de Salta
inauguraban su primera obra patrimonial importante: el Museo de la ciudad Casa de Hernández en Florida y Alvarado. La historia del inmueble quedó grabada en una placa a la izquierda del ingreso al Museo, en un folleto que distribuyó la Secretaría de Cultura provincial y en la página web de la Comisión Nacional de Museos, Monumentos y Sitios Históricos. (CNMMySH). Era una historia falsa. No un poco errada. Totalmente errada.

Investigadores de la escuela de historia de la UNSA y del CONICET determinaron que en el inmueble llamado Museo de la Ciudad Casa de Hernández, jamás vivió ningún Hernández!!. Quiere decir que en veinte años de gestión nadie hizo la investigación documental pertinente , característica esencial del trabajo especializado. Sin estudios preliminares se hicieron modificaciones que son falsificaciones históricas disfrazadas de trabajo técnico como la demolición y traslado de la escalera. ¿Es suficiente? En cualquier lugar del mundo esta sería suficiente como para un escándalo. ¿Qué sucede en Salta? ¿Cómo pueden tratar de seguir presentándose como eruditos personas que cometen esta clase de errores?

La verdad tergiversada como estrategia

Como todos pudimos ver en preocupado asombro en 2004 el edificio del MAAM, en el fragmento que albergaba el Consejo de Educación, propiedad del Estado provincial, fue demolido salvo la “primera crujía“ o sea el fragmento de techo que cubre la recova y la fachada.

El edificio estaba en perfecto estado y se iba a restaurar pero se intentó dividir
la primera planta con un entrepiso para disponer de mayor superficie de
exhibición. El proyecto que hizo el DEPAUS al no tener los detalles técnicos
adecuados fue tan inapropiado que puso en riesgo el edificio y finalmente, ante
lo dificultosos de la resolución técnica , una vez iniciada la obra, el edificio antiguo, cuya magnífica tecnología de ladrillo y piedra del s.XIX podíamos ver en lo que fue el restaurante “La Cava” hasta hace poco, se demolió totalmente.

Desde el punto de vista de la conservación del patrimonio una demolición es un
fracaso ominoso .¿Cómo publicarlo entonces en una revista de patrimonio como un éxito? Es muy sencillo. Se miente. Eso se hizo.

La revista "Hábitat" es una publicación nacional dedicada a la Conservación del Patrimonio en donde aquellos que se ocupan de la conservación de los bienes patrimoniales dan a conocer sus obras. En el Nº 48 , en las Pág. 74/75, dice en el artículo denominado “Un original Museo para la Arqueología de Alta montaña en la Capital Salteña”: “...El MAAM ocupa un histórico y señorial edificio de mediados del siglo XIX emplazado en la Plaza Principal de la Ciudad de Salta. Su fachada, restaurada y puesta en valor se inscribe dentro del estilo neogótico de neta impronta victoriana. El interior fue remodelado conservando estructuras históricas, adaptándolo a su nueva función El proyecto arquitectónico estuvo a cargo del departamento de Preservación del Patrimonio Arquitectónico y Urbano de Salta (DEPAUS) bajo la dirección de la arquitecta Elena Martínez.

Debió decir en cambio el MAAM ocupa un edificio nuevo, salvo la fachada y los altos sobre la recova... ya que se demolió totalmente el edificio ( al menos la parte que era de propiedad del Estado Provincial) que fuera la primera Escuela Normal de Salta construida bajo la gobernación de Benjamín Zorrilla cerca de 1870. Claro que los demoledores no publican en ese tipo de revista....y hay que promoverse.

Otros ejemplos

Otro horror de esta saga de barbaridades sin fin fue la demolición de la casa de
1812 que se encontraba en el predio del Estadio Polideportivo y que fue demolida por el pecado de no haber pertenecido al General Güemes. Esto muestra otra vez que los funcionarios locales utilizan criterios anteriores a la Carta del Restauro de Venecia de la década del sesenta y que son ajenos a todo documento internacional.

La Sala Rural era de propiedad pública y estaba en perfecto estado para ser
restaurada, claro que en manos de especialistas con posgrados verdaderos se
hubiera salvado.

Agreguemos al disparate de la demolición, la insólita nota que hizo el diario El
Tribuno
en la cual los funcionarios declaraban que no nos preocupáramos que todos los materiales iban a ser utilizados en la restauración de otros monumentos.

Esto muestra hasta que punto se desconocen los principios elementales en temas de conservación del patrimonio, ya que la contaminación de un sitio histórico con materiales históricos de otro es un disparate. Este caso merece otra nota aparte.

La Casa de la Casa de Joaquín Castellanos

Muchas personas que han querido proteger un bien arquitectónico han acudido de buena fe y por desgracia a los funcionarios que desde hace casi tres décadas son presentados por la provincia como especialistas y eruditos. Por esta vía estos profesionales no dejaron ningún rastro de la casa del poeta Joaquín Castellanos, nieto del médico patriota de las guerras de la Independencia Antonio Castellanos, que se encuentra justamente en el encuentro de los caminos que unen San Lorenzo, Vaqueros y Lesser. Fueron contratados, en forma privada. para restaurarla y en cambio la desguasaron, demoliendo una parte y transformando la otra parte en una obra particular sin rastro alguno del poeta y político fundador del partido radical y reivindicador de la figura del general Güemes en su paso por la gobernación de Salta. Fue Joaquín Castellanos quien al cumplirse los cien años de la muerte de Güemes impuso el poncho rojo con la banda de luto que llevaron los gauchos en su memoria como poncho salteño.

¿Hay aun más?

¿Debo hablar de la pérgola de chapa doblada de Santa Victoria Oeste, la última
plaza seca hispánica que quedaba en Argentina?.¿Debo mencionar el techo de la
biblioteca de los franciscanos que se había hecho con una pendiente de 60 %
inapropiada para la teja española y que por lo tanto se llovía ya que las piezas
se deslizaban justamente en una biblioteca de incalculable valor patrimonial?
En este caso los frailes del convento, discretamente, la repararon esta vez sin
consultar por suerte a los supuestos especialistas con que cuenta la provincia.

De la sartén al fuego

La Ley de Patrimonio que aprobó recientemente la Provincia de Salta no mejora las cosas. Si los problemas que tenía la provincia en el tema patrimonio es la falta de profesionales posgraduados y el hecho de que, los que no lo son, una vez que llegan al cargo con el objeto de eternizarse en el mismo no se preocupan de calificar otros recursos humanos, acaparan información y espantan a los jóvenes para lograr mantener eternamente el “ curro” con el cual se viaja frecuentemente y se obtienen honores inmerecidos, debemos decir que la nueva ley, con la creación de una comisión nombrada a dedo, empeora las cosas.

No solo pasa por alto el carácter colectivo de la memoria arquitectónica que se
gestiona desde la comunidad y sus organismos representativos sino que la
conservación del patrimonio arquitectónico provincial pasaría, según la Ley, por
el nombramiento de un triunvirato “a dedo” por el gobernador de turno.

Insólito. Los requisitos para cubrir estos cargos son, según la ley aprobada por nuestra culta Legislatura... ¡¡Ninguno!!. Parece que no es indispensable ni
siquiera tener estudios primarios para ser un erudito en arquitectura, arqueología e historia...Tal vez con un apellido conocido o siendo pariente de algún funcionario o con un mal uso de palabras complicadas baste. Un papelón.

Especialistas verdaderos y falsos

En política cultural saber es saber quien sabe. ¿Saben los políticos quien sabe?
Se equivocan por usos y costumbres o por dejarse llevar por recomendaciones
frecuentemente políticas. En temas como la conservación del patrimonio esto es
especialmente grave. Deberían empezar por estudiar el certificado analítico de
materias de la facultad de los candidatos y evaluar luego la cantidad de horas
cátedra de cursos de posgrado certificados que poseen. Suma y resta. Cualquier
secretario puede hacerlo. Los lectores estarán pensando que nunca han conocido un político que analice los antecedentes académicos de nadie. Bueno, yo tampoco.

Ya es hora de que comiencen a hacerlo porque los falsos especialistas le han costado demasiado caro a la memoria cultural de los salteños. Y por nada¡¡.No había dinero en juego en estos daños. Se hicieron por desidia. Demoler es menos trabajo que restaurar.

Para trabajar en patrimonio arquitectónico y cultural en el mundo entero se
demandan maestrías y doctorados. Hay que saber historia general, historia del arte y de la arquitectura, principios básicos de arqueología y conservación de
materiales y además hay que ser buen proyectista , es decir hay que tener la
habilidad de resolver con diseño problemas complejos simultáneos: que un
edificio nos cuente el pasado sin engaños y que sea útil y eficiente en el
presente. Mal y sin ningún criterio, las cosas las puede hacer cualquiera.

¿Merece eso Salta, provincia cuya clase dirigente fue pionera en la conservación
del patrimonio en la Argentina?.

Los verdaderos ignorantes

Decía el científico y pensador Blaise Pascal que "ignorante no es el que no sabe sino el que no sabe y cree que sabe". Algunos porque no saben y creen que saben, otros porque son tan pícaros que creen que la sociedad nunca se va a dar cuenta de que no saben si utilizan una proporción abultada y constante de palabras difíciles... sea como sea Salta se encuentra con gobiernos que tienen una fuerte motivación hacia la conservación del patrimonio y con organismos específicos de Conservación del Patrimonio que no están nunca a la altura de las circunstancias y que los engañan como a niños usando dos o tres palabras difíciles y removiendo planos y dibujos que por supuesto no son fruto del trabajo de los profesionales sino de los dibujantes excelentes que posee el plantel público, cuya magnífica tarea a sido usada como cortina de humo para tapar el desastre de esta gestión interminable.

Para superar esa zona oscura se ha efectuado la Ley de Patrimonio que ha logrado algo difícil: que la situación amenace con ser peor.

Salta, que casi no tiene arquitectos posgraduados en estos temas, no tiene otra
salida que concursar estos cargos e incorporar gente con alta capacitación pero
con un perfil operativo, que no detenga el trabajo iniciado, pero que lo haga con
los estudios necesarios, sin pérdida de autenticidad y sin vender la identidad.

  • María del Rosario Sola es Arquitecta especializada en Patrimonio Arquitectónico y escritora.
  • Foto de portada: Arq. Myriam Ferreyra