Otro vergonzoso e indignante episodio imperialista

julio 4 /2013

El presidente de Bolivia detenido en Viena

Estamos viviendo, al momento de escribir estas líneas, el final de uno de los episodios más vergonzosos e indignantes en máximo grado de la vida internacional: el virtual secuestro, por casi 14 horas, del presidente boliviano Evo Morales, que estuvo retenido en el aeropuerto de Viena por la negativa de los gobiernos de Francia, España, Portugal e Italia de permitir el sobrevuelo de su territorio y el aterrizaje en uno de ellos para abastecerse y proseguir desde Tenerife, en la Gran Canaria, en el Océano Atlántico, hasta Fortaleza en Brasil para desde allí retornar a La Paz.

Este episodio configura una de las más escandalosas violaciones del derecho internacional. Así lo señalaron tanto el presidente Morales desde Viena como el vicepresidente Álvaro García Linera en conferencia de prensa simultánea desde La Paz.

Superadas estas infames prohibiciones, sin duda lo estará esperando una multitud cuando descienda desde el aeropuerto de El Alto a la capital boliviana.

Evo Morales había salido el martes 2 de julio del aeropuerto de Moscú, después de participar en la capital rusa en la cumbre de los países productores de gas y de reunirse con su homólogo Vladimir Putin, y abordó el vuelo en el avión presidencial boliviano 001, con todas las escalas ya previstas y acordadas desde el 30 de junio.

Cuando estaba en el aire, fue notificado que las naciones europeas arriba citadas le negaban la autorización a sobrevolar su territorio, en contraposición a lo que anteriormente había sido acordado. Tuvo que dar marcha atrás y hacer un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto de Viena, donde debió permanecer más 13 horas hasta que finalmente, y como resultado de una intensa presión internacional ejercida por todos los medios (ante la ONU y su Comisión de DDHH, la OEA y por parte de UNASUR, de los gobiernos de numerosos países de América Latina y el Caribe, incluida la cancillería uruguaya, y de la decisión por unanimidad de las dos ramas del Parlamento boliviano) se revirtió la decisión y el avión pudo reanudar la trayectoria prevista.

Desde la pantalla de la cadena latinoamericana Telesur, en la mañana del miércoles 3 de julio, pudimos seguir el vuelo en tiempo real, su pasaje sobre Barcelona y Madrid, para adentrarse en Portugal y luego sobre el Atlántico poner rumbo a Tenerife, en la Gran Canaria.

Este episodio configura una de las más escandalosas violaciones del derecho internacional. Así lo señalaron tanto el presidente Morales desde Viena como el vicepresidente Álvaro García Linera en conferencia de prensa simultánea desde La Paz, difundida al mundo entero, en la cual anunció además que el gobierno había convocado a los embajadores de Italia, Francia, España y al cónsul de Portugal.

Señaló que estas naciones europeas violentaron su propia dignidad y se sometieron a la voluntad de la potencia imperial, Estados Unidos. Porque nadie puede ignorar que en el trasfondo de todo este episodio anida la voluntad del gobierno estadounidense de capturar a Edward Snowden, el ex agente de la CIA y de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) que reveló ante el mundo el espionaje a escala planetaria por todas las vías que practica Estados Unidos, incluso entre sus aliados y los ciudadanos de su propio país.

Es revelador en ese sentido que el gobierno de España expresara a través de su canciller José Manuel García-Margallo que estaría dispuesto a rever la prohibición si se le permitía inspeccionar el avión, obviamente en busca de Snowden.

La negativa de Evo Morales fue tajante: rechazó lo que calificó como un chantaje y no permitió ninguna inspección, ya que el avión presidencial está amparado en la inmunidad diplomática. Defendió de esta manera la dignidad y la soberanía bolivianas, sin el menor resquicio. Por otra parte, Snowden continúa en el aeropuerto Sheremetievo de Moscú, y envió una solicitud de asilo a 21 países.

Ecuador expresó su disposición a analizar el pedido, lo mismo que ha hecho con Julián Assange, refugiado en su embajada en Londres. (De paso sea dicho, el canciller Ricardo Patiño reveló que se han descubierto micrófonos ocultos en dicha representación diplomática). Otro tanto ha manifestado el presidente venezolano Nicolás Maduro y el canciller Elías Jaua desde Belarús, donde expresó su plena solidaridad con el pueblo boliviano.

No cabe duda de que todo este procedimiento inaudito ha sido impuesto por el gobierno de EEUU a sus socios de la OTAN. Lo demuestra por la inversa el hecho de que Austria, el país que recibió al avión de Evo Morales cuando estaba en riesgo su vida, la de sus acompañantes y de la tripulación, no pertenece a la OTAN.

La actitud de los demás países europeos mencionados, que sí son miembros de la Alianza Atlántica, no podía ser más vergonzosa. El PC francés habla de “una lamentable manifestación de obediencia y de atlantismo a ultranza” respecto a EEUU. García Linera dijo que antiguas potencias colonialistas se rebajaron esta vez a la condición de colonias.

En vez de protestar ante el espionaje gigantesco de que son víctimas por parte de EEUU, adoptan una actitud de genuflexión ante el imperio, que implica al mismo tiempo el pisoteo del derecho internacional y de las normas de convivencia entre las naciones.

  • Niko Schvarz
    nikomar@adinet.com.uy
  • De la Agencia Barómetro Internacional, especial para Salta Libre