Si la Orquesta suena música trae...

José Acho
marzo 16 /2010

Roel toma la batuta

Al maestro Enrique Roel, el nuevo director de la Orquesta Sinfónica de Salta, no le tomó por sorpresa ganar el concurso. “A esta edad no me presento a un concurso para perder”, dijo a Calchaquimix. A quien sí le sorprendió perder la dirección fue al maestro Luis Gorelik.

La vuelta de la Sinfonía 2010 está prevista para 15 de abril, casi cuatro meses después del último concierto de despedida. Nunca es demasiada la ausencia.

Aunque tampoco tanto, porque el ex director tenía bajo reserva la propuesta firme de dirigir la Sinfónica de Entre Ríos, lo que concretó un día después de saber el resultado.

Al maestro Roel se le pudo ver un perfil muy distinto al de Gorelik, por su relación afable sin protocolos, durante su contacto cercano con la prensa de Salta. “Solo falta un trámite, el decreto de nombramiento” dijeron las autoridades. Pero igual asumió ayer en un acto de presentación oficial que organizó la Secretaría de Cultura, en el salón Victoria del Teatro Provincial.

Cambió la batuta

La pregunta obligada que nadie hizo pero que sobrevoló en la conferencia de prensa fue, si el cambio será para mejor o para peor. Si con Roel la Sinfónica seguirá creciendo en calidad de elección de obras e interpretación o si por su inclinación a obras más populares, decaerá en sus pretensiones. Algo de estas dudas, no todo, se despejaron.

¿El maestro Gorelik se fue de Salta sin decir adiós? Fue un detalle a develar. En el acto oficial no hubo agradecimiento oficial a sus tres años, tampoco traspaso de batutas; ni revisión, ni balance final. Nuevo Diario preguntó si todo terminó bien tras la ida silenciosa del director anterior. La respuesta fue diplomática. “Gorelik concluyó su etapa con la Orquesta de Salta y con las autoridades en los mejores términos”.

Mariano Ovejero, Secretario de Cultura, aseguró que Luis Gorelik seguirá vinculado al proyecto de grabación del CD doble “200 Años de Música Argentina”, de la Sinfónica que se grabó el año pasado, cuyo lanzamiento bajo el sello Sony está previsto para mayo de 2010, con la presencia de Gorelik dirigiendo en Salta su presentación.

Además aclaró algunas dudas. Dijo que hay presupuesto para sostener el programa de presentaciones anuales y los viajes a los municipios de interior. También repararon las “omisiones” cometidas durante los últimos tres años. Se reanudarán los conciertos didácticos; la Orquesta se acercará más con el pueblo y Roel se radicará en Salta, según fija el reglamento.

Enrique Roel con la prensa

A su vez, Roel no mostró certezas sobre el conocimiento de las alternativas internas y externas que rodeaban a la Orquesta Sinfónica. “Mi idea es construir a partir de aquí. Creo que la historia tiene que servir como base de datos, para ver si hay que hacer algo mejor, sostener lo que estuvo bien hecho. Todo lo que pasó o se hizo anteriormente, si hubo cosas buenas y malas, es como cualquier gestión. La idea es mejorar lo bueno y corregir algún error, pero ir para adelante”, puntualizó.

Sobre Felipe Izacary, como maestro honorario, sabe que también sigue relacionado a la Orquesta. “El se va a comunicar conmigo y charlaremos fluidamente”, sostuvo. También se lanzó una fecha “casi segura” de la vuelta al escenario, prevista para el 15 de abril, casi cuatro meses después del último concierto de despedida. Nunca es demasiada la ausencia.

Las comparaciones son odiosas pero no se puede negar que son referentes para evaluar un trayecto. El maestro Felipe Izcaray hizo que la orquesta se hizo conocida y durante su gestión la Orquesta ganó los premios más importantes a nivel nacional. El maestro Luis Gorelik, consolidó su calidad, y quiso, pero no pudo ir por más. Se le reprocharon muchas cosas. Entre las más discutidas, fue que se le permitió no fijar residencia en Salta y se le objetó su difícil relación con los músicos. Pero a nadie se le escuchó discutir su enorme calidad de su dirección.

Sobre el recién elegido Enrique Roel su perfil es diferente en ese sentido, pero existe cierto escepticismo trabajo y sobre sus proyectos que no fueron dados a conocer a la prensa. Sus cualidades de dirección parten del concepto del jurado que lo eligió: “Su ensayo frente a la Orquesta, logró excelente sonoridad y ritmo, demostrando un mayor conocimiento de los distintos estilos por su pronta interacción con la Orquesta”.

Al respecto Roel respondió: “Yo lo que baso mi vida es en el trabajo. Uds. espérenme un tiempo, véanme trabajar. Ya Uds. darán su opinión sobre mi manera de trabajar. Si me pregunta sobre si me tengo fe en mi trabajo, le digo no tengo ninguna duda. Es decir, no creo en las comparaciones, eso no dan resultados artísticos. Creo que cada maestro tiene su valor que tiene. ¿Quién puede negar el valor de los maestros anteriores? ¿Y quién me puede negar a mí? Nadie. Gané el concurso”, concluyó.