El pacto Urtubey los intendentes

abril 8 /2009
Dr. Carlos H. Saravia

¿Análisis de la política turística?

Pocas veces se ha visto a un gobierno distorsionar la realidad en los términos en que lo ejecutan Juan Manuel Urtubey y sus funcionarios. Pareciera que les cuesta sincerarse ante la ciudadanía y que fuera un pecado reconocer que el virtuosismo se encuentra ausente.

El mandatario ha comenzado ha recostarse en los alcaldes que conforman el aparato más costoso del PJ.

Lo preocupante de estas sensaciones, muchas veces reservadas para los analistas herméticos, es que se ha instalado en el común de los salteños que lo prometido en la campaña sigue siendo deuda. El descontento podría expresarse en las urnas este año.

Los pobres y los desempleados se incrementaron, las cámaras legislativas siguen obedientes, el Poder Judicial dependiente, la Auditoría General no controla a nadie, las empresas de servicios privatizados siguen haciendo su Agosto a costillas del erario público, la corrupción mantuvo a sus personeros en el gobierno y el Poder
Ejecutivo carece de luces para conformar un gabinete en el que se pueda delegar una tarea con garantías de eficacia.

Esta semana se adelantaron los recursos de coparticipación de las retenciones sojeras al exclusivo efecto de que los intendentes cuenten con dinero para afrontar los comicios internos del PJ. A ello se suma que la Cámara de Diputados sesionó en período extraordinario a fin de garantizar a estos alcaldes oscilantes el manejo de los recursos de la Cooperadora Asistencial. El parecido con la práctica seductora y
extorsiva que permitió a Néstor Kirchner construir un poder inconmensurable no se debe a la casualidad sino a un calco que se traza intencionadamente.

El mandatario ha comenzado ha recostarse en los alcaldes que conforman el aparato más costoso del PJ. Allí también han comenzado a comulgar algunos intendentes de distinto signo que saben que la llave de los recursos impone resignar identidades.

El pacto “gobernación – intendencias” también involucrará otro girón del escaso prestigio del Poder Judicial al involucrar la impunidad de algunos abusadores de las arcas municipales. Sólo por dar un ejemplo, esta semana Urtubey salió a defender públicamente al Secretario de Abordaje Territorial y un senador acusados de desviar la asistencia extraordinaria que se destinaba a Tartagal por la última catástrofe natural, a pesar de la contundencia de la denuncia. Todo un mensaje para la Fiscal Correccional que investiga los hechos.

Firmaron 40 intendencias

Al margen de la compra de voluntades, muchas contradicciones carecen de explicación suficiente y adecuada. Aguas de Salta S.A. mantuvo los mismos términos originarios de la privatización y esta gestión parece asegurarle que su prestación deficiente no la conducirá a la resolución ni al cumplimiento estricto. Mientras en la capital salteña avanzan las usurpaciones de quienes carecen de empleo y dinero para pagar un
alquiler, desde la Secretaría de Tierra y Hábitat se fomenta la superposición de títulos y derechos de posesión que terminan con piquetes en las calles.

Veinticinco millones se dilapidaron en la adquisición de un avión para el gobernador más viajero que se recuerde y ningún subsidio recibieron los productores de Cafayate que fueron afectados por la granizada de hace dos meses. Toda una muestra de las prioridades del devaluado “gobierno del cambio”.

Los actuales gastos de protocolo y viáticos se equiparan –salvando las distancias temporales- con los del interventor cordobés Alejandro Mosquera, que en los años setenta abusaba de partidas personales y llegó a robarse hasta las arañas y alfombras de la Casa de Gobierno.

Luce absurdo que, mientras el Ministro de Finanzas denuncia la falta de fondos para satisfacer reclamos salariales crecientes y hasta se animó a especular con la emisión de bonos, los esfuerzos gubernamentales se hayan concentrado en lo suntuario y el reparto de la caja y las dádivas para un resultado mezquino. Acaso entronizar a Daniel Isa o Milagros Patrón Costas en el Congreso de la Nación justifican semejante despropósito?

Tras un año medio errático este panorama indica que la prescindibilidad del mandatario respecto de las elecciones legislativas no es tal, aunque esconda su figura. Busca evitar un plebiscito que podría evidenciar que ha caído su imagen positiva, aún cuando sea alta en el cotejo con el resto de la dirigencia que aspira a las bancas en juego y entre quienes se cuentan Wayar, Brizuela, Isa, Yarade y Godoy. Salta ha ingresado al túnel del tiempo según las encuestas y los pretensores.

El quiebre del “Frente para la Victoria – PRS” ya es un hecho consumado y los otrora socios han comenzado a desperdigarse y, en algunos casos, a enfrentar su gestión luego de desaires y exclusiones arbitrarias del gobierno. Andrés Zottos podría erigirse en el “Cobos Salteño” de darle forma electoral al distanciamiento, mientras que el peronismo ortodoxo, que ha logrado reconciliar a Romero con Wayar, ha
confesado sus intenciones de agrietar un predominio que se asentó sobre la incertidumbre y la inercia post-electoral de octubre de 2007.

Se avecina otro quiebre, esta vez interno. Urtubey pretende marginar a Juan Carlos Romero y copar el justicialismo salteño anticipadamente, en una tarea que luce anodina. Tras sus graves defectos de gestión debería agradecer a su antecesor la
prolija estructura que le permitió gobernar en la crisis. Esta conclusión no involucra los cuestionamientos por la revolución institucional y social a la que muchos aspiramos, que prometió y malogró al preservar un modelo económico neoliberal que potencia el déficit social.

Cualquiera fuere la resolución de estos conflictos, la interna del PJ nuevamente afectará todo el contexto político provincial y sumirá en la confusión a los ciudadanos desprevenidos.