La metástasis del goce como violencia

Lic. Carlos Liendro
agosto 22 /2013

Mirta Legrand y Sergio Massa

Tres mujeres han vuelto a tener protagonismo en los medios estos últimos días. Las tres giran alrededor de un mismo tema: el país y la política. Por dar un orden de aparición empezamos (de lo último a lo anterior) por Mirta Legrand, la diva de los almuerzos que regresó a la TV.

El discurso de la presidenta desde Tecnópolis, luego de las elecciones, sirivó para poner sobre la mesa algunos puntos que deben seguir quedando claros. Cuando quienes están eufóricos con estos últimos resultados son los economistas que dicen que al ‘mercado’ lo hizo alegrar, es porque hay muchas otras cosas que no se dicen.

Un bajo raiting para una mujer de unos 85 años que como narcisista necesita del cariño de su público. Sus frases son conocidas como “este programa trae suerte”, o el clásico: “el público se renueva”, para seguir justificando lo que repite hace más de 40 años. Estos personajes que tratan (pero no pueden) de farandulizar todo, son como aquel periodista Bernardo Neustad, que hoy por suerte, las nuevas generaciones ya no conocen.

A partir de ellos igualmente hay un antes y un después. En este último domingo estuvo presente el candidato del Frente Renovador por la provincia de Buenos Aires, quien ha sacado 5 puntos arriba sobre el candidato del Frente para la Victoria. Una cohorte de aduladores fueron invitados para rendirle pleitesías al nuevo abogado Sergio Massa. Nadie preguntó lo que se necesita preguntar en un candidato: ¿qué va hacer con la economía?, ¿con quienes va de aliados?, ¿quiénes lo financian? La televisión tiene ese fuerte efecto: se impone. Legrand conoce esas reglas, con el glamur sofisticado y la superficialidad que la caracteriza, para presentar a un político. Ella desliza- como lo hace Susana Giménez- su ideología conservadora (de ignorancia y reaccionaria, como lo ha hecho con el diseñador Roberto Piazza, al preguntarle sobre los niños adoptados por los homosexuales) [1]. El tema central que se tocó fue la inseguridad. En esto programas no se habla del negocio que representa. El contrato con las agencias de seguridad, la compra de equipos, el monitoreo de las cámaras, el lugar del Estado en estos temas. Todo suena como a publicidad. El invitado repite lo que su agencia le dice: “la gente no nos da un cheque en blanco” y todo vuelve al mundo del espectáculo.

No se puede repetir el latiguillo de que tuvo ‘una frase desafortunada’. Sería como un insulto a la inteligencia de la gente. Hilda Beatriz González de Duahalde, conocida como ‘la chiche’ o ‘chiche Duhalde’ ha dicho: “es un mal ejemplo para las mujeres, se maneja más por su lóbulo emocional que el racional” y dejaba dudas de “si las mujeres están listas para ejercer el poder”... Una catarata de mujeres salió a responderle. La socióloga e historiadora Dora Barrancos le espetó: “Ese pensamiento tan agresivamente regresivo sólo se puede encontrar en el siglo XIX, donde era moneda corriente pensar que las mujeres no estaban habilitadas para la política”. Desde los sindicatos, donde trabajan especialistas en temas de género le recordaron:”las mujeres legislan sobre gran variedad de temas, pero ampliaron la agenda parlamentaria en dos campos en particular: sobre políticas sociales vinculadas con la mujer, la niñez y salud y sobre cuestiones de género y diversidad sexual. Temas como la violencia de género, los derechos sexuales y reproductivos, abuso sexual, derechos de la niñez y matrimonio igualitario antes estaban silenciados”. Podría agregarse lo que sucedió con la Ley de Cupo, desde 1993. El salto no solo fue cuantitativo, por la cantidad de bancas en el poder legislativo. El repudio de El Consejo Nacional de Mujeres también se hizo oir: “Reflexiones como éstas no solo implican un insulto a todas las mujeres de nuestra historia que, desde diversos lugares, la política no solo se realiza desde cargos públicos, han luchado incansablemente por sus derechos”.

Marta Dilon [2] con un toque mas freudiano escribió: “Chiche Duhalde no entiende de género, para ella la biología es destino de quienes nacieron con sus cromosomas ordenados en dos X es el cuidado y el servicio...de un hombre”. Lo concreto es que la ex senadora conoció el poder. Fue durante el gobierno de su marido como gobernador. Fue directora de todo un disciplinamiento con los programas sociales y de salud, que se conocieron como ‘manzaneras’. Esas políticas sociales llevaron a diciembre de 2001, con los estallidos de sectores desocupados y hambrientos. Pero hoy su aparición no es inocente. Es lo que todos saben: quienes son los que estan detrás del intendente de Tigre. Es la restauración peronista que no se fue y siempre quiere volver al modelo de los 90. Octubre se juega a todo o nada en el Gran Buenos Aires (GBA).

El discurso de la presidenta desde Tecnópolis, luego de las elecciones, sirivó para poner sobre la mesa algunos puntos que deben seguir quedando claros. Cuando quienes están eufóricos con estos últimos resultados son los economistas que dicen que al ‘mercado’ lo hizo alegrar, es porque hay muchas otras cosas que no se dicen. ¿Qué mercado? Se le ocurrió preguntar a un periodista radial. No era el mercado comercial (que vive del consumo interno: si hay dinero la gente gasta), era el mercado financiero. Ese mercado hace sonar los teléfonos en Wall Street y en otros centros de poder financiero con este nuevo candidato de la derecha, a quien ya ven más presidenciable que a Macri (que no pudo crecer en el país como de Narvaez en Bs As). Su ecuación es simple: el Estado no tiene que intervenir. Todo debe quedar librado a la ley (de la fuerza) del mercado. Lo que nos hizo creer Cavallo y sus secuaces cipayos y foráneos. Por eso Cristina Fernández dijo que no iba a hablar con ‘los suplentes’, sino con los banqueros, los empresarios (Unión Industrial), los sindicatos. Fue directo a quienes ponen el dinero para las campañas en las elecciones, eligiendo a sus ‘gerentes’ que hacen de políticos. El gobierno lo sabe, por eso es que el viejo aparato peronista vuelve a necesitar combustible. De aquí los resultados en el GBA. Seguimos aclarando que un distrito como La Matanza (un millón de habitantes), tiene la misma cantidad de electores que cinco provincias del sur argentino. Un municipio de la zona norte del GBA, más habitantes que una provincia del NOA.

Faltan dos años para las elecciones presidenciales, pero la tensión en aumento la sigue ganado el mercenario- monologuista Jorge Lanata. Ha sabido generar niveles de provocación que aún desde el lado oficial- con la cantidad de medios en su haber- no han podido neutralizar. Y no es por falta de calidad (por lo menos en la prensa escrita), o por los cientos de archivos de la productora de TVR/ Duro de Domar/ 6,7,8. Por un lado es la inclusión de Lanata como punta de lanza de Magneto y todo el grupo Clarín [3], y por el otro es que se da lo que los psicoanalistas lacanianos definen bien: “es lo que la gente quiere escuchar”. Salvoj Zizek (filósofo) escribe en ‘El sublime objeto de la ideología’ [4] como se captura ‘el deseo del otro’. El periodista de las denuncias de corrupción del gobierno, ha sabido justamente encontrar lo que miles quieren escuchar cada domingo por la noche.

La seducción histérica de humor, dramatismos grotescos y la poca información que luego queda, ya capturó a un público que lo sigue porque es ‘un periodista valiente’. Es ‘la metástasis del goce’ como violencia. Ya no sirve decir el millón que ha acumulado, cuando hasta el año 2011 pagaba un monotributo de 60 pesos, y desde el año pasado tiene un excelente departamento en uno de los barrios más caros de Buenos Aires; O de los 120 mil pesos que le pidió a Kirchner- en su presidencia- para no denunciar situaciones irregulares del PAMI. Una operación de chantaje. De no salir como espera, Lanata tiene asegurado su futuro en Miami, como asesor de una cadena de medios, de venezolanos allí instalados, luego que el gobierno de Chávez comprara sus canales de radio y televisión. Seguirá tirando ‘pescado podrido’ (como se dice en la jerga periodística) y de la otra, para confundir y aumentar el desprecio y el odio; tendrá juicios que se le vienen y luego saldrá como un ‘campeón de la libertad perseguido en su país’ para ‘la madre patria’: se irá riendo como el Guasón psicópata del último Batman [5]

Lo último que apareció, es salir a replicarle con programas como ‘Las mentiras de Lanata’, pero la gente que lo sigue no escucha razones. Tiene esa ‘sensación’ sobre el gobierno, sobre ‘la yegua’, y no la sacarán de allí. Es más fuerte ese orden emocional que poder explicar (racionalmente) la inclusión de sectores postergados, la lucha entre un modelo agroexportador del siglo XIX (‘el campo’) y uno industrial como un pasaje que debe hacer La Argentina alguna vez, para salir de su dependencia en este país tan complejo. Dentro de esos seguidores hay varias categorías que se deben distinguir (para que se entienda entre los que llegan al odio violento y los indignados): aquellos ultrareaccionarios, los que se conoció en otra época como ‘gorilas’ (antiperonistas acérrimos) y los del rejunte influenciables de los medios. Entre los que calientan el ambiente en estos medios siguen: Nelson Castro (que no ejerce la medicina desde hace muchos años pero sigue diágnosticando el futuro), Leuco, Eliachev y toda la planta de TN y Telenoche.

Recordamos otra vez que el emporio Clarín (un Estado dentro del Estado) tiene radios, cable, diarios para llegar a diez millones de personas. Cinco millones directamente por la televisión por cable y se suma todo lo que va por internert. Estos datos de ‘estrategias de la comunicación’ (como hoy se conoce el término desde las ciencias de la comunicación) no es para culpar solo al holding de Magneto y sus accionistas. Algunos indicadores como la inflación, la producción laboral, las economías regionales son algunas de las luces amarillas y rojas que se encienden. “¡Es la economía, estúpido!” [6], es lo que siempre tuvo en cuenta un presidente, que sabía que podían ir bien, si las cosas estaban cuidadas en la producción y el trabajo para la gente cotidiana.