Entre la continuidad y los “200 gramos de bosta”

Daniel Tort
marzo 12 /2015

En el panorama electoral de nuestra Argentina, el pulso de la contienda se mide día por día y hasta por horas. Los ensayos del oficialismo para presentar un país ordenado y según el último discurso de la presidenta "cómodo" para la gente, tiene más de retórica que de realidad, de la mano de una oratoria impecable y con una sutileza y habilidad admirable de Cristina Fernández Vda. de Kirchner.

Panorama electoral de la Argentina

Todos los candidatos, juntos, no pesan -al decir del comunicador social a las órdenes del CEO del Grupo Clarín- "doscientos gramos de bosta".

Por esta vía las malas de la realidad económica del país logran presentarse como grandes éxitos que los aplaudidores profesionales celebraron de pie en la apertura de sesiones del Congreso Nacional.

Como un ejemplo podemos citar el hecho de alabarse en dejar una Nación desendeudada, cuando en la famosa "década ganada" se han pagado más de 200.000 millones de dólares de deuda fraudulenta sin investigar, y seguimos debiendo otro tanto igual.

También se ha jactado la señora Presidenta de tener en la gloria a los jubilados y de haber generado salarios superiores a la inflación, cuando el mismo INDEC controlado por el oficialismo anota que el 90% de los asalariados no llega la canasta básica y el 70% de los jubilados cobra la mínima de $ 3.800.

Tampoco puede pasar inadvertido que la relación comercial con el imperialismo Chino no puede ser ofrecido como un panorama de independencia ni de relación solidaria o benéfica, en la medida que las inversiones del gigante oriental no tienen una meta diferente a la de cualquier sistema capitalista.

Pero mientras todo esto ocurre en la frenética carrera electoral del corriente año, en la vereda opositora de la política nacional se dejan ver “en el mismo lodo todos manoseaos”, los improvisados con los tránsfugas y los probadamente fracasados de gobiernos anteriores, todos peleados entre sí pero unidos en el discurso antikirchnerista por una sola razón: el espanto.

Los "UNEN" que se "desunen" y anuncian que ahora "SURGEN", los que alabaron la década del noventa y su inolvidable líder privatizador, los que se dicen socialistas blandos, los que emigraron del oficialismo a la muerte de Néstor Kirchner por perder sus espacios y los alentados por los medios hegemónicos, todos ellos, juntos, no pesan -al decir del comunicador social a las órdenes del CEO del Grupo Clarín-, doscientos gramos de bosta.

No hay que olvidar que en esa mezcolanza de corridas de última hora por ganar un lugar en la carrera electoral, todos ellos sin excepción, fueron nombrados uno por uno (Macri, Scioli, Massa, Altamira, Binner, Carrió, No sirven para una mierda” dijo el periodista en el programa de Radio Mitre "Lanata sin filtro" del 08 de Octubre de 2014, y agregó “Toda la oposición junta no junta un balde de bosta. Toda la oposición toda, toda, la derecha la izquierda, el centro, Macri, Massa, el Partido Obrero, el Partido Comunista, el Radicalismo, no juntan 200 gramos de bosta”), y fueron definidos de esa manera, por el medio de comunicación que todos, cobardemente temen.

Era de esperar que con semejante definición hubiera un rompimiento, una querella, un réplica siquiera, pero no, nada de eso, todos ellos sin excepción -no sé qué gramaje de bosta le toca a cada uno- siguen diciendo presente con asistencia perfecta a los programas de la noche de TN desde el domingo al jueves, y le dijeron al barbado insultador que entendían su enojo y que todo estaba bien.

Al ojo del más improvisado tele espectador no se le escapa, que en fila y sin vergüenza alguna los candidatos de la "opo" no dan ni asco, y que antes de llegar a ocupar el cargo al que aspiran ya se han arrodillado al poder mediático, demostrando una debilidad indisimulable que los empequeñece y, literalmente los deja sin chance de que la ciudadanía pueda creer en sus palabras.

Mientras este panorama desolador se presenta, el oficialismo de la mano de la presidenta juega hábilmente a las escondidas con su candidato, dejando que los demás se desgasten en los aprontes y las partidas, para echarles el tapado en los últimos cien metros.

Quedan dibujadas las reservas del Banco Central, efectivizados los acuerdos con el Club de Paris, se ha previsto en el presupuesto nacional del corriente año el pago de U/S 10.200 millones de intereses que señalan el derrotero de seguir pagando deuda sin investigar, y con los recursos naturales en manos del Grupo Rockefeller (Chevrón-Vaca Muerta).

Con los activos mineros enajenados (Barrick Gold y otros), abonando créditos a vaciadores de empresas nacionales (Marsan en Aerolíneas y Repsol en YPF) prorrogando concesiones pesqueras, y negociando impunemente la soberanía alimentaria con los fondos transgénicos (Monsanto, Nidera, Cargill y otros) y manteniendo inexplicablemente -o bien explicado en su caso- el mismo bando militar de 1976 llamado Ley de Entidades Financieras N°21526, a pesar de contar el oficialismo con mayoría en el Congreso, pintan un paisaje bastante más cercano a la dependencia que a la liberación.

Pero ante la inevitable comparación que el elector hará en octubre, por conciencia o intuición no arriesgará salir de la continuidad de lo que el oficialismo llama "el modelo", para confiarse a los brazos de los que juntos, todos ellos, en su mediocridad tibia y cobarde, han demostrado ante un simple emisario de medios, que no juntan doscientos gramos de bosta.

  • Daniel Tort, abogado y periodista
    tdaniel@arnet.com.ar