Otras formas del "si sucede conviene"

Lic. Carlos Liendro
septiembre 22 /2012

Marcos Aguinis

Con varios premios en su haber (el Premio Planeta de España), distinciones nacionales e internacionales (Francia lo designó Caballero de las Letras y las Artes, doctorados ’honoris causa’) y las repercusiones de sus novelas como ’La cruz invertida’, ’La gesta del marrano’, ’Refugiados: crónica de un palestino’, ’Liova, corre hacia poder’ (su última novela sobre la vida de Trotsky), Marcos Aguinis sigue siendo una de los personajes centrales de nuestro multiculturalismo.

Respuesta a Marcos Aguinis

¿Aguinis pensará en la superioridad racial de la Tupac Amaru?, ¿o no quiere o no puede comprender que 500 años de opresión colonial hace que las nuevas generaciones se organicen políticamente para reclamar sus derechos por tanto tiempo sometidos?.

Fue funcionario del radicalismo en la Secretaría de Cultura durante los 80, y en estos años ha vuelto con una serie de ensayos y apariciones en los medios.

En el 2009 editó ¡Pobre patria mía!, luego de El atroz encanto de ser argentinos, con esta serie de libros comenzó a circular por otros andariveles que lo llevaron a la polémica al colocarse en el mismo tono que lo hacen los Nelson Castro, Pepe Eliachev, Alfredo Leuco: en desacuerdo constante al oficialismo a partir del 2003. Ahora volvió a ser centro de un peligroso debate- porque no es una técnica de provocación- con su artículo ’El veneno de la épica kirchnerista’, aparecido en el diario La Nación. Y no es algo provocativo como forma de llamar la atención, porque Aguinis es una persona altamente formada.

Es médico, neurocirujano, psicoanalista, músico, un hombre que conoció el poder cuando estuvo como secretario de Cultura en el alfonsinismo [1]. Una cartera que había estado otro intelectual, el hoy kirchnerista Pacho O’Donell (también médico, psicoanalista, hombre de Letras, historiador, ex embajador de Menem). Por algún archivo se puede ver el debate que tuvieron con Jorge Coscia, cuando este asumió en Cultura.

Realmente allí Aguinis, mostraba su gran lenguaje de novelista, pero hacia agua en datos históricos y económicos. En esa contienda había ganado por knockout técnico, Coscia. Sus argumentos- más allá de lo ideológico- eran sólidos en explicar para qué sirve la cultura. Aguinis cuando se defiende siempre toma lo ideológico como algo dictado por una ley moral de una clase social. Lo que antes podía ser más universal, hoy en lo particular rayan con el racismo y lo que es peor aún caen en una distorsión confusa y peligrosa de la historia de las ideas. Eso fue lo que apareció en el artículo del diario.

Comienza analizando como escritor "Un baúl lleno de palabras seductoras que encubre el veneno..." estas palabras acusadoras son: nacional, popular, inclusión, equidad, derechos humanos, modelo, justicia social, proyecto. Afirma que son palabras que usaron los autoritarismos de diverso tinte, pero Aguinis no las conceptualiza: no hay definiciones sociológicas, antropológicas o de las ciencias políticas.

Ernesto Laclau es otro intelectual argentino, docente en Inglaterra, que define desde su concepción: ¿qué es el populismo? (tiene varios ensayos sobre el tema). Continua sus juicios con comparaciones. Luego de criticar de forma poco original (ya lo había hecho Osvaldo Bayer) como vivieron los Kirchner en Santa Cruz, durante la dictadura y luego como reformó la constitución para quedarse en el poder, lo compara con Luis XIV (esto no hace Osvaldo Bayer, como historiador, porque es más serio y riguroso).

Aquí caen rápidamente este tipo de argumentaciones: transportar una situación de otro tiempo (en gobierno, política, condiciones sociales) tan frugalmente al presente. Para derrapar al citar los fondos de la provincia que fueron llevados al exterior: "No se sabe por dónde circularon los dólares, cuánto perdieron o ganaron los depósitos. Es un trayecto tan misterioso como el tenebroso viaje al que fue sometido el cadáver de Evita". Las categorías comparativas no tienen sustento. ¿Es igual un cuerpo mutilado, ocultado, como tragedia y verguenza de nuestro país, con una suma de dinero? [2] Aquí uno comienza por entender en qué quiere hacer equivalencias.

Luego continúa con la réplica moral (pero no tiene la altura de un Stefan Sweig, o de Karl Kraus en la ironía sutíl de la crítica a la sociedad y políticos de su Viena natal antes de la primera Guerra Mundial).

"Fue desagradecido con Eduardo Duhalde que le obsequió los votos e influencias que le permitieron llegar al segundo sitio en la carrera presidencial", para continuar señalando con el dedo desde un púlpito: “Kirchner convirtió el ‘escrache’ en un nuevo recurso político de la doma”; “Otro componente notable del veneno kirchnerista es la prédica del odio”; “Gracias a la épica kirchnerista ya no se pueden reunir familias enteras ni grandes grupos de amigos porque estalla la confrontación”, aquí ya no se sabe si es un recurso del ‘viejo vizcacha’ o del abuelo de Heidi, para indignarse y dar consejos.

Como intelectual y hombre de la cultura, no se puede escribir con tanta inocencia y liviandad. Es desconocer u olvidar- especialmente en Argentina- la gran tradición de intelectuales con los que él mismo se fue formando. En ‘La rive gauche / La elite intelectual y política en Francia entre 1935 y 1950’ de H. Lottman [3] se resumen los enfrentamientos que tenían los intelectuales acorde a los acontecimientos políticos que se iban sucediendo. Hoy Ricardo Piglia en su programa de los sábados nos muestra la novela argentina desde su construcción histórica y política [4]. Es decir nada quedó librado al azar en el ‘Facundo’, ‘Amalia’, ‘El matadero’, ‘Juvenilla’, en el siglo XIX [5]

Pero la perla que hace resaltar esta nota degradante es: “Las fuerzas (¿paramilitares?) de Milagro Sala provoca analogías con las Juventudes Hitlerianas. Estas últimas, sin embargo, por asesinas y despreciables que hayan sido, luchaban por un ideal absurdo pero ideal al fin, como raza superior y otras locuras”. La misma comunidad judía de la argentina le respondió a esto como un agravio. El seguir mezclando categorías- comparativas lo hacen caer en esto.

Las ‘hitlerjunged’ eran adoctrinadas en concepciones no solo políticas, sino místicas y raciales. La idea de superioridad de la raza aria era esa ’voluntad de poder’ mal entendida. Sucede lo mismo en muchas regiones hoy del planeta. En Sudáfrica, desde la matanza de 38 mineros este año, la violencia de la represión ha aumentado. Los originarios de ese lugar- luego de años de Apartheid- siguen pidiendo condiciones dignas en su vida y trabajo. Las diversas sociedades han sido educadas en esas concepciones de la superioridad del hombre blanco sobre el negro. Del español sobre el indígena. Del colonizador sobre el colonizado.

¿Aguinis pensará en la superioridad racial de la Tupac Amaru?, ¿o no quiere o no puede comprender que 500 años de opresión colonial hace que las nuevas generaciones se organicen políticamente para reclamar sus derechos por tanto tiempo sometidos?.

Aquí está la mentalidad liberal que muestra estas regiones para que las vea (categorice y compare) el primer mundo. Si él no está de acuerdo (como mucha gente), con esa praxis de organización política, se lo puede decir de otras maneras. En lo que se va de pluma (por no decir de boca) es cómo se transforma en una usina de mostrar al diferente como amenaza continua.

Aguinis mismo como judío soslaya las enseñanzas de Primo Levi. En ’La gesta del marrano’ describía la situación de los judíos en la América de la conquista española. Lo que había sucedido en España con los reyes católicos en el siglo XV, se repetía peor con los judíos conversos. Ahí situaba el poder la Iglesia como algo universal. Los judíos, expulsados, oprimidos por siglos, también fueron

negociados por el silencio del Vaticano y el fascismo de Mussolini. Primo Levi nos relató cómo Europa los llevó a Auschwitz, Treblinka, los campos de exterminios nazis.

¿Cuál es la representación política (y social) de Aguinis?. No estamos hablando con una persona que ignora, estamos analizando a alguien que se pasó de confusiones y se agrega al coro del ágora para seguir metiendo miedo. Las analogías y comparaciones de estas miradas liberales (que pueden pasar a ser reaccionarias) siempre son para que se entiendan en Europa. Esto ya lo inauguró Sarmiento con el ‘Facundo’. En la tradición literaria Borges y el primer Julio Cortázar (antes de irse a París) también ubican esta idea de que la participación popular nunca es sentida, siempre está corrompida, es falsa y manipulada. [6]

“Si sucede conviene” es una frase impuesta desde el mundo mediático de ’Tinellandia’ (donde se mueven millones, en espectadores y dinero de negocios). Como siempre sucede con lo impuesto, no hay tiempo para entender cuál es lógica de pensamiento: ¿si le sucede a quien? Seguro que al que le va bien le conviene, pero esa frase encubre una burda idea de resignación: de ’status quo’. Es aceptar que lo que te toca por destino hay que tomarlo.

La llegada del Indio Sri Sri Ravi Shankar, a Argentina, también sumó a esta catarata de ’distracciones’ que se generan desde el poder político y de los medios. Todo se banaliza, se transforma en moda, para luego pasar como un entretenimiento más. [7] Los sectores que han traido al gurú y otros formadores espirituales les molesta que pueda saberse quienes son (en su país de origen) los invitados que han venido para esos días de meditación.

El malestar de las clases medias se ha hecho sentir el pasado jueves 13. Para algunos el gobierno debe tomar nota, los políticos no oficialistas han salido alegremente a querer encabezar estas protestas y no se dan cuenta que son ellos como problema de oposición. Aguinis, Lanata, Caparrós, Morales Solá, se encargan de echar leña al fuego. Por ahora solo es susto y molestia, en aquellos que no pueden ahorrar en dólares, los que no saldrán de vacaciones al exterior, sumado al tema de inseguridad y reelección, todavía las ’mass-medias’ no están furiosas. De eso se va a encargar ’la corpo’ dueña de los medios, antes que tengan que cumplir la ley el 7 de diciembre.