La inflacción también existe

julio 21 /2008
Eduardo Antonelli

Más allá de estas dudas, debería entenderse que estos problemas existen y que hay que resolverlos porque tarde o temprano estallarán como ocurrió con el Pacto Social y el posterior Rodrigazo, el Plan Primavera y otros similares experimentos llevados a cabo en la Argentina, todos ellos igualmente inútiles.

¿Qué pasará con los otros problemas, como la inflación, el gasto público siempre creciendo a “tasas argentinas"?

Luego de la derrota en el Senado e independientemente de los avances que pudieran registrarse con el campo en torno a un esperado y necesario Plan Agropecuario, el Gobierno se aprestaría a introducir nuevas medidas económicas, las cuales consistirían en incrementos en los salarios mínimos, las asignaciones y posiblemente en las jubilaciones, a todo lo cual no debería sorprender que se agregue un “retoque” al tipo de cambio que hace rato que la inflación se encargo de quitarle
competitividad, todo ello en la línea de la supuesta redistribución del ingreso, compromiso que el Gobierno se empeña en reafirmar una y otra vez, mostrando así, por default que, como es por demás claro, ese objetivo sigue tan distante e inalcanzable como siempre porque que las medidas económicas por acción u omisión consiguen los resultados opuestos.

¿Qué pasará con los otros problemas, como la inflación, el gasto público siempre creciendo a “tasas argentinas” reservadas únicamente al gasto público por supuesto, la cuestión del campo que no está resuelta sino solamente retrotraída al 10 de Marzo cuando ya existían gravísimos problemas como la caída en la producción lechera y la sistemática pérdida del stock ganadero, los subsidios y su consecuencia que son la distorsión de los precios relativos, la remanida redistribución del ingreso que sigue esperando su turno, el desprestigio del INDEC y muchos otros problemas más como nuestro cada vez mayor aislamiento internacional?.

Por supuesto, no parece probable que el Gobierno enfrente el problema de la inflación, por ejemplo, cuando dibuja los porcentajes a su favor, porque entonces estaría reconociendo que el problema existe y de manera similar parece inverosímil que se retroceda en comportamientos como el reciente de la reestatizaciòn de Aerolíneas, para poner otro ejemplo.

Más allá de estas dudas, debería entenderse que estos problemas existen y que hay que resolverlos porque tarde o temprano estallarán como ocurrió con el Pacto Social y el posterior Rodrigazo, el Plan Primavera y otros similares experimentos llevados a cabo en la
Argentina, todos ellos igualmente inútiles.

Sería profundamente irresponsable y poco ético, además, que se dejara para el próximo gobierno la solución de este problema, más allá de que es muy improbable que la acumulación de distorsiones resista tanto tiempo como el que media hasta el próximo recambio gubernamental. Por lo tanto, como lo más probable es que de todos modos este Gobierno deba hacerse cargo de sus graves errores, lo más razonable y sencillo es que se decida cuanto antes a resolverlos.

Eduardo Antonelli
(economista salteño)