Palpalá podría sufrir de la lluvia acida

julio 12 /2007

En la ciudad de Palpalá, Jujuy podría sufrir una lluvia ácida que afecte a la población. Los gobernantes provinciales, no escuchan el reclamo del pueblo. Un miembro del grupo "Vecinos autocomvocados 23 de Agosto" viajó a la Capital Federa para hacer denunciar ante organismos nacionales que cientos de familias llevan a cabo contra la instalación de una fábrica productora de ácido sulfúrico que provocaría graves daños a la población y al medio ambiente. Sulfhaar SRL comenzaría a funcionar en el parque industrial Alto La Torre, a menos de una cuadra de las casas de los vecinos. Orlando Cornejo Vargas, artesano, sabe muy bien los daños que provoca trabajar con acido sulfúrico, debido a que él emplea pequeñas cantidades para trabajar la plata. Más de 1600 kilómetros son los que separan a Palpalá de la ciudad de Buenos Aires. Sólo un número cuando el objetivo es claro.

"El gobierno miente. Hablan de la pachamama, del patrimonio de la humanidad que les dice a los turistas que visiten Jujuy, pero no dice nada sobre varias ciudades que están contaminadas".

“Vecinos Autoconvocados 23 de Agosto” surge a mediados de noviembre de 2005, alarmados por los daños que podría provocar en la población y el medio ambiente, los vecinos comenzaron a organizarse bajo la consigna “Basta de Contaminación". Actualmente, realizan asambleas tres días en la semana y guardias por la noche, ya que según denuncia Vargas “la empresa se encuentra en periodo de instalación, vemos que la fábrica funciona en el horario de tres a seis de la mañana. Las chimeneas despachan humo y se siente un olor muy fuerte".

Los vecinos realizaron denuncias en la policía de Palpalá sobre esa situación, pero Vargas en diálogo con ANRed cuenta que “hasta el día de hoy no tuvimos respuesta. Los funcionarios piden pruebas, nos tratan de mentirosos. El intendente de Palpalá, Alberto Ortiz, dice que lo nuestro es una estrategia política. La verdad es que los vecinos se sienten presionados por el tema de los planes y la bolsa de mercadería, porque les dicen que si están con nosotros van a quedar despedidos. Algunos compañeros del grupo fueron amenazados con que se les quitaría la fuente de trabajo.”

“Estamos muy perseguidos por la policía, porque saben que estamos en la lucha, nos detienen por averiguación de antecedentes. Estamos aislados, con un gobierno cómplice. El abuso de autoridad del gobierno, que miente. Hablan de la pachamama, del patrimonio de la humanidad que les dice a los turistas que visiten Jujuy, pero no que hay ciudades que están contaminadas. Juegan con el daño psicológico, juegan con la salud de la población".

Vargas cuenta que se han comunicado con diferentes funcionarios para saber en qué situación está la empresa: “Hablamos con concejales de la Ciudad de Palpalá, con el Director de Medio Ambiente de la Provincia de Jujuy, con el Secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales a nivel provincial, Guillermo López Salgado, con el Director de Medio Ambiente de la Provincia, Juan Pablo Villafañe, con el Ministro de Producción y Medio Ambiente de Jujuy, Ruben Tobchi. Ellos dicen que la empresa no puede funcionar porque le faltan algunos requisitos y no presentaron los papeles correspondientes. Pero nosotros como vecinos vemos que la fábrica funciona clandestinamente, con complicidad de los políticos".

El Director de Medio Ambiente, López Salgado les dijo a los vecinos que está esperando que lleguen los recursos de Nación para hacer un análisis de suelo y tierra pero “lo cierto es que el tiempo pasa y no se hace nada, juegan con el tiempo y el cansancio de la gente", relata Vargas. Y agrega “Nosotros estamos esperando que nos den una respuesta en la Defensoría del Pueblo de la Nación y en Medio Ambiente de la Nación; todavía no nos han dicho nada”

Los vecinos también piden el control de las otras fábricas que ya están instaladas en la zona. Según Vargas “en la ciudad de Palpalá no hay gente especializada para hacer ese control, y eso se tiene que hacer si o si, pero no se hace” y señala que “las enfermedades que sufren los chicos actualmente, por ejemplo pérdida visual, problemas de asma, cáncer de piel, dolores de huesos; no son normales, y eso por la misma contaminación de las otras empresas que están asentadas hace más de treinta años.”