Lenguaje y verdad

abril 13 /2008
Lic. Carlos Liendro

La "tinelización"

El lenguaje de los medios está teñido de amarillismo. Necesitan mostrar al instante lo que sucedió, luego no importa cómo continúa la noticia. En eso los canales de Capital compiten arduamente. Han descubierto por estudios de mercado, que la noticia de la actualidad es lo que más interesa. La gente debe estar entretenida y de allí es una variable de control aún más fuerte si se la impacta con el miedo.

Que la opinión pública no siga siendo ’tinellizada’, para poder tener un pensamiento crítico sobre el estado de las cosas.

"En mi opinión, lo que afecta a la percepción del presente no es la rapidez con la que transmiten las noticias, sino su ausencia de profundidad y superficialidad. Todo está pensado para borrar la memoria", así definía Noam Chomsky (linguísta, matemático y filósofo) sobre lo instantáneo y palpitante de los acontecimientos.

Así aparecían las cataratas de imágenes en televisión y radio sobre lo que sucedió con ’el campo’. El holding de Canal 13, Clarín, radio Mitre comenzaban titulando "Paro histórico" en referencia a los cortes de ruta que se realizaban ante la retención que les impuso el gobierno.

Para algunos analistas lo que sumó leña al fuego fue el primer discurso de la presidenta: no solo por lo que dijo sino cómo lo dijo. La cronología de los acontecimientos siguieron con los cacerolazos en la noche y las cámaras de tv ya instaladas con sus móviles transmitiendo en capital (luego lo harían desde el interior en las rutas, día por día).

El lenguaje de los medios está teñido de amarillismo. Necesitan mostrar al instante lo que sucedió, luego no importa cómo continúa la noticia. En eso los canales de Capital compiten arduamente. Han descubierto por estudios de mercado, que la noticia de la actualidad es lo que más interesa. La gente debe estar entretenida y de allí es una variable de control aún más fuerte si se la impacta con el miedo.

Crónica TV inauguró ese estilo. Hoy la mayoría en menor o mayor medida lo copian. Los titulares que se colocan bajo las imágenes también determinan en cómo se asume la información.

Ahora se sabe que la salida de la gente a la calle en capital (en algunos barrios) no fue tan espontánea. Circularon durante la semana mails por internet, mensajes por celular convocando a salir a protestar. De eso no informaba los noticieros de televisión. Ellos solo quieren mostrar consecuencias construyendo el acontecimiento.

Aquí es donde se analiza la dirección ideológica para donde va la noticia, o quienes son los que informan. Los periodistas pasan a ser empleados de una casa matriz.
Se va sabiendo cuáles son los sectores a los que pertenecen los medios como empresas (hablando de trust, holding que manejan radio, tv, diarios, revistas, programas, internet) y cuáles son sus intereses para manipular la opinión pública en beneficio de tal o cual que esté en el poder. Cualquier semejanza con los medios locales de la Región (San Miguel, J.C. Paz, Malvinas) no es pura coincidencia: los determina la publicidad.

Hace poco lo ha demostrado el canal de cable local cuando ’dos piratas’ que se dicen periodistas (van para donde el poder municipal de turno vaya) se ’rasgaban las vestiduras’- uno nombrando a Rodolfo Walsh- por el ataque a periodistas. El hecho fue cierto (la agresión cobarde en la puerta del municipio de San Miguel), el punto es como estos personeros se ponían a la cabeza de la noticia, cuando otras veces otros periodistas fueron golpeados, amenazados, echados de algunos medios nunca dijeron nada por la pantalla que vive de las prebendas locales. A su manera también ejercen un monopolio televisivo que quiere seguir acostumbrando a la gente a un solo nivel de noticias.

Los medios no son independientes. Son empresas que tienden cada vez más hacia la concentración. Nuevamente en los sucesos donde se quería confrontar campo y ciudad lo demostraron. El avance en la compra de espacios en radio y programas de cable de ’lo rural’, aumentó en estos últimos años.

Los otros medios tampoco informaban cómo era esta cuestión del crecimiento económico y tampoco aclaraban a la opinión pública que todos no estaban en la misma bolsa, cuando se hablaba de las 4 entidades del campo.

Esa didáctica explicativa hubiera demostrado su sinceridad de independencia de pensamiento. No era lo mismo los pequeños y medianos ruralistas, los que alquilan campos (para la soja), la ’suciedad rural’ (viejo exponente histórico de que al país lo manejan y lo quieren seguir manejando ellos) y los grupos sojeros que juntan a paladas el dinero de lo que exportan.

Este fue un error del gobierno. Dijo todo de una vez. No tuvo comunicadores que supieran salir a diferenciar qué estaba sucediendo con el proceso productivo en el campo, de las ganancias, y de por qué es necesaria la retención para una mayor distribución de la riqueza. No lo saldrán a explicar justamente las empresas del periodismo actual.

Lo que ha dejado estos días, es saber un poco más de quién es quien en la Argentina: que la opinión pública no siga siendo ’tinellizada’, para poder tener un pensamiento crítico sobre el estado de las cosas.

  • Carlos Liendro, Licenciado en Psicología de la UBA
    Colaborador de Salta Libre
    Editor del períodico "Pulsación".
    www.cewr.galeon.com