Mi pasado me condena

Néstor Peyret
julio 6 /2009

Un 13 de junio de 2009 atentando contra todas las encuestas que arreciaban por los medios, me atreví a sostener todo lo contrario: los peronistas de Salta se adueñaron de todo el paisaje plebiscitario, sus guerras intestinas los llevaron a presentar candidatos por distintas vertientes, lo que convierte a la contienda en novedosa, Wayar, Yarade, Olmedo, Payo, Giménez, configuran la imagen viva de los peronistas, lo cual no es una cuestión menor.

Para la prensa, como para los hombres, la libertad es la oportunidad de ser mejor: la servidumbre es la certeza de lo peor.

“Conocés que porfiada dulzura me atraganta cuando caen los mejores, los más tiernos, los que podrían levantar de poco a poco la feroz inocencia que nos salve. Conocés que conozco que cayeron por vos hijo de puta, quiero decir molusco pobre lapa, ya vés que andás en pasos muchos peores, conocés a qué juego y a qué apuesto, sabés que apuesto a que desaparezcas no el fulano que sos, sino el mohoso herrumbrado tornillo de cadalso”. (Mario Benedetti 1963)

La disputa me permite asegurar a ojo de buen cubero que será difícil quitarle a esta fuerza las tres bancas”. En la página 15 del semanario 657. No me equivoqué.

Un curioso silogismo acuñado por el iconolasta Albert Camus aseguraba que la prensa mientras sea libre puede ser buena o mala, pero seguramente sin libertad no puede ser otra cosa que mala. Para la prensa, como para los hombres, la libertad es la oportunidad de ser mejor: la servidumbre es la certeza de lo peor. Por el dial, la televisión y la gráfica, muchos “comunicadores” se entregaban generosamente a las pautas publicitarias; olvidaban un nimio detalle, a veces el pueblo no se equivoca.

La elección para diputados nacionales prodigó ríos de sangre en todos los partidos, no era para menos se jugaban un puesto en el poder que no supieron concebir. El político auténtico debe llevar como consigna en su vida y campaña, los intereses vitales del orden reinante de la famosa frase “ sine era et studio”, por favor sin rencor ni preferencias. Por eso el Partido Renovador de Salta avanza inexorablemente a su destrucción, a causa de hombres y mujeres que no supieron entender que instalarse en cualquier banca no lo debían hacer a costa de cadáveres en el camino. Tiene su costo. Sabemos que existen ejemplos emblemáticos de corta y mediana vida política. “El príncipe con condena moral pierde el reino”. Así les fue a Folloni, Zottos, De Vita Pérez y compañía.

Hoy deben entender que son coroneles sin tropa y será muy difícil remontar los resultados catastróficos resultados de la última contienda donde el voto castigo se hizo presente después de mucho tiempo. En 1985 el peronismo rechazaba el sistema de cruces y castigaba a Emilio Cantarero, un ignoto Espeche era el senador. Allá por 1991 la mayor fuerza de la provincia optaba por Roberto Ulloa, no acataban órdenes, no soportaban que el vicegobernador “digitado” fuera Solá Torino. A la militancia hay que saber respetarla.

Para nacer he nacido decía Neruda, no se equivocaba. Por el dial un ex intendente aseguraba su voto “cantado” lo hacía con firmeza su candidato en los ´90 “lloraba” cuando los hostigaban porque tenía a toda su familia enquistada en el gobierno, acusó recibo y denunció a la primera dama Betina Marcuzzi de Romero que hacía lo mismo.

La desprolijidad es absoluta, ni bien asentado el gobierno actual, “echaba” por la ventana a los romerianos. Se quedaron losa oportunistas. No hay que perder la memoria: “El pueblo argentino se ha cansado de que una minoría llamada dirigente y que constituye la más cruda oligarquía quiera gobernarlo. Ellos que vendieron la Patria al extranjero, ellos que sumergieron al pueblo en la peor de las ignominias y le quitaron lo último que puede perder un ciudadano, la esperanza”. Lo decía un 16 de diciembre de 1949 la abanderada de los humildes, Evita. Pobre caja de Pandora.

Los resultados electorales marcan la nueva derrota de Juan Urtubey, a manos de quien supo conquistarlo para su gobierno en los ´90. ¿Te acordás? Eras un abogado de sólo 29 años y tenías preferencias con los sectores más liberales del país, de la mano de tu tío Julio Mera Figueroa te “colaste” en el PJ. Tu carrera fue meteórica, pasando como Secretario de Estado Gobierno de la Provincia, Coordinador del Programa Familia Propietaria y hasta Secretario de Prensa y Difusión.

En 1997, bendecido por Juan Romero llegaste a diputado nacional, pero perdiendo las elecciones en manos del otro “niño” Ricardo Gómez Diez. Otra historia.

Esperemos que ahora no te duermas como lo hiciste en el Congreso Nacional cuando se trataba la ley de los trabajadores, no debés olvidar que las ideas sólo sirven para difundirse, sino de nada valen, tenés que llevar como bandera que no cabe la ofensa, sino un indeclinable amor a la verdad, porque lo que interesa es nuestra amada provincia, no los prejuicios de las sectas.

¡Qué cosa baby Larrosa!, los que creen que manejan los hilos del PRS optaron por algo peor, no supieron contener a sus activistas, militantes y graciosamente “despreciaron” a sus cuadros fundadores, basados en la envidia y hegemonías familiares, terminó en la pulverización de la escena. Sucede en cualquier rincón engripado del planeta.

Por el dial Manuel Godoy se engrandece de una victoria sobre Wayar. Tampoco ganaste nada en toda tu vida, en 1982 estabas en la Lista Blanca de Munir Falú que se aliaba a la Intransigencia y Movilización Peronista. ¿Te acordás? Creo que fueron últimos de las cuatro listas.

“No veo que una cosa, la miseria de los hombres le dijo Mefistófeles a Dios, me parece no se ofenda su majestad, agregó el príncipe de los infiernos, pero conforme a la razón les sirve para ser la más bestia de las bestias”.

El PJ entra en campaña total, pero no deben equivocarse en los resultados, mientras Urtubey aseguraba su triunfo, Romero se reunía con Wayar y Olmedo, el senador patito partía raudamente a un encuentro con Narváez en la “Citi”.

Los votos también vienen del castigo, no se equivoquen, el olvido descarnado llevó a Yarade a su derrota, por allí Mercedes Juncos acusaba al “cacheño”. La traición anida en todos los rincones, muchos años ¿12? O algo más, respondían y comían de la mano a quien supieron traicionar..

Muchachos no se olviden que primero hay que formar una buena persona y después hay que darle todo lo demás. Es un mensaje del “capo” el General.