SVO: informe sobre un etnocidio

abril 3 /2011
José Acho

Eugenia Castillo su rancho está amenazado por el río.

INFORME ESPECIAL(PARTE I). Tras un recorrido a pie por comunidades originarias del pueblo de Santa Victoria Oeste (SVO), a cuatro años del mandato del gobierno de Juan Manuel Urtubey y antecesores, Salta Libre se encontró nuevamente con la implacable realidad de sus pobladores y con la ineficaz gestión del intendente oficialista que quiere ser reelecto, Cástulo Yanque, un personaje surgido del riñón político del ex gobernador Juan Carlos Romero.

El etnocidio está latente en el avasallamiento, la marginación y el desarraigo cultural. La desprotección de un Estado, favorece la migración y la pérdida de la identidad, nuestro mayor patrimonio.

Santa Victoria Oeste, tierra de naturaleza generosa con paisajes de majestuosas serranías, carece aun de la infraestructura que los dignifique como un pueblo de profunda identidad salteña. La mayoría de las 22 comunidades originarias sobreviven en condiciones paupérrimas, incomunicados y excluidos del mapa político de Salta.

Desde la capital salteña a Santa Victoria Oeste se accede luego de viajar desde nuestra capital unas 12 horas o más, incluida cuatro horas en camioneta desde La Quiaca, Jujuy. En el pueblo viven unos 2 mil habitantes, de un total de 6 mil que tiene todo el departamento. Su población mayoritaria comprende a 22 comunidades originarias. De ellas, entre 16 y 18 jefes de las comunidades, están enfrentados, por lo tanto, totalmente marginados de la actual gestión municipal del intendente oficialista.

Niños victoreños...

Los nativos de características humildes, conocen como ninguno el silencio y también el olvido. Viven entre los cerros acostumbrados a la incomunicación en todo sentido. Es así que, ancianos, accidentados o enfermos graves, mueren en el intento de salir, ante la imposibilidad de llegar a tiempo al hospital “Juan Carlos Cávalos” por falta caminos para una ambulancia. Por ejemplo, desde la comunidad de Trío Huayco son 32 kilómetros a l pueblo Santa Victoria (unas 7 horas a pie) por camino casi intransitables. La lluvia y los arroyos destruyen los caminos vecinales. En la zona viven aproximadamente 70 familias que no pueden salir de sus parajes.

Burocracia e incomunicación

Dirigentes de la Comunidad de La Falda

La llegada de un periodista como de un alto funcionario del gobierno de la capital, es para ellos un hecho tan inusual como sorprendente. En poco tiempo, algunos jefes de las comunidades exponen a este medio, las múltiples problemáticas que quieren hacer conocer y hasta se ofrecen de guías para mostrar su realidad atravesada por varios factores comunes: la incomunicación vial y telefónica con el mundo exterior; el desarraigo familiar, la precarización laboral, la migración juvenil y la ineficacia de los programas educativos del Ministerio.

El índice de semi analfabetismo en SVO es alto. El victoreño no puede informarse de casi nada a menos que viaje a la capital salteña. No llegan diarios de la capital, mucho menos las revistas. No hay una señal constante para celulares. La única antena que funciona de forma caprichosa con señal intermitente es la de Personal. A los emporios comunicacionales no les interesa la comunicación en los mercados pequeños, y mucho menos, de bajo poder adquisitivo.

Tampoco hay en el pueblo una cabina pública con línea fija. Para el intendente Cástulo Yanque esto es cosa del pasado. Como no es redituable, para él está lejos de ser importante como servicio público para su gente. La Internet en este pueblo es una utopía. La señal de televisión por aire es débil, y por cable es para muy pocos que la pueden pagar.

Sus problemáticas salteñas tienen más eco en medios de Jujuy que en los de Salta. Lo poco que se llega a conocer viene de notas periodísticas de la Orden Clareteana española con asiento en Jujuy; dirigida por el padre Jesús Olmedo o por su párroco actual José Ramón García, quienes los ayudan como pueden, por eso son también considerados personas no gratas de la actual gestión municipal.

Uso y abuso del poder

Caminos a las comunidades peligrosos e intransitables.

Todo el poder de las comunicaciones y el transporte de la zona está monopolizado por el intendente Cástulo Yanque. Por estos días de campaña la UCAV denunció que el jefe comunal urtubeycista, hace uso y abuso de los vehículos de la municipalidad para lograr su reelección. Su despacho comunal es el único que cuenta con teléfono, Internet satelital y televisión por cable. También dispone a su antojo ilegítimamente de la frecuencia FM 90.5 Mhz. de SVO, radio que fue arrebatada a las comunidades indígenas. Dicen que la comuna la usurpó desde la intendencia romerista de Alcides Ontiveros.

Esa FM local tieme corto alcance y es un instrumento más de su campaña. Está tomada por los súbditos del intendente y sólo se escuchan las voces de los candidatos oficialistas como la de la senadora por SVO, Silvia Cabana. Sus discursos radiales (en vivo y cuando está en Salta), taladran la cabeza de sus oyentes durante tres a cuatro de la programación matutina.

En la 4ª Asamblea de la Unión de Comunidades Aborígenes Victoreñas (UCAV) se abordó la necesidad de pedir ayuda al Gobierno Nacional para la instalación de una radio comunitaria como servicio público. Se necesita una antena de envergadura y transmisores potentes para llegar con información, ayuda y mensajes a los distintos parajes. En realidad, SVO no existe para los medios periodísticos masivos de nuestra capital.

Un intendente romerista

El precario puente de acceso a SVO está a punto de derrumbarse.

De los cinco candidatos a intendente que tiene SVO para las próximas elecciones, el intendente oficialista Yanque es el preferido de Urtubey, aunque es aliado del ex intendente Alcides Ontiveros y Juan Carlos Romero. El resto hace su campaña como puede sin ayuda como una lista colectora. Desde el PJ capitalinos les dijeron que Urtubey no los necesita mucho porque “ya sabe que gana de punta a punta”.

Esta es la única época que los candidatos se preocupan para acceder a las comunidades distantes para sus campañas. Son horas interminables de caminata por falta de rutas o caminos vecinales. Sólo una pequeña parte se puede hacer con un vehículo. Luego las caminatas mínimas son de 3 y hasta un máximo de 10 horas, a través de altas serranías con peligrosos senderos, cruces de ríos y profundos precipicios.

Doña Eugenia Castillo llora. El río avanza sobre su casa y plantaciones por falta de defensas en Pucará

El intendente Yanque no recurre a la UCAV para hacer su campaña. Se maneja con prebendas individuales para convencer a su electorado. Hace años que no tiene trato, no habla, ni recibe a los representantes de la mayoría de las comunidades, por ende, tampoco les soluciona sus problemáticas estructurales. La UCAV denunció que de sus galpones ubicados en las afueras del pueblo, diariamente salen chapas, cemento, hierro, mercaderías para incentivar su voto.

Estancamiento histórico

El olvido del Gobierno de la Provincia mantiene a SVO en un estancamiento histórico. Cada año los temporales de lluvias ponen al descubierto las falencias de una política social declamativa y carente de soluciones estructurales. Las comunidades originarias y padres de familias carenciadas reclaman la apertura de rutas cortadas por derrumbes, las caídas de puentes, las defensas de los ríos para salvar de las inundaciones de las tierras costeras, los cortes de caminos vecinales, las redes de agua potable, los desagües cloacales, la contaminación de ríos y la incomunicación ancestral.

La intendencia apenas cumplió con sus deberes mínimos. Su último balance no pasa de ayudas emergentes por los temporales, en colaboraciones, transporte de materiales para algunas familias y de sus obligaciones burocráticas.

Por estos días SVO está nuevamente inmerso en disputas partidarias con promesas de cambio que nunca llegan. En tanto las etnias sobrevivientes se enfrentan a diario con el abuso, la discriminación y la pobreza. Sometidos a su destino de indecisiones políticas que sabe a olvidos y eternas esperas.

El etnocidio en SVO está latente en el avasallamiento, la marginación y el desarraigo cultural. La desprotección de un Estado, favorece la migración y la pérdida de la identidad, nuestro mayor patrimonio.

  • "El genocidio asesina a los cuerpos de los pueblos, el etnocidio los mata en su espíritu" (Pierre Clastes, antropólogo francés).