"El Ingenio Ledesma colaboró con la represión estatal"

Elena Corvalán
diciembre 16 /2015

David Leiva, abogado

El abogado David Leiva ratificó el martes 15 de diciembre que el Ingenio Ledesma, de propiedad del empresario Carlos Pedro Blaquier, colaboró con la represión en el norte; recordó que esto está registrado en los libros históricos del Escuadrón 20 de Gendarmería Nacional, en Orán. Añadió que también el Ingenio San Martín del Tabacal prestó ayuda a la represión.

Declaraciones de David Leiva en el juicio de lesa humanidad

“En el Escuadrón 20 está la prueba de la colaboración del Ingenio Ledesma con la represión”, aseguró el testigo.

Leiva fue el único testigo de la séptima jornada del noveno juicio por delitos de lesa humanidad que se realiza en esta ciudad y en la que se indagó sobre las desapariciones de Mario Luna, Abraham Garnica, David Paz, Sergio Copa y Sylvia Sáez de Vuistaz, militantes de la JP en Orán.

“En el Escuadrón 20 está la prueba de la colaboración del Ingenio Ledesma con la represión”, aseguró el testigo. Recordó que en los libros históricos consta la presencia de camiones de Ledesma y la provisión de combustibles. En esos camiones, con choferes del ingenio, se trasladaba a gendarmes que realizaban controles en Urundel y en otras localidades norteñas.

Los pasos internacionales de Aguas Blancas y Salvador Mazza “eran ruta de salida de los exiliados”, entre ellos estaban trabajadores del ingenio que intentaban huir. Por entonces en el Sindicato de Ledesma había una fuerte presencia del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT). Leiva sostuvo que ésa era “una zona estratégica para el control del Ejército”, porque además la selva oranense y la chaqueña eran consideradas aptas para la instalación de la guerrilla.

Leiva es miembro de la organización Encuentro Memoria y Verdad y uno de los que en 2000 impulsó la apertura del Juicio por la Verdad en Salta. Nacido en Orán, vivió la dictadura en La Plata. De regreso, en 1982, se organizó con ex detenidos y familiares de víctimas. En los homenajes a víctimas del terrorismo, fue conociendo sus historias. Así se enteró que Luna, Garnica, Paz, Copa y Sáez militaban en la JP, en la Agrupación Néstor Salomón, dirigida por Lucho Vuistaz, también desaparecido.

Los datos reunidos en el Juicio por la Verdad, que sirvieron de sustento para la presentación de denuncias penales cuando se declararon nulas las leyes de obediencia debida y punto final, les permitieron también armar el rompecabezas de la represión: el norte provincial había quedado bajo el control del Regimiento de Monte 28, Tartagal, bajo las órdenes de Héctor Ríos Ereñú. Tras el golpe en todos los pueblos del departamento Orán, y Embarcación, “el poder militar” (con control operacional sobre las demás fuerzas) puso a hombres del Escuadrón 20. Tartagal, Salvador Mazza y Aguaray, quedaron a cargo de militares.

Leiva recordó que por publicaciones de los diarios El Tribuno y El Intransigente supieron que la provincia quedó dividida en un área, 322, que comprendía el centro y los valles, y dos subáreas: la 322-1, con jurisdicción en el norte, y otra que correspondía a Metán.

El área 322 dependía de la Zona III, con jurisdicción sobre las provincias de Córdoba, San Luis, Mendoza, San Juan, La Rioja, Catamarca, Santiago del Estero, Tucumán, Salta y Jujuy. La subárea 322-1 dependía directamente de la Subzona Tucumán, pero a su vez había intercambio de información y de detenidos entre el área y las subáreas. La subárea 322-1 también aparece en los diarios de la época.

Ex juez estuvo a un
paso de ser detenido

Con pedidos de detención para el ex juez Adolfo Ursagasti concluyó el martes 15 de diciembre la última audiencia de este año en el juicio al empresario Marcos Levín, acusado de haberse valido del terrorismo estatal para reprimir a los trabajadores de la empresa La Veloz del Norte.

El fiscal general Carlos Amad pidió la detención de Ursagasti por considerarlo “reticente” a prestar declaración testimonial. El ex magistrado fue convocado a declarar porque en 1977, cuando era un “novel abogado”, asistió como defensor a varios trabajadores de La Veloz del Norte que habían sido detenidos y torturados acusados por una supuesta estafa. Uno de sus defendidos fue Víctor Manuel Cobos, que era chofer de La Veloz y delegado gremial, y uno de los detenidos y torturados.

Luego de varias citaciones, Ursagasti se presentó ante el Tribunal Oral en lo Federal finalmente ayer, ya en la parte final de este proceso. Con ademanes pausados y un tono de voz bajo, el abogado, de más de 70 años de edad, según se encargó de aclarar, sostuvo reiteradamente que no recordaba prácticamente nada de esos sucesos, aunque sí recordó, con bastante precisión, al subcomisario Víctor Hugo Bocos, que está siendo juzgado en este proceso como autor material de la detención irregular y las torturas a Cobos.

Ursagasti no solo no recordó la asistencia brindada a los trabajadores, sino que menos aún recordó las torturas. Su falta de memoria, exasperó a los fiscales, al punto que el fiscal Carlos Amad llegó a preguntarle si nunca en su carrera había defendido a un detenido que denunciara haber sido sometido a vejámenes: “Comentarios hacen, pero de ahí a que sea verdad”, respondió el testigo.

Su actitud le valió que el fiscal Francisco Snopek lo sometiera a un largo interrogatorio sobre las personalidades públicas de la época: ¿Quién presidía el país antes del golpe? ¿y después?; ¿quién gobernaba Salta? A duras penas, el testigo dio algunas respuestas. “¿Por qué recuerda a Bocos y no recuerda a ni al gobernador de Salta?”, le inquirió el fiscal. Ursagasti no tuvo respuesta, igual que no supo explicar cómo recordaba al subjefe de la Comisaría 4° (Bocos) y no recordaba a ninguno de los jefes o subjefes de las otras cuatro comisarías que había entonces.

El ex juez tampoco recordó cuando dejó de asistir a los trabajadores de La Veloz. Dijo que se despreocupó enseguida de ellos porque en empezó a tramitar el ingreso al Poder Judicial de Salta, al que entró con el cargo de secretario, en mayo de 1978 y del que se retiró en 1989, con el cargo de juez civil de Orán.

Al final, Amad pidió su “inmediata detención” por considerarlo “reticente”. Mientras el Tribunal deliberaba, Ursagasti se quedó solo en la sala de audiencias, con la guardia policial. Luego los jueces lo dejaron ir, considerando que no había incurrido en falso testimonio.

  • Informe: Elena Corvalán
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