Actualidad Lunes 29 de junio de 2015
Por Daniel Tort

Me hubiera convenido nacer perro (II)

O la hipocresía social salteña

Segunda parte sobre la disputa actual entre los trabajadores que la clase dominante ha denominado como carreros, y esos sectores sociales y políticos que bregan por su erradicación, sobre la base de la defensa de los animales y el maltrato.

No se trata de un tema puntual a solucionar dando zootropos, carros eléctricos o camionetas, sino que revela la real división de clases existente, y la brutal desigualdad social predominante.

Para comparar la situación recordamos un hecho en el que un hombre indigente había mencionado la frase de que le hubiera convenido nacer perro, al recibir la negativa de una limosna de parte de una señora que sentada en un restaurante, daba de comer a un caniche sentado a su lado en la mesa.

En el curso de esta semana el edil Gastón Galindez -entre otros- hicieron declaraciones de que la discusión entre los sectores estaba en vías de solución, y también opinamos que nos parecía apresurada esa afirmación. Ahora no solamente nos parece, estamos seguros.

Y es que el tema se plantea por parte de los legisladores y de los llamados proteccionistas, -siempre más dispuestos a condolerse del sacrificio y las carencias de alimentación de los caballos que de los humanos- con una alta cuota de hipocresía.

Así entonces será muy difícil llegar a buen puerto en las tratativas, en la medida que desde la base se pretende instalar un discurso mentiroso y condescendiente con la pobreza, queriendo tomar por cuenta propia, los que no padecen ninguna necesidad básica, las decisiones sobre el qué, el cómo y el cuándo de los pasos a seguir por parte de los que sí padecen toda clase de privaciones.

Esa imperdonable soberbia para decirles a los sectores más desprotegidos de la sociedad cómo deben administrar su precariedad, en vez de avergonzar a estos bien alimentados funcionarios y protectores de la animalidad, los potencia y los convence –se auto convencen en realidad- de que preocupándose por los caballos se muestran muy progres y sensibles.

Y así se erigen en mandamases de la situación, y todo marcha bien si quienes ellos pretender dirigir a la luz de sus convicciones aceptan sus recomendaciones, pero la reacción de clase les aflora ni bien reciben la menor oposición.

La necesaria organización y movilización de esos trabajadores ambulantes –aún con sus propias internas- ha sido el motor del cambio de rumbos, y en vez de llevar adelante de manera claramente autoritaria una ordenanza donde los protagonistas habían estado ausentes, ahora se deberá dar la lógica participación a la principal parte interesada.

Cabe aclarar que entendemos por principales interesados a los que pueden perder su inestable fuente laboral, no los acomodados defensores de la animalidad que pretenden alterar el orden de prioridades de la sociedad donde viven, y en la que no conviven con los demás, salvo cuando éstos osan salir de la periferia e ingresar al caso céntrico a complicar el tránsito.

La hipocresía del tratamiento que mencionamos surge clara y evidente, cuando se expresa que de pronto todos ahora están preocupados por darles -a quienes usan la tracción a sangre para vivir- estabilidad, seguridad, y conservación de su fuente laboral.

Pero todas son excusas para no decir que a este sector de trabajadores están dispuestos a subsidiarlos, al sólo efecto de no ver más el sufrimientos de los caballos y mejorar el tránsito de las camionetas 4x4 que puede comprar la gente como uno para llevar los chicos a le escuela.

Porque si tanto les preocupa la pobreza, y el darles facilidades a los pobres para que se superen, y mantener la estabilidad de los más desprotegidos, e incluir a los marginados en circuitos formales de actividad, deberían advertir que de la Avenida Tavella al sureste tienen doscientos mil habitantes para trabajar sobre ese tema.

Situaciones conflictivas como estas son las que permiten demostrar que no se trata de un tema puntual a solucionar dando zootropos, carros eléctricos o camionetas, sino que revela la real división de clases existente, y la brutal desigualdad social predominante.

Basta leer los mensajes que han dejado los lectores de los portales locales opinando sobre la insinuación de que se les entregue a los carreros los vehículos secuestrados en operativos judiciales, para comprobar el odio visceral de los que más tienen, -como por ejemplo computadores para poder opinar y escribir barbaridades- desde la cobardía reveladora del anonimato. [1]

Esta muestra de pensamiento reaccionario, discriminador y prejuicioso es más que preocupante, y pedir que se haga un censo de carros y de familias que viven de ellos para ocuparse de un número limitado de necesitados como proponen algunos, implica sellar la suerte de todos los demás que con posterioridad tengan que recurrir a ese mecanismo extremo de supervivencia.

Una vez cerrado el censo todos los demás serán directamente prohibidos porque no entraron en el programa de reconversión, lo que encierra una absurda negación de la realidad, que contiene –por ejemplo- a personas que no tienen el carro porque todavía no lo han podido comprar, y lo deben alquilar.

Cuando se llegue a cumplir el programa de sustitución de los vehículos, los que están en lista de espera en la actividad pasarán a poseer los carros de los anteriores.

Y ya estoy escuchando a los mismos genios burócratas llamar a esos nuevos trabajadores como ilegales, no queriendo ver la pobreza, la desaprensión y la marginalidad, que aunque los gobernantes de turno no quieran reconocer, seguirá existiendo.

Daniel Tort, Abogado y Periodista
www.lamadrequelaspario.com

Ver: Me hubiera convenido nacer perro (I)

Primer texto leído y publicado el 12 de junio de 2015 en el programa radial “La Madre Que las Parió” que se pone al aire en Radio FM Noticias los viernes en el horario de 10 a 13 horas.


Notas

[1Comentarios que pueden leerse en varias páginas digitales:

  • “No pueden alimentar a los animales y quieren mantener vehículos de mas de $350.000. A estos yutos les das la mano y te agarran el codo, vayan a trabajar manga de pedigueños y ubiquense”
  • “Qué barbaridad.. claro quieren llevar mejor las cosas robadas”
  • “Jajaja Esas son de alta gama. ¿Con qué van atender estos zaparrastrosos el mantenimiento, papeles, seguro etc? Menos mal que no piden las avionetas jajaja”
  • “Los perucas tienen la culpa que los carreros hoy exigen lo que no corresponde. son incapaces de trabajar con la pala y el pico, lo mismo paso con los feriantes del parque san martin , isa le prometio de todo antes de la eleccion y hoy cobran facrura. . solucion : sacarlo cagando y darle trabajo en obras de construccion”.
  • “Uh estos también quieren q le den un cero km por un caballo y un carro vallan a laburar y dejen de hacer sufrir los animales sino carguen la mercadería en un carro de mano y empujen los quisiera ver si lo hacen”
  • “Jajaja con equipo de sonido y vidrios polarizados tambien?? agarren la pala manga de parasitos!!!!!”
  • “Aaaaah bueeee... esta clase de Gente están bien asesoradas, seguramente por algún oportunista...que no tiene la más puta idea de lo que pide....Los fundamentos, las presunciones están fuera de lugar.....Ahora de trabajar dignamente. Mo hablan ???......Es al pedo el que nace para Garca, piensa como Garca, vive como Garca y muere Garca..”..

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