El DT acusado represor en Ledesma

“Mi desgracia es haber sido conocido”

septiembre 25 /2006
José Acho

Juan de la Cruz Kairuz

“Todo este tiempo yo me quedé callado porque pensé que del Juzgado iba a salir alguna resolución sobre mi inocencia el año pasado y que la familia Aredez no iba a seguir con esto. Pero me di cuenta que nada de eso ocurrió y ellos insisten en involucrarme en la represión. Esta semana voy a volver al juzgado de Jujuy para activar los expedientes sobre mi presentación voluntaria del año pasado. Yo quiero ver qué pruebas tienen que yo estuve ahí”, manifestó a Salta Libre el técnico Juan de la Cruz Kairuz.

"Se aprovecharon de mi fama. La única desgracia mía es haber sido conocido, nada más y de que trabajaba en la Policía..."

Hace pocos días el técnico tuvo que renunciar como entrenador de Gimnasia y Tiro de Salta, tras un documento presentado al Club por el abogado Daniel Tort. Pero las más firmes acusaciones provienen de Ricardo Aredes, el hijo del ex intendente de Ledesma desparecido en 1977 y de Olga Aredes, Madre de la Plaza de Mayo, quien afirma que el ex jugador y luego ayudante de campo de Atlético Ledesma, fue “un ex represor y comandante del grupo de tareas que secuestró a su padre bajo la protección del Ingenio azucarero propiedad de la familia Blaquier”.

Se aprovecharon de mi fama. La única desgracia mía es haber sido conocido, nada más y de que trabajaba en la Policía…

Juan de la Cruz Kairuz, es un ex futbolista de Primera División de Atlanta, Newell’s, San Martín de Tucumán, y Gimnasia de Jujuy entre 1966 y 1977. Como famoso futbolista y luego como técnico hizo su carrera merced también a diversos hinchas relacionados con el poder. Llegó a Ledesma en el ’77, cuando tenía 33 años y los amigos de comisarios hinchas de Ledesma, luego las influencias de la familia Blaquier, le consiguieron un puesto (según él, ficticio) como agente de la Policía para ser técnico de Atlético Ledesma.

Luego de vivir en plena etapa del proceso en esa ciudad, ocho años más tarde en Salta, como amigo incondicional de Emilio Cantarero, se posesionó con otro cargo de “privilegio” en la Secretaría de Deportes del Gobierno de la Provincia. Esta es sólo parte de su historia de deportista.

Su íntima relación con el poder feudal de Jujuy y de Salta, lo posesionó en el ámbito político, pero el afirma que “nada tuvo que ver la política”. De ahí surge, que la noche del 13 de junio de 1977, un grupo paramilitar irrumpe en su domicilio y secuestra a su padre el odontólogo Luis Aredes y ex intendente de Ledesma, cuestionado por cobrarle impuestos a los dueños del Ingenio.

Tort Vs. Kairuz

Primero las acusaciones fueron de Olga Aredes, que falleció el 17 de marzo de 2005, después de luchar sola durante años dando vueltas alrededor de la Plaza San Martín en Ledesma, pidiendo por el castigo a los asesinos de su esposo. Ahora su hijo Ricardo Aredes, quien continúa la lucha, lo inculpan a Kairus como un ex policía que trabajaba como represor por las noches y de día entrenaba al Atlético Ledesma. “Me impresionó mucho ver su cara -afirmó Aredes (h)- yo tenía 16 años y me impactó ver el rostro de este hombre que comandaba el grupo de tareas que invadió mi casa”.

Las mutuas acusaciones y desmentidas se dirimen ahora en la Justicia y en los medios. Primero fue una nota de la Olga Aredes en El Gráfico hace unos cinco años y luego otras diversas entrevistas y acusaciones en Pagina/12, firmadas por Gustavo Veiga.

En este reportaje concedido a Salta Libre por el DT Juan de La Cruz Kairus, se defiende afirmando que es verdad que tuvo un cargo que llamó “de privilegio”, (ñoqui en la jerga popular) durante 8 años en los que figuraba como agente de policía. Kairus en el 77, cuando llegó a Ledesma tenía 33 años, ahora tiene 61 y decidió hablar con los medios y recurrir a la Justicia para demostrar su inocencia.

Contó que: “el año pasado cuando salió en Página/12, hablé con mi abogado el Dr Dardo Verchán y se presentó al Juzgado Federal. De eso nunca dije nada porque prefería que la Justicia se expida. Ahora después de un nuevo ataque de Ricardo Aredes, no me quedo más callado. Todos están equivocados, errados, o con mala intención”.

“Tampoco en 29 años me han citado para declarar en ningún caso referido a la represión. Me presenté en el Juzgado Federal de Jujuy de forma voluntaria. Creo que fue en junio del año pasado dos meses después que salió esa nota en Página/12 de Gustavo Veiga”.

“Yo era agente raso y no pude ordenar a nadie y menos a los militares de esa época. El año pasado cuando alguien me preguntó yo contesté que vivía en Ledesma dentro del Ingenio. Allá todos decimos así. Pero ellos ya dijeron que yo vivía dentro de la fábrica y que tenía una pieza allí”.

¿Cuantos años vivió en Ledesma?.

Yo me fui a vivir en el año 74, como jugador de fútbol a Jujuy. Luego fui en el ‘77 a Ledesma a trabajar como ayudante de campo, practicaba a la mañana y a la tarde y vivía de un sueldo de agente de la Policía.

¿Usaba uniforme?

Nunca, jamás usé uniforme, no empuñé un arma, ni hice un tiro en mi vida. Tampoco utilicé saco ni corbata como se dijo. Mucho menos bigote y no soy rubio, como dijo el Sr. Aredes (h). No se identifico con la política, ni con los militares. “Nunca iba de noche a la seccional de Policía a trabajar”.

¿Entonces cómo resulta involucrado como un represor que contribuyó al secuestro y la desaparición del Dr. Luis Aredes?

A mi me involucran creo yo por una razón. Yo fui agente de policía. Si hubo procedimientos no se sabe quienes son, son todos desconocidos. Conmigo tenían prensa porque yo era un futbolista muy conocido. Pagina /12, no les daría manija si fuera un agente llamado Mamaní. Ellos sacan partida a través mío.

¿En esos tiempos de la dictadura, sabía algo de los operativos, secuestros y matanzas en Ledesma?

No sabía nada. Yo estaba dedicado al fútbol, eso todo el mundo lo sabía.

¿No le interesaba nada lo que estaba pasando?

De política no sabía nada.

¿No tenía amigos, familiares, alguien conocido que la estaba pasando mal por la represión de los militares?

No, yo no tenía amigos. En Ledesma andaba en el club o con mi familia. Era un mundo -no te diría aparte- pero no vivíamos nada de esos problemas que había por los militares.

¿Nunca le interesó saber cómo o por qué le ocurrió ese secuestro en el seno de la familia Aredes?

No tengo ni idea. Es más, el año pasado me enteré a través de una periodista de Pagina/12 que trabajaba en un informe. Ella me dijo delante de mi abogado el Dr. Dardo Verchán, nosotros apuntamos a la empresa Ledesma. Pero si ellos hablaban solo de Ledesma en el diario no les iban a dar pelota. Se aprovecharon de mi fama. La única desgracia mía es haber sido conocido, nada más y de que trabajaba en la Policía…

¿Desde cuando fue involucrado en el caso?

Hace 5 o 6 años atrás. No me acuerdo en que mes, ni año, pero me remito a un primer reportaje que salió en la revista El Gráfico, donde declaro la Sra. Olga y dijo “Kairus entró con policías a revisar papeles después de la desaparición de mi esposo. Y agregó, “nunca me voy a olvidar cuando el andaba en su flamante auto nuevo, paseándose como un Dios en Ledesma”.

¿Y Ud. manejaba autos últimos modelos o un Ford Falcon?

No. Mi primer auto era un Chevy naranja modelo ’72, adquirido en el 79, con el cual aprendí a manejar y tampoco nunca tuve un Ford Falcon.

¿Si no vivía en el ingenio, dónde vivió Ud. en Ledesma?

En una calle llamada Reconquista no se al cuanto, creo que al doscientos, viví como nueve o diez años. No me acuerdo exactamente porque esto era hace 20 o 30 años atrás.

¿En el Gobierno de Salta, Ud. trabajó como seguridad de Romero?

Eso es otra cosa que también dijeron, que yo era parte de la seguridad de Romero y no. Tenía un cargo en el Gobierno, es cierto, pero yo era personal de la Dirección de Deportes con un cargo “privilegiado” (ñoqui) si Ud. quiere llamarle así.

¿Cómo demostrará su inocencia?

Envié cartas documentos y querellas a todos los que me acusan. Al Dr. Daniel Tort, al Aredes (h) y también a los medios de Buenos Aires y de Salta que siguen hablando mentiras de mí. También me presentaré a Derechos Humanos de Salta, al Juzgado Federal de Jujuy para activar ese expediente de mi presentación voluntaria el año pasado. Tengo todos los papeles. Estoy dispuesto a demostrar mi inocencia en todos los ámbitos, porque esta gente no me va a dejar trabajar nunca.

¿Cómo se decidió la renuncia de Gimnasia y Tiro?

Ellos se portaron bien conmigo. Yo comprendí la situación, tuvieron como cierto temor de que vayan encapuchados y con banderas rojas al estado. No quería eso y me fui.

¿Tiene temor que se descubra algo más referido a los casos de represión?

No, no tengo miedo de nada porque no hice nada. Tampoco porque se pueda descubrir algo porque repito yo no hice nada, ni sabía nada. Tengo miedo a lo que puedan inventar. Por ejemplo hace poco en Pagina/12, salió una carta de un lector que decía: la dueña del Ingenio Ledesma Nélida de Blaquier le daba un papel a Kairuz y en ese papel había nombres, y él era el que los hacia desparecer…” Esta son las cosas no sé como llegan a decirse, increíble…