El juego de las diferencias étnicas en la Salta aristrocrática

agosto 20 /2015
José Acho

Campo y Wichis

Un grupo de 75 personas, entre caciques wichis, guaraníes, familias con niños y ancianos del chaco salteño, una vez más se trasladaron a la capital de Salta para reclamar por la entrega de viviendas y titularidad de sus tierras. Una parte del recorrido lo hicieron caminando y otra en transporte públicos. ¿Alguien los recibirá? ¿Se reunirá con ellos? ¿Se solidarizarán con un proyecto de declaración? En esta nota el juego de las diferencias en nuestra "Salta aristocrática".

En nuestra Salta conservadora y aristocrática pesa más un reclamo de un sector identificado con la alcurnia, el título de nobleza o la portación de apellido extranjero; que un reclamo de caciques y representantes de las comunidades indígenas de Salta con apellidos autóctonos, wichis o guaraníes.

Nuestros hermanos indígenas llegaron una vez más para entrevistarse con Carlos Parodi, Ministro de Economía, Infraestructura y Servicios del Gobierno de la Provincia o con el Gobernador Juan Manuel Urtubey.

Todo su recorrido se realizó en condiciones precarias, enfermos y sin alimentos. Llegan en situación de calle, porque no saben dónde ni cómo van a sustentarse en nuestra capital. “Venimos a la buena de Dios”, contó un vocero en una nota de FM Noticias, porque no tienen recursos para comer, ni dónde dormir.

Afirman que pidieron ayuda por hospedaje y comida al Instituto Provincial de Pueblos Indígenas de Salta (IPPIS), pero que se la negaron porque los caciques de las comunidades opositores no apoyaron la candidatura oficialista de Miguel Siares su actual presidente.

Su arribo se produjo el jueves 20 de agosto alrededor de las 18, dijeron que su primer objetivo es marchar hacia la sede oficial del IPPIS para reclamar ayuda y luego al Grand Bourg para pedir entrevistarse con Parodi o Urtubey, para pedir por los temas de siempre: titularidad de tierras, viviendas, salud, personería jurídica y documentación.

Dirigintes del IPPIS

Además dijeron que cualquier ayuda solidaria de parte del pueblo será bienvenida en su estadía en la capital. Solicitaron al pueblo de Salta los ayuden con alimentos, agua, abrigo y remedios para niños y ancianos que llegaron enfermos y con hambre.

El Gobierno de Urtubey en distintas circunstancias o reclamos anteriores, se comprometió a entregarles la documentación de las comunidades pero hasta la fecha no tienen novedades por lo que decidieron -como ya ocurrió otras veces- emprender una vez una marcha hacia nuestra capital.

La distinta vara

Días atrás tanto el Gobierno como Diputados se solidarizaron con un sector de acaudalados productores que protestaron en Salta en sus 4x4 y amenazaron con cortes de ruta si es necesario. Desde hace semanas que se sabe que vienen a nuestra ciudad casi un centenar de indígenas en situación de total indigencia y hasta la fecha ningún funcionario competente, ni diputados se solidarizó o se ocupó del tema. Ellos aseguraron que no saben si los recibirán, que no tienen donde dormir, comer o curar sus enfermedades.

Todo lo contrario ocurrió el miércoles 19 de agosto, cuando Legisladores de diferentes bloques políticos recibieron a Ignacio Lupión y representantes de la aristocrática Sociedad Rural Salteña para ayudarles en otro de sus emprendimientos por obtener más subsidios o reestructuración de sus abultadas deudas.

Lo que algunos medios llaman “la protesta del Campo”, cuando en realidad es solo un enriquecido sector sojero o tabacalero que siempre recibió prebendas del Estado provincial o nacional para sostener sus privilegiadas posiciones son recibidos sin problemas por legisladores.

De ese encuentro surgió que juntos elaboraron el llamado “Proyecto de Declaración”, creado para reclamar otra reestructuración más de sus deudas bancarias, comerciales, impositiva provincial y nacional. Además piden la eliminación de las retenciones a las exportaciones de granos del NOA y la creación de un puerto para abaratar el costo de los fletes.

Urtubey en campaña con Wichis

La situación de privilegios o el desigual trato (“hijos o entenados”) se produce con el eterno reclamo de los pueblos indígenas de nuestra provincia, quienes no luchan por mantener privilegios sino por el mínimo sustento de sus empobrecidas comunidades a través del respeto a sus derechos y la titularidad de sus tierras, nada más y nada menos.

A la llegada a nuestra capital de 75 miembros de las comunidades, padres de familia, niños y ancianos, no reciben ningún tipo de ayuda solidaria ni competente de los distintos titulares de organismos provinciales como del Ministerio de Derechos Humanos, Ministerio de Ambiente y Sustentabilidad, IPPIS, Ministerio de Economía y Legisladores, Senadores y Gobierno de la Provincia.

Salvar a la Sociedad Rural Salteña

Con la aristocrática Sociedad Rural Salteña estuvieron prestos a colaborar los diputados Miguel Calabró, Pedro Sández, Salvador Scavuzzo, Marcelo Astún, Diego Pérez, Omar Soche López, Gabriela Martinich, Lara Gros, Carlos Zapata, Silvia Jarzún, Liliana Mazzone, Julio Quintana, Alejandra Navarro, Ramón Villa, Rubén Cabana, Sebastián Casimiro y Pedro Sández.

Todos les prometieron a los sojeros enriquecidos y a punto una situación privilegiada: “trabajar conjuntamente por una Salta productiva dada su situación de quiebra se hace imposible sembrar y producir”. Lo que no dicen es: ¿Sembrar qué? (soja/tabaco), ¿Producir qué? (riqueza propia).

En nuestra Salta conservadora y aristocrática pesa más un reclamo de un sector identificado con la alcurnia, el título de nobleza o la portación de apellido extranjero; que un reclamo de caciques y representantes de las comunidades indígenas de Salta con apellidos autóctonos, wichis o guaraníes.

Jamás la familiaridad de gobernantes de turno como Urtubey-Parodi, podría ser menor con sus ilustres pares: Lupión, Wirsolt, León, Ahauni, Battistella, Saravia, Torino, Pasman, Fortuny, Cano, etc. Quizás en estos detalles pueda encontrarse la razón en ese juego de las diferencias y desigualdades existentes.

  • José Acho
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