Megacausa: Un coronel fue como testigo y salió imputado

agosto 13 /2013

El coronel retirado Luis Dubois declaró el lunes 12 de agosto como testigo en el juicio por delitos de lesa humanidad que se desarrolla en esta ciudad pero salió con la confirmación de que será convocado a indagatoria como imputado en la causa abierta para investigar la responsabilidad de la plana mayor del Ejército en Salta por las detenciones irregulares realizadas el 24 de marzo de 1976 en perjuicio de un número todavía indeterminado de personas que fueron alojadas en un centro clandestino de detención que funcionaba dentro del predio militar.

La identificación del coronel como miembro de la plana mayor del Ejército en Salta en los años de mayor actividad represiva en la provincia podría llevar a que resulte imputado también en otros hechos, como la Masacre de Palomitas.

Esta causa está radicada en el Juzgado Federal Nº 1 de esta ciudad.
Dubois fue convocado a dar su testimonio sobre cuestiones generales del funcionamiento del Regimiento 5º de Caballería en Salta, dado que entre enero de 1975 y noviembre de 1976, estuvo en este Regimiento y en este proceso se investiga, junto a otros 33 crímenes de lesa humanidad, la desaparición del conscripto Víctor Brizzi, el 8 de marzo de 1976, desde las dependencias del Regimiento de Caballería.

A poco de iniciado su testimonio el coronel reconoció que era jefe de Logística y que, como tal, integraba la plana mayor del Ejército en Salta. Esto motivó que el querellante David Leiva desistiera de continuar preguntando, dado que él presentó la denuncia para que se investigue a la plana mayor por las detenciones irregulares. Dubois insistió en que si bien integraba la plana mayor, no participaba en las reuniones, porque sus funciones se limitaban al abastecimiento y mantenimiento: “(El logístico) es el oficial como en los suburbios del cuartel”, minimizó antes de terminar reconociendo que sí había participado de “tres o cuatro reuniones”.

La identificación del coronel como miembro de la plana mayor del Ejército en Salta en los años de mayor actividad represiva en la provincia podría llevar a que resulte imputado también en otros hechos, como la Masacre de Palomitas. El lunes 12 de agosto se recordaba en la Fiscalía que Leiva ya pidió la indagatoria del coronel Joaquín Cornejo Alemán (que era subjefe de Caballería) y de su ayudante, el entonces teniente Ricardo de la Vega, y que dejó abierto el pedido de que se amplíe la indagatoria al resto de los miembros de la plana mayor. Solo que no resulta fácil identificarlos porque se suele demorar el envío de legajos. Ayer Dubois falicitó este trámite.

Esta es una de las investigaciones originadas en la megacausa. También se abrirá otra investigación por los detenidos en Tartagal, que fueron alojados en el Regimiento de Monte 28.

Dubois negó saber de detenidos en el Ejército, y dijo no recordar qué hizo el día del golpe, el 24 de marzo de 1976. Pero, igual que el teniente coronel Marcelo Ricardo Ranfagni (que también declaró ayer), el coronel sostuvo que el Ejército no buscaba a los desertores, con lo que abonó la hipótesis de la querella, de que Brizzi fue desaparecido por su militancia política, dado que en su caso una comisión del Ejército fue a su casa con el argumento de que lo buscaban porque no había regresado tras un permiso.

Otro que no la pasó muy bien fue el teniente coronel retirado Marcelo Ricardo Ranfagni, cuyo primer destino fue Salta, en febrero de 1976, y que participó del Operativo Independencia en Tucumán. Lo pusieron nervioso las preguntas de los querellantes sobre las directivas para la lucha contra la subversión: recordó que en ese año “era subteniente, y tenía 21 años”, y como tal “yo no cuestiono absolutamente nada. (…) Cumplía las órdenes”. Aseguró asimismo que no supo de la existencia de detenidos por motivos políticos en el Ejército.

Persecución al FRP

El dirigente del Frente Revolucionario Peronista (FRP) Juan Carlos Salomón describió las conexiones entre militantes que luego fueron víctimas de la represión paraestatal y estatal. Entre los militantes del FRP enumeró a las hermanas Torres, los hermanos Estopiñán, Alfredo Mattioli, Ricardo Tapia, Eduardo Fronda y a Luciano Jaime, cuyos crímenes se investigan en este proceso. El FRP mantenía vínculos con Felipe Burgos, y Melitón Bustos, también víctimas.

Para Salomón, la represión de la Triple A estuvo más orientada a perseguir a los militantes del FRP que a la Lista Verde, aunque muchos militantes estaban en ambas expresiones.

Otro militante del FRP, el testigo Luis Iñiguez Vázquez, acusó al civil Juan Manuel Ovalle, que está siendo juzgado en este proceso, como un infiltrado que señaló a blancos para la represión.

“Apenas pude cruzar unas palabras con mi papá”

Luis Eduardo Rizo Patrón declaró el lunes 12 de agosto por videoconferencia desde Córdoba. Es hijo del ex diputado provincial homónimo cuyo cuerpo acribillado a balazos fue dejado en la plaza principal de Metán el 13 de julio de 1976.

Los represores secuestraron al hijo para asegurarse que Rizo Patrón, que estaba escondido en la ciudad de Presidencia Roque Sáenz Peña, en el Chaco, no iba a ofrecer resistencia. Rizo Patrón hijo fue convocado para contar ese hecho; después de insistir en que no se sentía en condiciones de declarar, finalmente narró los últimos momentos con su padre: “Ellos se fueron con mi padre, nunca más lo volví a ver”, “apenas pude cruzar unas palabras con mi papá”, lamentó. Más tarde reforzó: “La percepción en ese momento es que él sabía y yo sabía que era la última vez que nos veíamos”.

Rizo Patrón era amigo de la infancia y compartía militancia con Roberto Santucho, dirigente del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), cuyo brazo armado era el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP). En Salta el PRT tenía vinculaciones con militantes del Frente Revolucionario Peronista (FRP). De hecho, Rizo Patrón fue electo diputado provincial en 1973, en la lista que acompañaba la candidatura de Miguel Ragone.

  • Informe: Elena Corvalán
    elenac75@yahoo.com