Actualidad Jueves 16 de julio de 2009
Por Lic. Carlos Liendro

La función del miedo

¿Quienes manejan ese poder?

(Especial para Salta Libre) Los misterios del virus gripe A H1N1 comienzan en cómo se ha informado a la población. Hasta ahora se sabe que el virus de la gripe común ataca a los niños muy pequeños y a las personas mayores, pero no así el AH1N1, que afecta a los más jóvenes. Aún los expertos no saben por qué.

La industria farmacéutica, debate legal y ético de un negocio que ronda los 715 millones por año.

Buenos Aires. Los padres estaban reunidos intranquilos en la puerta de la escuela. Toda la semana habían machacado por televisión que se estaban robando chicos en una ambulancia.

La directora de la escuela llamó al servicio de emergencia, que tiene contratado, por un pequeño accidente que tuvo un niño en el recreo, sin saber que esos padres estaban afuera de la escuela.

Cuando la ambulancia estacionó en la puerta, esos padres se abalanzaron sobre el médico y el chofer del móvil y comenzaron a golpearlos.

Hace poco en una radio debían desmentir que en ningún lugar del sur del gran Buenos Aires se habían realizado denuncias sobre una combi escolar chocada, donde adentro habían chicos fallecidos sin sus órganos.

Estas historias se escuchan en muchos lugares del país y se siguen repitiendo. No es un chisme de barrio. Es algo más profundo. Es una fuerza dinámica que produce el miedo como respuesta a procesos de fantasía, de desconocimiento y que puede disparar en cualquier dirección, perdiendo el contacto con la realidad.

El virus gripe A H1N1 ataca al sistema respiratorio y los más vulnerables son personas con problemas pulmonares ó que fuman, y hasta ahora se desconoce por què el virus A es grave cuando entra en la sangre de una embarazada o de quien sufre diabetes.

Los expertos plantean que esta pandemia está causada por cepas diferentes del mismo virus. Hasta ahora no hay vacunas, pero sí muchas formas de pensar y comunicar medidas de prevención.

Y aquí comienza otro penoso capítulo en no solo cómo ha informado el gobierno: sin poder o interesarle centralizar esa información, los diversos criterios donde dejó en claro la falta de una política de salud que abarque todo el país, las condiciones de los hospitales y de la salud pública, abandonadas en estos últimos años por su falta de inversión y capacitación de los profesionales de la salud.

La última noticia sobre los trabajadores de la salud, informa que ‘al menos el 10% de los muertos por gripe A son profesionales de la salud’. Ha pasado un mes desde que la Organización Mundial de la Salud elevó a fase 6 de pandemia, 133 países confirmaron 114008 casos de influenza A, con 609 fallecidos.

Esta serie de datos estadísticos y epidemiológicos no debería causar miedo. El punto es analizar los medios y la pandemia. Nos han acostumbrado a escandalizarnos y angustiarnos por la inseguridad, los actos de vandalismo, que el pánico ha brotado.

Entonces uno empieza a diferenciar que no solo se juega ‘la psicología de masas’, en el miedo como acto paralizante o cómo descontrol, sino en entender quienes manejan ese ‘poder’ para hacer sentir miedo y seguir haciendo negocios; Sean holdings de las empresas de información y su publicidad ó la industria farmacéutica, que aún no le han planteado un debate legal y ético, de un negocio que ronda los 715 millones por año.

¿Cuáles laboratorios fueron beneficiados con todos los medicamentos que compró el gobierno (y no solamente en Argentina)? ¿Si es una emergencia sanitaria a escala internacional y la OMS ha declarado el nivel de alerta, por qué no se permite que los Estados manejen los medicamentos genéricos para dar atención y prevención a toda la población?

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