Medios argentinos en “manos oscuras”

septiembre 10 /2007

Solanas

"Todavía en la Argentina sigue imperando la ley de radiodifusión que rige toda la actividad de información y comunicación sancionada por la dictadura genocida". Pino Solanas reclamó es que las clases dirigentes o los partidos políticos no han querido confrontar con los dueños de los medios. La verdadera monstruosidad es que los espacios de información y comunicación están en manos privadas y oscuras".

"Los grandes medios de comunicación son los que forman e imaginario colectivo, la opinión pública y a la vez los que crean o silencian los acontecimientos con operaciones mediáticas muy cuidadosamente estudiadas"

"Ninguna fuerza política plantea eso hoy pese a la cercanía de las elecciones, quien dirije el COMFER es un oscuro funcionario que fue el secretario de cultura de Carlos Menem, el señor Julio Bárbaro, quien además tuvo el honor de acercar al grupo Bunge y Born a Menem junto a su socio el ‘buscapié’ Cardozo’, dijo Fernando "Pino" Solanas el candidato a presidente por Proyecto Sur. "‘Es la Radio de las Madres el único medio, y yo diría uno de los raros sectores de la sociedad, que está planteando la necesidad de democratizar el espacio audiovisual.

Esto parece muy complejo pero no lo es. Si hay algo que caracteriza a nuestras sociedades es que son sociedades que se comunican y se informan no solo a través de Internet sino mediante los grandes medios de comunicación. Los grandes medios de comunicación son los que forman e imaginario colectivo, la opinión pública y a la vez los que crean o silencian los acontecimientos con operaciones mediáticas muy cuidadosamente estudiadas. Si hiciéramos una encuesta para saber quien ganó los juegos panamericanos, dirán Estados Unidos pero quién salió segundo nadie lo sabe: fue Cuba, un país que tiene la octava parte de habitantes y no se cuanta menos riqueza que Estados Unidos pero sin embargo se ubicó en segundo lugar.

Manos privadas que además, monitorean la información y a la vez viven de avisos que están adentro de los programas. Los periodistas o las propias empresas generan espacios y programas y se financian saliendo a buscar avisos en el mercado. Es muy difícil conseguir avisos si no es de las grandes corporaciones, los bancos, las empresas privatizadas, porque el costo de los avisos hace casi imposible avisar a una pequeña o mediana empresa.

Es muy difícil también vender un programa para que ponga avisos si los contenidos de ese programa no concuerdan con la visión de los anunciantes. Es decir que hay una fuerte conexión entre el mercado y la calidad de los contenidos o la expresión de la televisión o la radio. Y ahí vemos entonces la enorme cantidad de noticias y de acontecimientos, la no interpretación de las causas de los fenómenos que ocurren en los medios.

Todo eso está silenciado y, al mismo tiempo, con este modelo de comunicación, no existe interconexión en la Argentina. Si usted está en Córdoba no se puede enterar de nada de lo que ocurre en el resto del país, salvo en Córdoba. Y estando en Buenos Aires uno tampoco se entera de lo que pasa en Córdoba, de lo que pasa Tucumán, en Posadas, salvo tragedias. Y por supuesto, está ausente del dial todo aquello que tenga que ver con la conciencia de los pueblos, su trabajo silencioso y épico por cambiar la realidad, todo lo social, todo esto está afuera. Lo que siempre está presente es lo degradante, lo precario, la falta de conciencia.

Por eso es muy difícil avanzar democráticamente en una sociedad si no se democratizan los medios, que es igual que asegurar más derecho a la información objetiva, plural, veraz y oportuna, más derecho a la comunicación de todos los sectores y regiones del país. Por eso es imprescindible empujar la reforma de la ley de radiodifusión. No puede ser que en ese marco que maneja la cultura, la información y el debate político, la sociedad no esté representada para poder regularla.

Semejante espacio está en manos oscuras y muy limitadas y es por eso que nunca las vamos a ver a ninguna de las Madres ni a ninguno de los referentes sociales y culturales del país porque no opinan igual que el oficialismo de turno y es muy difícil encontrar algún programa de opinión en los medios importantes. Y también han desaparecido, en los segmentos de mayor audiencia los programas de ideas, de debate político.

Hasta hace algunos años existían algunos nichos en la televisión en horarios nocturnos donde se podía debatir la actualidad nacional. Hoy no hay nada de nada. Aquí nos han dejado un agujero muy grande, nos han robado el derecho a informarnos.

Y junto al tema de los recursos naturales del que nadie habla, junto al tema de la desnutrición en el país, porque se sigue muriendo gente de hambre , este, el de la comunicación, es otro de los temas tabú de la realidad argentina.