La Pacha, el turismo y los "Runas"

agosto 3 /2009

"Runas" de la Puna

Memoria y verdad; festejos y rituales de la Pachamama en un sufrido pueblo ancestral. Contrastes entre lo turístico de la fiesta y desigualdades a la vista. Turismo, pobreza y olvido, palabras que no faltan en el lenguaje cotidiano. Divergencias de un pueblo colla que no pierde su memoria y espera, siempre espera...

La Intendencia les quitó la posibilidad a los runas de subir al viaducto “La polvorilla” donde vendían más artesanías. Ellos quiere volver allí.

San Antonio de los Cobres para la Fiesta Nacional de la Pachamama. Décimo cuarta ceremonia llena de sentimientos y manifestaciones emotivas. Festejos en un entorno de dura realidad. Una fiesta más que invita al turismo, pero también a la reflexión…

Salta Libre junto a un grupo de periodistas de varios puntos de nuestra argentina se sumó a la aventura al corazón de la Fiesta Nacional de la Pachamama. Una ceremonia respetada por sus habitantes y organizada por el grupo Collas Unidos, encabezada por el cacique Miguel Siares. A su alrededor integrantes de la comunidad se dedicaban a la venta y a la exposición de vestimentas típicas y animales de la zona como ser, la llama entre otros. La ceremonia duro alrededor de 3 horas incluyendo la sahumada, el cayaco y los bailes tradicionales.

Arribando…

El sábado 1 de agosto a horas 7.15 horas, acompañados por reconocidos periodistas de la argentina, emprendimos en caravana el camino a San Antonio de los Cobres (SAC) por la ruta nacional 51 (también se puede llegar a través del famoso tren a las nubes que recorre el viaducto “La polvorilla”), partiendo desde la ciudad de Salta Capital, recorriendo un paisaje de película, bastante desértico definido por colores como el marrón, verde mate, el amarillo, etc., vegetación típica de la zona como ser arbustos espinosos y cactus y no podemos dejar de reconocer la presencia de altas montañas y de un cielo perfectamente azul acompañado del reluciente sol.

Casas y ranchos

Arribamos a las 11.30 horas exactamente, fuimos recibidos en la Hostería de las Nubes, con los brazos abiertos, por el Cacique Siares, quien nos dio la bienvenida con un rico mate cocido con bollos y ha expresado su gratitud y felicidad a través de unas palabras alusivas.

Luego de un almuerzo muy bien salpicado por los sonidos de un grupo musical puneño (entrada: empanadas, plato principal: locro y postre: anchi), nos dirigimos a un predio frente a la estación del ferrocarril General Belgrano, a presenciar el famoso culto a la Pachamama, ceremonia ancestral (declarada de interés provincial por el gobierno de la provincia de salta) que cada año se repite y se difunde con más ímpetu y que conlleva además de dicho ritual la presencia de un fuerte sentimiento de gratitud, devoción y arrepentimiento hacia la Madre Tierra.

El ritual comenzó a las 15 horas con palabras del Cacique Miguel Siares que luego dio inicio a la ceremonia del “cayaco”, con participación de los integrantes de la comunidad, periodistas y turistas, que manifestaban su respeto y emoción por la seriedad y por la pasión con la que realizan el rito los aborígenes collas del pueblo. La ceremonia culminó cerca de las 18.30 horas.

El pueblo

San Antonio de los Cobres se encuentra ubicado en la puna, a 164km aprox. de la cuidad de Salta al noroeste de la República Argentina, a una altura de 3.700 m.s.n.m. donde para muchos el principal síntoma es el apunamiento (dolor de cabeza, náuseas, cansancio, aturdimiento), tiene una extensión territorial aproximada de 15 Km. a la redonda y se encuentra rodeado de montañas que resaltan la aridez de su tierra, sus salares y sus minerales que le brindan forma y color.

Ceremonia ancestral

Tiene una población cerca de 7.000 habitantes que dedican su vida desde los 5 o 6 años a colaborar con el desarrollo de la familia ayudando con los quehaceres de la casa, cuidando el ganado, trabajando en la venta de tejidos (de la lana de oveja o de llama) y artesanías (de arcilla) o juntando propinas con el recitado de coplas que les ofrecen a los turistas y que les enseñan sus abuelos.

Solo el 50% de la población mayor a terminado sus estudios secundarios debido al alto nivel de N.B.I. Constan con 3 escuelas primarias y 1 secundaria, asisten niños y jóvenes desde los 5 hasta los 18 años, a pesar de la buena predisposición para educar a la población escasean los docentes.

Mientras en el centro de la estación del FF.CC General Belgrano se realizaba el ritual a la madre tierra, los runas (habitantes de los cerros y montañas), integrantes de la comunidad Collas Unidos estuvieron de acuerdo en que dicha ceremonia ha perdido su real magnitud y que se realiza con fines turísticos ya que el Cacique y sus colaboradores viven en la capital salteña y van allí solo para las fechas en las que se realizan ceremonias.

Volver al viaducto

Reclamaban también que el gobierno no los ayuda en nada y que hayan declarado el Festival de la Pachamama de interés provincial no los ha beneficiado, al contrario, protestaban que a pesar de ser dueños de las tierras la intendencia les quitó la posibilidad de subir al viaducto “La polvorilla” donde ellos consideran que vendían más, “nosotros queremos volver al viaducto, somos dueños de las tierras, y es nuestro único trabajo, aquí no hay otras posibilidades”, comentaba una señora que tenia su puesto de tejidos y artesanías en el festival.

Comida a la tierra

También reclamaban la falta de hospitales, escuelas, e incluso hogares, “yo soy una mujer grande y ya no puedo estar construyendo mi casita que se me cae a pedazos”, además los planes como plan jefas, plan familia, o las pensiones que otorga la gobernación son entregados solo a los mas jóvenes.

El turismo y el trabajo de los Collas no les es suficiente para subsistir y mantener a sus familias, viven de los turistas que ha pesar de que todos los días llega alguno, no gastan demasiado, no les alcanza para alimentarse adecuadamente y no pueden cosechar por el clima seco y frío y las escasas lluvias que no los favorecen.

Temperaturas extremas

A pesar de que han soportado temperaturas hasta de 25º bajo cero, la comunidad Collas Unidos a logrado acostumbrase y pelear contra las enfermedades, que por cierto no hay muchas debido a que los virus no resisten a tremendo frío.

Honras y ruegos

Con el tema de la nueva pandemia N1H1, los pobladores nos contaban que no ha sido necesario tomar demasiadas precauciones, ni hubo mucha difusión sobre el tema ya que la temperatura los ha beneficiado.

Sin embargo fuera de la pandemia actual, cuando los pobladores se enferman no constan con los correctos medios hospitalarios, faltan medicamentos y profesionales, el agua que consumen contiene tres veces mas arsénico que el permitido por la Organización Mundial de la Salud, no siempre tienen agua potable y esto también es un problema que se suma a la lista de la Comunidad Collas Unidos.

Se pidió al periodismo que haga un llamado de atención a las autoridades, a que además de recordar a este pueblo por la ceremonia de la Pachamama y por el Tren a la Nubes, se hagan presentes en la ayuda de los aborígenes que no pueden cubrir todas sus necesidades y que sufren su desarraigo, a pesar de ser dueños de las tierras.

La despedida

A horas las 19 horas retornamos a la ciudad de Salta luego de compartir un último momento junto a los organizadores, Siares nuevamente agradeció el apoyo de periodistas y turistas, con una merienda final. Un día para recordar, palabras, frases e imágenes fuertes, contrastantes que quedaran en la mente en busca de un punto de inflexión.

  • Informe y fotos: Romero Casale, Ariadna Yanel y Carrasco Nieto Nahuel.
    Estudiantes de 3er. Año de la Carrera de Licenciatura en Ciencias de la Comunicación de la UNSa.
    Especial para Salta Libre.
  • Agradecimientos
    Comisión Organizadora en Salta Rene Ramos y Ariel Mogrovejo
    Comisión Organizadora de la Comunidad de Collas Unidos de San Antonio de los Cobres.
    Hostal de las Nubes. A la calidez de sus empleados.
    Al chofer de Ale Hnos. que llevó a la prensa y nos trajo sanos y salvos.
    Colegas periodistas de la prensa local y nacional.
    Niños copleros y lugareños.