José Acho desmiente y pide pruebas

abril 21 /2008

José Acho, periodista.

El actual funcionario de prensa de la Secretaría de Cultura de la Provincia defendió la gestión de Gregorio Caro Figueroa al tiempo que descalificó a Romina Chavez Díaz y a Salta 21. La docente acusó mediaticamente al periodista que cobraba notas sin presentar pruebas, ni denuncias judiciales, sobre comentarios ocurridos hace 15 años, cuando ella no sabía que éste existía.

Con deliberada ignorancia los acusadores insisten en utilizar la palabra "condenado", cuando en realidad este proceso, ni el fallo emitido hasta la fecha, están firmes.

Acho concurrió el viernes de la semana pasada al programa de FM Noticias "Piquete y Cacerola", conducido por Marta César, espacio radial en el que participara el año pasado, antes de ser designado por Gori Caro al frente del equipo de prensa de la Secretaría de Cultura.

En el programa Acho respondió a las denuncias mediaticas publicadas en Salta 21 a las que calificó como "difamaciones gratuitas realizados por despecho, que tienen como objetivo desprestigirar su actual labor periodistica".

Acho dijo estamos trabajando con fuerte convicción periodística, sin propagandismo oficial. Desestimó como falacias y "chismes" mal intencionados, sin antecedentes, pruebas, ni denuncias judiciales que avalen sus acusaciones.

"Se cuelga de mis tetas..."

Sin nombrarla, Acho dijo que la docente publica criticas sin fundamentos en Salta 21 y descalificó sus comentarios porque provienen de una "despechada" y "paracaidista del periodismo salteño".

En una intervención airada remarcó: "Se colgó de mis tetas, luego se colgó de las tetas de Miguel Brizuela y de Julio Haro y ahora se cuelga de las tetas de Pedro Álvarez", disparó Acho.

La docente escribió con notorio "despecho" en un sitio de espectáculos sobre Acho y episodios que ocurrieron hace 15 años cuando ella ni siquiera sabía que éste existía como periodista. Incluso confirmó el despecho ya que desenterró esas difamaciones ahora y no cuando Acho se desempeñaba como Jefe de Espectáculo en el diario El Tribuno.

En el programa sostuvo que no tiene denuncias de artistas, de colegas, ni del dueño del diario en el que trabajó durante 20 años. Todo lo contrario, cuando fue despedido le hizo un juicio a diario El Tribuno por la indemnización y también a su director por irregularidades en un plan de viviendas, donde más de un centenar de trabajadores de prensa fueron estafados por la Mutual de El Tribuno, conducida por Juan Carlos Marocco.

Sin condena por calumnias

Acho niega todas las acusaciones. Dijo que en realidad que él "promocionaba" a todos los artistas y que éstos nunca lo denunciaron. Indicó incluso que el Chaqueño Palavecino pudo haberlo denunciado en el juicio que le entabló, pero no lo hizo, todo lo contrario, el Chaqueño no entendía por qué Acho lo denunció por la apropiación de tierras en El Chaco Salteño.

El periodista ratificó que todas las acusaciones falsas, que los difamadores ignoran a prpósito que están atentando contra el derecho legitimo de una persona de trabajar (Art. 14 de la C.N.). Que nadie puede impedir que cumpla con labores en el Estado Provincial, porque no ha cometido ningun delito, sino que como periodista cumplio con su obligación de denunciar atropellos de un sector poderoso en defensa de un grupo social indefenso y minoritario.

En este sentido tanto Romina Chávez Díaz, como el empresario radial Martín Grande, tienen entidad suficiente para acusar gratuitamente y sin pruebas. Acho aseguró que todas estas exposicones mediaticas, se encuentran grabadas, texos fotocopiados y recopilados en el estudio legal de su abogado Dr. Fernando Chamorro, listos para realizar las acciones correspondientes, dado que con deliberada ignorancia los acusadores insisten en utilizar la palabra "condenado", cuando en realidad este proceso, ni el fallo emitido hasta la fecha están firmes legalmente.

Según afirma su abogado, se trata de un fallo por calumnias e injurias a favor del Chaqueño Palavecino emitido por jueces netamente Romeristas en juicio viaciado de nulidades, en primera instancia que aun se encuentra en etapa de apelación. Quedan dos instancias más de apelación: el Tribunal Superior de Justicia de Salta y la Corte Suprema de Justicia de la Nación.