El panorama nacional

Es la bolsa o la vida

agosto 13 /2007
Daniel Cadabón

Buenos Aires, (Especial para Salta Libre) Argentina pasó de golpe de pagar su deuda a país con “riesgo país récord” y esto es lo que explica el tono sutil y bien educado de la candidata frente al “Council of the Americas” que despertó la ironía del diario La Nación. El panorama político se le torna incierto a los Kirchner y sus acólitos. El punto es si lo que se salva es la Bolsa... o la vida de millones de argentinos. El paraíso de Fernández, la manzana de Calderón y una valija con olor a interna.

¿Qué tipo de integración latinoamericana puede realizar el matrimonio Kirchner en México, desde el punto de vista económico?

Para examinar por donde andamos rumbeando en esta etapa de decadencia kirchnerista y cual es la faceta del nuevo “cambio que recién se inicia” es menester detenerse en el reciente viaje del presidente Néstor Kirchner y la candidata, su esposa, a las tierras aztecas. México, sin duda, es el país en el cual la burguesía latinoamericana exhibe de manera descarnada su voluntad política de integración colonial con el imperialismo norteamericano. La idea de “integración latinoamericana” tiene en Felipe Calderón, presidente de México y sucesor del cocacolero Fox, ese toque práctico y sugestivo de cómo el
nacionalismo de carácter burgués, populista o no, termina indefectiblemente como “abogado de indias” reivindicando los vínculos "especiales" que nos unen a las sangrías del imperio.

Recordemos. En su acto de lanzamiento la primera dama citó una expresión de Bill Clinton: “Es la economía, estúpido”. Frase de cabecera de la intelectualidad burguesa, con la cual el progresismo vernáculo y pragmático, dando cuenta de su estructura mental colonizada, logra, aparentemente, calificarse en realismo. Muy bien, veamos que tipo de integración latinoamericana puede realizar el matrimonio Kirchner en México, desde el punto de vista económico.

El TLCAN (tratado del libre comercio América del Norte) que une desde hace más de una década a México con EE.UU. no ha favorecido el reparto de la riqueza, con el que vienen insistiendo impúdicamente los kirchneristas y centroizquierdistas; todo lo contrario, si hay algo que caracteriza a la economía mexicana es la concentración. El grueso de la riqueza en tierras aztecas se encuentra concentrada en muy pocas
manos y en manos de intereses multinacionales. El 95% de las exportaciones mexicanas son controladas por algo más de 3.000 empresas, esto representa apenas un 5% de la población económicamente activa, que compone el nucleó duro de una
Nación que ha abandonado su idea de soberanía y latoamericanismo para convertirse en una apéndice de Estados Unidos.

Lenin, a quien la intelectualidad progre pocas veces cita (y sólo para
deformarlo), solía explicar de una manera distinta y brillante la relación entre economía y política; no sólo es la economía, estúpido, sino la relación dialéctica que se juega entre esta y la política. “La política es economía concentrada” porque, en última instancia, todo sistema socioeconómico no es otra cosa que el desarrollo que hayan alcanzado los medios de producción en las naciones. La dependencia productiva de México con Estados Unidos, hace que políticamente y económicamente México actué como un aliado estratégico de los intereses del norte
en la América latina.

Chávez y una valija de sueños rotos

“El propio venezolano Hugo Chávez —cuyas relaciones con México están dañadas desde el 2005— acaba de reconocer que México es imprescindible en cualquier esquema exitoso de integración de América Latina. Sin embargo, habrá que vigilar el desarrollo de este acuerdo mexicano-argentino porque las razones para la aprensión no han desaparecido; cualquier vínculo profundo con México tiene al TLC como
soldado agazapado dentro del caballo de Troya y no es un secreto que Estados Unidos podría querer usarlo como ariete contra un MERCOSUR que nunca quiso.” (Clarín 5/8/07)

Chávez, conciente de la fenomenal crisis que se cierne sobre el capitalismo mundial, reconoce ahora que la participación de México en las políticas de integración latino americanas forma parte de un “esquema exitoso”, y se dispone a jugar con la propia inseguridad que representa para su propia revolución, que los “agazapados soldados”, dentro del nuevo caballo troyano, hagan arder Latinoamérica. En medio del baño de pesimismo que inunda Wall Street, Chávez y los “lideres latino americanos”, una vez más, parecen dispuestos a sacarle las papas del fuego a sus amos del norte, haciendo entrar por la ventana acuerdos comerciales que no pudieron entrar por la puerta.

La estrategia chavista de presentarse como jefe de campaña de Cristina Kirchner es un retrato de la impotencia de las burguesías colonizadas. Chávez, en lugar dirigirse a los pueblos, verdaderos interesados en romper con el imperialismo, entiende que la lucha antiimperialista puede solucionarse a través de disputas diplomáticas y acuerdos monetarios. Kirchner, que asistió a un verdadero drenaje de divisas la semana anterior por la elevación de las tasas de la reserva federal, cito de urgencia a Chávez para que compre otros mil millones de dólares en bonos argentinos en un tiempo en que el crédito comienza a escasear y el riesgo país aumenta en forma alarmante.

El bolivariano, paseó su encendido discurso antibush entre empresarios y canales de televisión, pero, las movilizaciones de masas y los estadios de fútbol quedaron a resguardo. De líder popular que enciende con sus palabras el arrebato antiimperialista entre los trabajadores y el pueblo oprimido, Chávez, terminó su gira convertido en un prestamista de último recurso que, para colmo, se vio vinculado a una interna entre camarillas kirchneristas.

El avión rentado en Venezuela por 3 funcionarios del superministro De Vido, en el cual viajaron sin escala, de Caracas a Buenos Aires, funcionarios de PDVSA y una valija con 800 mil dólares sin declarar, parece una venganza de Miceli o del actual “dueño del paraíso”, Alberto Fernández, en contra de DeVido. Como sea, la riña descarada entre fracciones del gobierno no tiene fin y ha logrado el merito de internacionalizarse.

Es la bolsa o la vida

El capitalismo mundial está atravesando una crisis que algunos agoreros anuncian como superior a otras crisis históricas. Esto repercute de manera dramática en la Argentina kirchnerista. Los títulos de deuda en pesos, que fueron la vedette del crecimiento especulativo en la patria kirchnerista, son los que más caen por la salida de inversores del
exterior que deciden pasarse a dólares y abandonan el país, en busca de refugio en los bonos del Tesoro de Estados Unidos. Este movimiento especulativo eleva la demanda de dólares y es el que empuja hacia arriba su cotización y con ella el incremento de precios y la devaluación salarial.

El problema no es menor, sobre todo, si tenemos en cuenta que las reservas del Banco Central tienen que hacer frente a pagos de deudas por cerca de diez mil millones de dólares en los próximos meses a acreedores externos. De hecho, el Gobierno se vio en la obligación, esta semana, de emitir una orden de pago para cancelar un vencimiento de deuda por 2.530 millones de dólares, mientras fracasaba estrepitosamente el “bono chavista” por 1000 millones de dólares, del cual, valija de por medio, sólo pudo ubicar la mitad con Venezuela.

Otro frente de conflicto esta dado por la necesidad de emisión monetaria que se ha vuelto imparable. El Banco Central ratificó una emisión por 700 millones de pesos para el martes pasado; una forma de cubrir sangría de fondos que representan los 20 mil millones de pesos que este año se lleva la patria subsidiada nacional y popular. Y pensar que después acusan a los aumentos de salarios de ser los que provocan inflación. En el “paraíso” de Fernández, algunos elementos indican que va a haber que postergar la salida del purgatorio, más que esto, si es que de viajar se trata, pareciera que la estación más cercana está a la vuelta del infierno.

“Aunque no hay analistas de renombre que hayan alterado sus predicciones -la mayoría sostiene que las actuales caídas corresponden a un reacomodamiento de mercados, pero no anticipan un cambio en la tendencia mundial de la economía-, comienza a quedar en
claro que ya nadie se anima a aventurar dónde está el piso” ( La Nación). En cualquier caso los informes para los colocadores de bonos indica que la crisis podría extenderse hasta el próximo otoño. La propia evaluación de la Casa Rosada admite esa posibilidad y, por lo tanto, la principal incertidumbre del temblor es que nadie sabe cuándo concluirá y eso aumenta el temor (Clarín).

Argentina pasó de golpe de “desendeudada” a país con “riesgo país récord” y esto es lo que explica el tono sutil y bien educado de la candidata frente al “Council of the Americas” que despertó la ironía del diario La Nación. El panorama político se le torna incierto a los Kirchner y sus acólitos. El punto es si lo que se salva es la Bolsa... o la vida de millones de argentinos.