Ilustre zonzo

febrero 24 /2016
Mariela Barraza

A riesgo de ser subjetiva, visceral y con la salvedad de la filiación involuntaria a Miro Barraza hay una realidad objetiva que me trasciende que es su talento inigualable, intacto a sus setenta y tantos años, su actitud de servicio al arte y su militancia de óleo y acrílico en las paredes de la ciudad.

El blanqueo de las paredes no implica la destrucción del pasado reciente, no se hace por decreto, ni por voluntad de uno o varios zonzos, simplemente, no es posible.

Sólo a modo de referencia, Miro arbitró el conocimiento y toda su dedicación a las barriadas periféricas que muralizaron el camino urbano del Tren a las Nubes, paredes que son cuidadas por los propios vecinos, que devenidos en artistas instantáneos, pintaron con sus dolencias esos muros, para siempre. Porque lo que se escribe en una pared se supone que queda para siempre.

La noticia de que Guillermo Durand Cornejo (h) mandó a tapar los murales que realizaron los reconocidos artistas, Guflo, Roly Arias y Miro Barraza en el Centro Cívico Municipal causó indignación a propios y ajenos cuando la premisa de semejante ajusticiamiento a la cultura local parece ser la creencia de que es una forma de borrar la gestión anterior. Le viene a medida eso de: “Papá, hacéme grande que zonzo me hago solo” (sic).

Una lástima para la cultura urbana que quien encara la gestión cultural municipal arrasa con ignorancia, falta de criterio y hasta ausencia de Wikipedia a falta de sostén intelectual. No se descarta que destruya también la estatua del Cuchi Leguizamón que fue idea de quienes manejaban algún criterio artístico para Miguel Isa.

Miro Barraza, artista plástico.

La zoncera sólo es viable si no se la cuestiona de ahí que rrepudio el blanqueo de los murales urbanos en la persona y zoncera de Guillermo Durand Cornejo (h), no sólo por el agravio a mi padre, sino por la afrenta a Roly Arias que la timidez le hace estragos como para "putiar" y a Guflo, que trata de tomárselo a risa aunque no haya lugar.

Porque la zoncera, no le alcanzó al pichón de Durand Cornejo para blanquear el mural del querido “Cholo Vivas” simplemente porque “se fue de gira el año pasado y no va a volver más”. O sea que el sujeto no es tan zonzo como se presenta sino también habría perpetrado el mural de alguien fallecido.

Se dice que hay todo tipo de zonceras pero generalmente hay un prócer que las respalda. El blanqueo de las paredes no implica la destrucción del pasado reciente, no se hace por decreto, ni por voluntad de uno o varios zonzos, simplemente, no es posible. Y el arte sirve para eso, para hacernos recordar.

Te cuento, para tu gobierno, que las paredes son para pintar, no para despintar y que los artistas se cuidan y respetan porque son seres diferentes a vos y a mí porque interpretan la realidad a través de talentos que no tenemos ni vos ni yo. Pero de hijo a hijo, de descendiente a descendiente celebro estar ligada por mi vínculo a Miro, a las pasiones, la creatividad, las carcajadas y el compromiso con lo que hago todos los días y no a la zonzera ilustre y hereditaria de vivir destrozando lo que se pueda.
Mariela Barraza (hija). Concepto de Zoncera (Arturo Jauretche, El Paso de los Libres, 1ª edición, 1934.)

- Mariela Barraza, periodista
marielabarraza_@hotmail.com