La carrera de los mil estudiantes y la problemática del egreso

septiembre 9 /2015
Lic. María Rosa Chachagua

Comunicación tiene 61 graduados, 7 becarios, más de 1.000 estudiantes y muchos proyectos para seguir creciendo. A meses de cumplir los primeros diez años de la creación de nuestra carrera, son muchos los logros concretados; pero también son muchas las demandas que fueron surgiendo y que aún esperan respuesta para seguir consolidándonos en todos los ámbitos de la comunicación.

Ciencias de la Comunicación es una carrera masiva. Del total de los ingresantes no todos llegan a completar la inscripción definitiva o abandonan durante el primer cuatrimestre. Pero después de casi 10 años, aun es una carrera que sigue pagando el “derecho de piso”.

Ciencias de la Comunicación es una carrera que nació hace poco más de 9 años en la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Salta; según lo que establece el plan de estudios, busca desde la formación de los estudiantes, “el egreso de futuros profesionales críticos y comprometidos, que se desempeñen con solvencia en los diferentes ámbitos comunicacionales, tanto en los ya existentes democratizando las políticas de comunicación, como generando alternativas de comunicación acordes a las nuevas necesidades de instituciones, empresas y comunidades ubicadas en los diversos territorios de la región”.

A la fecha contamos con 61 graduadas y graduados, que fueron defendiendo sus tesis y recibiendo sus correspondientes títulos en estos últimos años. Las tesis finales pueden ser investigaciones de corte académico como también de producción; así contamos con graduados que indagaron múltiples líneas de investigación y producciones en soportes radiales, audiovisuales y gráficos (se propusieron revistas para diferentes ámbitos culturales, deportivos, académicos) y proyectos de intervención comunicacional. En este momento son más de 20 los estudiantes que ya tienen su plan aprobado y se encuentran en pleno desarrollo de sus tesis.

Además, siete de los egresados fueron becados por el Conicet para realizar estudios de posgrados (doctorados y maestrías) en otras Universidades del país. Otros tantos están desempeñándose en diferentes ámbitos laborales que van desde la comunicación institucional, comunitaria, periodismo y educación.

Pero también hay una realidad que tiene que ver con los graduados que están desempeñándose en otras áreas que no tienen nada que ver con lo que estudiaron y para lo que se esforzaron tanto. Esta fuerte problemática también afecta a la Universidad y muestra la ausencia de una política ya que como institución no estamos enfrentando esta realidad desde el acompañamiento y fortalecimiento de nuestros profesionales en el campo laboral; así como también la actualización y capacitación constante, gratuita y de calidad para aquellos que egresaron de nuestra Universidad pública.

Hace unos días, el Rector de la Universidad dijo en un medio gráfico muy conocido de la provincia que espera que se reciban los de Comunicación, ya que es una de las carreras que tiene más estudiantes. Y parte de esto es real, nuestra carrera cuenta con más de 500 estudiantes ingresantes todos los años, de los cuales no todos llegan a completar la inscripción definitiva o abandonan durante el primer cuatrimestre; sin embargo somos una carrera masiva. Pero también somos una de las carreras más jóvenes de nuestra Universidad, que aún sigue pagando el “derecho de piso”.

Las clases desde el primer al último año son muy concurridas; tenemos pocos profesores y profesoras para la cantidad de estudiantes que cursan a diario. Por ejemplo, las clases teóricas por lo general tienen una sola comisión por lo que anfiteatros como el G-400 se llenan de estudiantes o en el peor de los casos se asignan aulas o anfiteatros más pequeños donde los estudiantes tienen que estar sentados en el piso o en la puerta para no perder la clase. También muchas de nuestras materias tienen una parte práctica como radio y televisión que necesitan de más docentes para la atención personalizada a los grupos de trabajo; pero esto no se tiene en cuenta cuando el Rector pide más graduados.

Hace años que se viene solicitando la construcción del estudio de televisión para nuestra carrera; un estudio que es esencial como lugar de práctica para los estudiantes y también para los tesistas que realizan producción audiovisual. Esta promesa inconclusa, empezó a concretarse después de muchos años de lucha. Hace más de doce meses que se inició la construcción que aún no concluye y para la que falta demasiado. Esto también constituye un obstáculo para los estudiantes que deciden realizar tesis de producción, porque la Universidad no les está brindando todas las herramientas necesarias para su elaboración.

Un caso particularmente importante lo constituyen los estudiantes del Penal de Villas las Rosas, donde también se dicta la carrera, quienes sufren aún más carencias. El proyecto se sostiene fundamentalmente por el compromiso de los docentes quienes sin ningún tipo remuneración o reconocimiento extra concurren a dar consulta y tomar exámenes. Los estudiantes en contexto de encierro sólo cuentan con la atención permanente de la coordinadora que tiene un cargo con dedicación simple y el apoya de una becaria. Hoy reclaman que se constituyan las mesas de exámenes del turno de julio para poder avanzar con la carrera.

Entonces son muchos los factores que hacen que una carrera crezca o no, porque simplemente no somos un número o una cifra más. Somos estudiantes, docentes, graduados, comunicadores, hombres y mujeres que conformamos una carrera masiva pero también atractiva, multidisciplinar, innovadora, que está actualizándose constantemente debido a la convergencia de la tecnología y a los procesos políticos de la región.

Somos una carrera que entiende a la comunicación como un derecho humano fundamental y como un campo dinámico del conocimiento de las ciencias sociales. Entonces, a meses de cumplir los primeros de diez años, podemos decir que vamos creciendo de a poco, pero con mucho esfuerzo y responsabilidad. Actualmente son muchas las cátedras y los grupos de trabajo que realizan actividades de extensión y voluntariado con diferentes organizaciones civiles de la sociedad; además se participa de la mesa de comunicación comunitaria y popular de la región; de concursos audiovisuales nacionales; incluso hace poco más de un mes un grupo de estudiantes ganó una convocatoria del FOMECA para la producción de contenidos.

También hay varios proyectos de investigación en diferentes áreas de comunicación, que están luchando por la creación de un instituto de investigación propio. En dos meses realizaremos el ENCIC Primer Encuentro de Ciencias de la Comunicación, organizado por nuestra escuela y avalado por REDCOM (la red de carreras de comunicación del país), que contará con prestigiosos invitados académicos como Washington Uranga y Omar Rincón; pero también habrá espacios de debate, conferencias, mesas panel para debatir sobre lo que se viene trabajando, avances de tesis, informes de investigación, etc. El programa incluye también un encuentro de cátedras de lenguaje donde participarán académicos de todo el país; y el Primer Encuentro de Graduados de Comunicación, donde los egresados están preparando un documento sobre su situación actual, sus demandas y los primeros puntos a debatir por el cambio del plan de estudios.

También son muchos los comunicadores que están trabajando en el medio, en radio Universidad, en Radio Nacional, en radios privadas, en la televisión (producción, conducción, cámara), en los diarios y portales digitales, en las empresas privadas haciendo comunicación institucional, en los organismos nacionales, en el gobierno, en las escuelas, en las comunidades.

Son muchos los ingresantes, son muchos los estudiantes, son muchas las ideas, son muchos los proyectos pero también somos muchos los graduados, que estamos cerca de nuestra Universidad, que apostamos a nuestra carrera, que apoyamos y acompañamos cada proceso que permita que nuevos comunicadores y periodistas asuman el compromiso de la comunicación como pilar de los procesos de inclusión y democratización de los espacios de participación de nuestro país.

- María Rosa Chachagua
Licenciada en Ciencias de la Comunicación (UNSA).
Becaria del CONICET y Doctoranda de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata.