Juzgan la desaparición de tres salteños en el Operativo Independencia

mayo 11 /2016
Elena Corvalán

Los crímenes perpetrados en perjuicio de tres salteños integran la lista de delitos contra la humanidad que se investigan en el juicio por el Operativo Independencia que desde la semana pasada se lleva a cabo en San Miguel de Tucumán y que tiene a 20 hombres acusados, y un total de 270 víctimas.

Los cuerpos fueron arrojados desde el aire al Cementerio del Norte y los represores intentaron fraguar un enfrentamiento.

Los salteños que integran el listado de víctimas son los jóvenes Juan Carlos Chaparro, Adán Rodolfo Leiva y Hugo Daniel Trenchi Minor. En el juicio también se investiga la desaparición de la pareja de Leiva, la estudiante bonaerense Graciela Olga Barcalá, secuestrada en el mismo operativo. Otros crímenes cometidos en relación a Trenchi Minor no son parte de este juicio: en agosto de 1976 fue secuestrada y torturada la mujer del joven, Nora Montesinos, quien reside en Salta, y en septiembre de ese mismo año fue desaparecida su madre, Bárbara Minor.

El Gordo Chaparro, tenía 28 años, estaba casado, era técnico químico y trabajaba como empleado del Servicio de Físico-Química de la empresa YPF en Campamento Vespucio, en Salta, pero al 19 de junio de 1975 vivía en Metán porque estaba trabajando en el Pozo X1 Arenales, en el paraje Ovando, en el departamento Rosario de la Frontera.

Ese día, poco antes de las 12, unos seis hombres que se identificaron como pertenecientes a la Delegación de la Policía Federal en Tucumán, encabezados por el entonces poderoso comisario inspector Roberto Heriberto Albornoz, lo arrancaron de su trabajo, lo pasaron por la pensión en Metán para que levantara sus cosas y se lo llevaron. Luego se supo que ese mismo día lo habrían trasladado al centro clandestino de detención (CCD) conocido como “La Escuelita”, la Escuela Diego de Rojas, en Famaillá. Chaparro sigue desaparecido.

A los 20 años Rudy Leiva, hermano del conocido abogado de derechos humanos David Leiva, tenía una hija de un año, cursaba el 6º año de la Escuela de Bellas Artes, militaba en el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) y vivía con su compañera, Graciela, también de 20 años y embarazada de pocos meses.

El 19 de septiembre de 1975 los dos fueron secuestrados junto a miembros de la familia Abregú, donde eran pensionistas, en Tucumán. También en este caso el grupo de tareas dijo ser de la Federal. Primero los llevaron al CCD de la Jefatura de Policía y luego a “La Escuelita”, donde estuvieron al menos 15 días.

Leiva fue visto luego en la Base Militar que funcionaba en el ex Ingenio Santa Lucía y se sabe que después lo llevaron nuevamente a “La Escuelita”, donde habría sido asesinado el 1 de octubre de 1975, junto a otros tres jóvenes;. Los cuerpos fueron arrojados desde el aire al Cementerio del Norte y los represores intentaron fraguar un enfrentamiento. El 10 de octubre de 1975 los familiares fueron llamados a reconocer los cuerpos, que tenían claras señales de torturas.

Raúl Trenchi tenía 24 años, tenía una hija de diez meses, se dedicaba al comercio y militaba en Montoneros. El 4 de octubre de 1975, fue secuestrado de su casa en Tucumán junto a dirigente estudiantil Claudio Slemenson. El grupo de tareas era comandado por Albornoz, y estaban Ricardo Oscar Sánchez, Luis Armando De Cándido, reconocidos integrantes de “la patota” del Servicio de Informaciones Confidenciales de la policía tucumana. Los llevaron a la Jefatura, días después fueron trasladados a “La Escuelita”, desde donde fueron desaparecidos.

El chofer de Ríos Ereñú

Pedro Antonio Abregú, que fue detenido junto a Rudy Leiva, tuvo contacto con él mientras duró su cautiverio en “La Escuelita”, por unos 15 días, y el día antes de que lo liberaran, lo escuchó pidiendo ir al baño. El rastro de Graciela Alcalá se pierde en “La Escuelita”.

Pero Rudy fue visto una vez más antes de ser desaparecido. Un amigo suyo de la infancia, en Orán, Ramón Enrique Giménez estaba haciendo el servicio militar y le habían asignado la función de chofer, primero a las órdenes del teniente coronel Omar Edgardo Parada y luego de Héctor Ríos Ereñú, que por entonces era jefe del Regimiento de Monte 28 en Tartagal.

Una vez que llevó a Parada a la Base Militar montada en el ex Ingenio Santa Lucía, Giménez vio a Rudy, y hasta alcanzaron a intercambiar unas palabras. Rudy estuvo ahí alrededor de una semana.

Acusados

Por el secuestro, las torturas y la desaparición de Rául Trenchi Minor están acusados los policías retirados Ricardo Oscar Sánchez y Luis Armando de Cándido.

Entre otras numerosas imputaciones, el comisario Roberto “El Tuerto” Albornoz está acusado por los crímenes en perjuicio de Trenchi Minor, Adán Leiva y Juan Carlos Chaparro, igual que los militares Alberto Svendsen, Jorge Omar Lazarte y Enrique José del Pino.

- Informe: Elena Corvalán
elenac75@yahoo.com