Salta zona de riesgo para el periodismo

septiembre 28 /2007
Gregorio Caro Figueroa

Chaqueño y Acho

Veinticuatro días después de la condena a prisión a un periodista en Salta, también en un juicio por calumnias, un juez acaba de condenar a dos años de prisión a José Acho, director del periódico digital Salta Libre y directivo de la Asociación de Periodistas de Salta (APES). Además de la pena de prisión en suspenso, Acho deberá pagar $20.000 pesos y las costas del juicio. La sucesión de condenas a periodistas "convirtió a Salta en una zona de riesgo para el ejercicio del periodismo independiente", señala la Asociación de Periodistas de Salta (APES).

Según APeS, la penalización de la crítica, que era patrimonio de las dictaduras, "es hoy un recurso habitual usado por el gobierno de Salta".

Anque el juez no incluyó la inhabilitación para el ejercicio profesional, la condena a Acho fue es más dura que la aplicada a Poma para quien se pidió un año de prisión. El carácter sistemático y reiterado de las condenas a periodistas críticos del gobierno local pone en evidencia que en ellas subyace una decisión política extrajudicial orientada a acallar a quienes discrepan con el gobierno e, incluso, a aquellos que rozan a los amigos del poder.

El fallo está firmado por el juez Correccional y de Garantías de Tercera
Nominación, Marcelo Torres Gálvez, que antes había condenado a otros periodistas. Acho fue querellado por "calumnias e injurias" por el cantante folclórico Oscar Esperanza Palavecino, conocido como "El Chaqueño". Fernando Chamorro, abogado defensor de Acho, apelará la condena en la Corte de Justicia de Salta, dejando abierta la apelación ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Palavecino no asistió a la audiencia. El fallo le fue entregado por su abogado, Marcelo Arancibia.

Una condena anunciada

La condena a José Acho se dictó 24 días después que en Salta otro juez
condenara a un año de prisión y otro de inhabilitación al periodista Sergio Poma, acusado de injurias por el gobernador Romero.

Poma y Acho son críticos del gobierno de Salta, con cuyos funcionarios el "El Chaqueño" Palavecino mantiene buenas relaciones. Que el fallo del juez Torres Gálvez era una decisión adoptada al abrirse esta causa lo prueba el hecho que el magistrado leyó su sentencia cuatro minutos después de concluida la última audiencia de este juicio, dicen allegados a Acho.

El juez condenó también a Acho a retractase en los mismos medios periodísticos en los cuales publicó el resultado de sus investigaciones sobre el patrimonio de Palavecino. Al retirarse de Ciudad Judicial, Acho dijo que esta sentencia "fue un mero trámite", tal como lo anticipó al comenzar el proceso. "No esperaba otra cosa. Para dar a conocer la sentencia el juez no demoró más de cinco minutos. Está claro se me había condenado a poco de comenzar el juicio, sin considerar las pruebas que aporté y sin escuchar a quienes testimoniaron
en el juicio".

Salta, zona de riesgo

La Asociación de Periodistas de Salta criticó la condena a José Acho y señaló que una de las expresiones más evidentes y crudas del despojo de la independencia del Poder Judicial y de la subordinación de la justicia a los dictados del poder político es la sistemática persecución del periodismo crítico e independiente. Según la APES esta serie de condenas "convirtió a la Provincia de Salta en una zona de riesgo para el libre ejercicio del periodismo independiente y a los periodistas en rehenes la arbitrariedad y de los dictados del poder político". La penalización de la crítica, que era patrimonio de las dictaduras, "es hoy un recurso habitual usado por el gobierno de Salta".

En junio del año 2003 el mismo juez Torres Gálvez condenó al periodista Sergio Poma a seis meses de prisión en suspenso, al pago de una indemnización de $20.000 más costas del juicio y a la publicación de la sentencia por dos medios de comunicación oficialistas. Esta condena fue anulada por la Suprema Corte de Justicia, que dictaminó que la Corte Salteña debía fallar a derecho, lo que hasta ahora no se cumplió porque los ministros de la Corte de Salta se inhibieron. Torres Gálvez también condenó al periodista Miguel Brizuela por una causa que le iniciara el ahora candidato a diputado provincial Alfredo Petrón, anulada luego por la Corte de Justicia de Salta.

Mordaza a la prensa

El pasado martes 18 se realizó la penúltima audiencia del juicio seguido a José Acho. En esa ocasión su abogado defensor, Fernando Chamorro, denunció que el juez Torres Gálvez prohibió el ingreso de periodistas a la sala donde se hizo la audiencia que tenía carácter de pública, pero a la que no se permitió asistir a los periodistas y tampoco al público.

Esto es "una mordaza a la prensa", dijo Acho quien, por primera vez en 25 años de ejercicio profesional enfrentó un juicio por su informar sobre hechos relacionados con el enriquecimiento extra artístico de Palavecino, que son un "secreto a voces" en Salta. Acho investigó las denuncias de pobladores nativos del Chaco salteño que acusan a Palavecino de haberse apropiado indebidamente de sus tierras. En los últimos años el Chaqueño Palavecino acumuló riqueza y tierras en el Norte de Salta, las que se valorizaron rápidamente.

Amor a la tierra

Palavecino dice que no tiene las tierras en el Chaco salteño que le adjudican esas publicaciones, que habían señalado que el cantante se había apropiado de parte de los lotes fiscales 55 y 14, con una extensión aproximada de 640 mil hectáreas.

Ayer, antes de los alegatos, la defensa esperaba al testigo Francisco Pérez, de la Asociación de Comunidades Indígenas Lhaka Honhat, "y un informe de la Corte de Justicia sobre la anulación de adjudicaciones hechas por el gobierno provincial en estos lotes, que tienen un régimen especial de posesión y propiedad de la tierra. Ninguno de estos trámites se concretó", informa "Nuevo Diario de Salta". Quedó claro que un pariente de Palavecino, el ex intendente Lucio Rojas, tiene un campo en estos lotes, y que el cantante construyó una casa en ese ámbito, conocido como Rancho El Ñato, añade ese periódico.

Castigo selectivo

Los testimonios de caciques indígenas y pobladores criollos no sólo fueron recogidos y publicados por Acho. También se hicieron eco de esas denuncias investigaciones aparecidas en el diario "Clarín" y la revista "Veintitrés" dirigida por Jorge Lanata. La defensa de Palavecino rechazó el argumento de Acho quien insiste que Palavecino elogió llevarlo a juicio a él porque sabe que tiene el paraguas protector del gobierno de Salta, pero que eludió querellar a "Clarín" y a "Veintitrés".

El martes pasado Acho se presentó a la audiencia pública vestido con traje a rayas y un cartel colocado a la altura del pecho y en la espalda con la palabra: "Periodista". El periodista demandado explicó que la suya era "una forma de protesta ante una justicia sin independencia, subordinada y totalmente entregada al poder político en Salta".

En ese momento Chamorro presentó un escrito solicitando "la excepción de prescripción y de improponibilidad objetiva", porque cuando el abogado del "Chaqueño" Palavecino presentó la demanda, ésta fue acompañada de una publicación del diario "La Voz del Interior", de la Ciudad de Córdoba, con declaraciones de Palavecino que coinciden con los hechos señalados por Acho y que Palavecino considera falsos. "No se puede decir algo y negarlo al mismo tiempo", dijo Chamorro.

  • Gregorio Caro Figueroa es periodista, historiador y Presidente de la Asociación de Periodistas de Salta APeS.

Texto del fallo

"Primero: Condenando a José Acho, con sus condiciones personales obrantes en autos por ser autor del delito previsto en el artículo 109 y 110 del Código penal a la pena de dos años de presión en forma condicional, y ordenándole el cese de toda referencia al querellante en páginas de Internet y de cualquier otro medio.

Segundo: Condenando a José Acho al pago al señor Oscar Esperanza Palavecino la suma de 20 mil pesos más intereses desde la fecha de la interposición de la querella y sus respectivos pagos en concepto de resarcimiento civil con costas.

Tercero: Ordenando se publique a cargo del querellado la sentencia en idénticos medios a los utilizados donde se suscitaron los dichos calumniosos del querellado.

Cuarto: Fijando las costas del juicio a cargo del señor José Acho.

Quinto: Fijar audiencia para el quinto día a partir de esta audiencia a las 12:30 para dar a conocer los fundamentos del fallo del magistrado Torres Gálvez".