“El Mar Eterno”

Daniel Tort
noviembre 7 /2011

Romero-Peña: el reportaje inócuo

Como el ambiente de la política nunca está en reposo, aunque sus actores duerman plácidamente, las apetencias siguen estando muy activas. El pasaje bíblico lo llama el Mar Eterno de donde nacerá La Bestia. Mucho más profano Alfredo Le Pera en el tango “Silencio” menciona que el músculo duerme pero la ambición trabaja. En nuestra Salta ese mundillo y sus protagonistas no se dan descanso en esto de pelear por los espacios de poder, y en ese marco lógicamente está no solamente la posibilidad de exaltar sus egos sino también y no menos importante, de manejar la cosa pública y el erario a su modo.

El juego perverso del vale todo

Todos conspiran contra todos, y quien detenta el título más alto está siempre atajando los sablazos de los de abajo que lo quieren sustituir.

Esos modos por cierto no son siempre los modos de la prudencia republicana sino todo lo contrario. Pero como el ejercicio del poder otorga impunidad, para qué preocuparse de esos detalles.

En ese trajín improductivo y superficial para todo aquél que no forme parte del elenco estable que perdura a través de los tiempos siempre prendido a la teta del Estado, esta semana desembarcó en un medio televisivo el ex gobernador Juan Carlos Romero, muy dispuesto a entrevistarse periodísticamente en vivo, siempre y cuando el único entrevistado sea él mismo, y no se le hagan preguntas muy comprometidas, y de esa manera pueda ensayar las más inverosímiles defensas de todo lo indefendible sin que corra el riesgo de pasar ningún apuro.

Decir que el personaje ha desembarcado no es una metáfora, desde que se ha hecho público su viaje por el Mar Mediterráneo en un yate de tan dudosa procedencia como el avión Lear Jet 45 registrado a nombre de Avionsur en Salta, apenas días después de que dejara su mandato en diciembre de 2007 y presentara una declaración jurada patrimonial con menos credibilidad que los números del INDEC.

En ese juego perverso del vale todo y digo lo que quiero total nadie mide el nivel de seriedad de las afirmaciones, no me toman asistencia, no me controlan horarios y al final de mes todos -agredidos y agresores- cobran sus jugosas dietas y viáticos sin rendir cuentas, el incivil legislador nacional dejó así como al pasar, que quienes estaban a cargo del gobierno de Salta eran unos “chicos” qué habían sido formados en su gobierno. En definitiva les dijo que no se hicieran los distraídos en tanto el espacio que ahora ocupan, se lo debían a él.

Podemos estar o no estar de acuerdo con el senador Romero. Hasta podemos detestarlo profundamente como quien escribe esta nota, pero no por ello hay que dejar de reconocer que esa afirmación es totalmente cierta. Ahora bien, en ese mundo que nunca descansa –decía Borges con frecuencia- no existe la lealtad, la verdad, la fidelidad ni la amistad. Todos conspiran contra todos, y quien detenta el título más alto está siempre atajando los sablazos de los de abajo que lo quieren sustituir. Es –decía el escritor- el reflejo del infierno en la Tierra. Por eso ninguno de ellos debe asombrarse, ni ponerse en papel de ofendido. Es lo que ellos llaman para tratar de disimular la bajeza del ambiente, las reglas del juego.

En forma inmediata salieron a contestar los que se sintieron aludidos por el entrevistado. En su caso un presupuestario crónico como el abogado porteño Pablo Francisco Juan Kosiner (ex Prosecretario de la Cámara de Senadores de Salta; ex - Secretario de Estado de Gobierno; exdirector del IPSS; ex diputado de Salta; ex asesor de AFIP; ex convencional constituyente municipal; ex convencional provincial; ex ministro de gobierno, entre otros conchabos oficiales) virgen en la -para él impensada- acción tributaria. Y también el eterno presidente de la Cámara de Diputados de la Provincia, el abogado Manuel Santiago Godoy.

Ambos salieron al cruce con palabras que mejor les hubiera valido quedarse callados. El primero adujo que mientras su ex jefe político pasea por el mundo él se quedó a pelear por Salta. Me recuerda a otro eterno presupuestario como Marcelo López Arias que siempre dice lo mismo, sin que ninguno tenga en claro a qué supuestas peleas se refiere. En realidad solamente puso de relieve y se puso en evidencia que si no tiene algún puestito rentado del Estado –cualquiera fuere y cualquiera fueren los resultado en el desempeño- no parece tener otro destino, motivo por el cual se ve obligado necesariamente a tener sucesivas lealtades de acuerdo para donde sople el viento, ayer ventarrones Romeristas y hoy Urtubeycistas. Hay que acomodarse, y en eso el personaje es un artista.

El presidente legislativo por su parte afirmó que Romero hace cuatro años que no hace política. No es verdad. Aunque nos de vergüenza ajena el sujeto es senador nacional durante todo ese tiempo, en el cual ha llegado a presentar importantísimos proyectos que pueden leerse en su página virtual. Eso sí, habiendo sido uno de los más grandes enajenadores del patrimonio nacional, no se entiende cómo se atreve a proponer que el 13 de Diciembre sea el día nacional del petróleo, cuando gracias a su gestión en los tiempos de La Rata en los años noventa, ya no tenemos petróleo. O también adherir al día mundial de la forestación, cuando ha sido el principal arrasador de bosques del norte provincial. Pero en fin, es la política dirán.

Dejo para el último al gobernador Juan Manuel Urtubey, quien con más inteligencia que los otros ha guardado un silencio oportuno. No vaya a ser que nos acordemos que escribió un libro llamado “Sembrando Progreso – Claves del Desarrollo de Salta” (Víctor M. Hanne Editor, Salta 1998) plagado de elogios sobones al entrevistado.

En fin estimado lector, es lo que hay. Tal vez con semejante panorama habrá llegado la hora de que empecemos seriamente a convencernos que este sistema que nos es ajeno, y en el cual los actores principales exponen nuestros dramas con insensibilidad, es sólo para los fines de ellos y no para los nuestros.

  • Daniel Tort
    Abogado y periodista.