Salta, el narcopoder

septiembre 17 /2008

Romero - Poma

El libro "Salta El Narcopoder", obra póstuma del periodista salteño Sergio Poma fue lanzado este mes a las librerías, según informa la agencia de noticias DDN, fundada por el desaparecido periodista. Sergio Poma falleció el pasado 2 de enero de 2008 tras dos décadas y media de ejercicio del periodismo crítico en diferentes medios de comunicación.

Poma dirigió siempre sus acusaciones contra un grupo de poder bien delimitado y contra personas concretas, con nombre y apellido.

Desde 1983 -fecha significativa por los cambios que se producen en la cúpula del peronismo de Salta- Poma viene denunciando el "mortal abrazo de la mafia a la política" y la influencia de los intereses del narcotráfico sobre los procesos políticos la Provincia de Salta.

Poma realizó estas denuncias a cara descubierta y enfrentando siempre las consecuencias que su inusual valentía podía traerle aparejadas. Apoyado en evidencias históricas y documentales que son bien conocidas en Salta, pero lo son mucho más en algunos países extranjeros, Poma dirigió siempre sus acusaciones contra un grupo de poder bien delimitado y contra personas concretas, con nombre y apellido.

El libro de Poma

Esta actitud le granjeó censuras a sus programas, enemistades manifiestas, atentados contra su propiedad y su integridad física y de su familia y una persecución constante por parte de los medios controlados por lo que él denominaba "intereses mafiosos", los que llegaron al extremo de incluirlo repetidamente (a él y a un hijo suyo) en las páginas de sucesos policiales y de ignorar temeraria e inhumanamente su fallecimiento.

La familia del fallecido Poma ha denunciado reiteradamente que la dirección de aquel holding multimedios mantiene conocidas "listas negras" en la que se incluye a personas que no gozan de la simpatía de aquel grupo empresario y de la familia que es su propietaria. Cualquiera sea la importancia de estas personas, su trayectoria o su obra, la inclusión en aquellas "listas negras" hace que sean sistemáticamente ignorados, cuando no vilipendiados e injuriados, en aquellos medios de comunicación. Denuncian también que, como ha sucedido en el caso de Poma, el odio que destilan estas prácticas no se detiene ni frente a la muerte, llegando al extremo de rechazar avisos fúnebres y piadosos por puro odio.

Persecusión judicial

Poma fue objeto también de una persecución judicial llevada adelante por uno de los aludidos, el exgobernador Juan Carlos Romero, quien logró que un juez de la Provincia que se había desempeñado como subordinado suyo en la Administración pública salteña condenara a Poma a una pena de prisión por la supuesta comisión de un delito de calumnias e injurias, y a una muy controvertida pena accesoria de inhabilitación para el ejercicio de su profesión de periodista durante el plazo de un año.

La sentencia de aquel magistrado nunca pudo convertirse en firme, disfrutando Poma, hasta el momento de su muerte, de la presunción de inocencia consagrada por la Constitución Nacional. Sin embargo, la sentencia fue objeto de un repudio virtualmente unánime a nivel local, nacional e internacional por parte de organizaciones libres de periodistas de todo el mundo.