Siga, siga, siga el baile...!

julio 13 /2010
Héctor Alí

El costoso cotillón artístico del Bicentenario se traslado a San Míguel de Tucumán para seguir con la estrategia oficialista de mantener la vena patriótica (o patriotera, según el punto de vista) hinchada hasta el paroxismo, con los festejos por los dos siglos y un nuevo aniversario de la Independencia.

Los Kirchner en los 6 años que llevan en el poder aumentaron su riqueza personal un 718 por ciento.

Otra vez, las marionetas humanas de Fuerza Bruta, volvieron a desplazarse por los aires, ofreciendo un bonus track provinciano de su destreza en medio del desfile, antes de guardar los arneses y otros elementos utilizados para “recrear” acontecimientos de la historia argentina.

El oneroso staff de artistas, con doble cachet para el Estado, incluyó las mismas voces que cantaron en la 9 de Julio, con el cierre a puro coctel de ansiolíticos de Charly García, y el homenaje a la “Negra” Sosa, adosado por el mismo precio. Y por supuesto, una transmisión en vivo del multimedios kirschnerista, con un despliegue de cámaras y efectos que a poco estuvo de minimizar la producción digital y en 3 D de Avatar, la película más cara de la historia.

El Gobierno desplegó tres aviones para trasladar a la comitiva oficial de ministros, funcionarios y hasta algunos artistas, entre ellos el mismo Charly. La fiesta habría costado unos 12 millones de pesos para los dos días de jolgorio.

La cobertura oficial se encargó de seguir puntillosamente los desplazamientos de la presidente Cristina Fernández y su diputado consorte, tanto en la visita a la casa histórica como en el desfile. Allí una cronista de canal 7, inquirió a la Jefa de Estado, con frases tan agudas como “feliz dia, presidenta”, a lo cual siguió una respuesta interminable, que bien pudo acalambrar el brazo de la sufrida periodista cuya única misión fue la de sostener el micrófono hasta que CFK decidió seguir su camino, sin que se le ocurriera una sola pregunta mas. Sin duda, podría ser una muestra de la “libertad de expresión” que según la prédica oficial, garantizará la aplicación de la Ley de Medios.

Fabian Matus, hijo de Mercedes Sosa

Después del fracaso mundialista y sin la histórica foto en el balcón que soñaron los Kirchner con Maradona, Messi y el resto de los jugadores del equipo argentino levantando la copa, el matrimonio tuvo que conformarse con mostrarse en las tribunas tucumanas, glorificando una independencia que por ahora sólo figura en la declaración que firmaron los 33 congresales de 1816. Mientras esto ocurría, en algún depósito del conurbano bonaerenese, según se reveló, se incendiaban en secreto y en medio de exageradas medidas de seguridad, unos 50 mil afiches que mostraban a la Presidenta , con la camiseta argentina, acompañada por su marido y Diego Maradona.

La foto pretendía asociar el triunfo deportivo como un correlato de la gestión de Gobierno y reafirmar el supuesto romance surgido entre la gente y los Kirchner, durante los fastos del Bicentenario. Una frustración que pretendió disimularse con la “multitud” que recibió a los jugadores en Ezeiza, generosamente nutrida por “simpatizantes” arriados por punteros e intendentes de la zona Oeste.

Con la derrota aún atravesada en la garganta, la cobertura de la Televisión Pública (su transmisión del mundial fue superada en mas de 30 puntos por Telefé.), se extendió a lo largo de toda la jornada del 9 de Julio, mostrando los meneos de la presidenta, mientras seguramente pensaba en su viaje a China y en las repercusiones negativas tras la revelación de su incremento patrimonial.

Algo que para los diputados de la Coalición Cívica , sirvió para sumar a la causa abierta contra el binomio KK por Asociación Ilícita, una denuncia por supuesto lavado de dinero. La decisión de recurrir una vez más a la justicia, se aceleró luego de que se conociera que según su última declaración jurada, el patrimonio de los Kirchner se incrementó en 10 millones de pesos en 2009. Y que en los 6 años que llevan en el poder, aumentaron sus riquezas en 718 por ciento, pasando de llegar al gobierno con 6 millones y pico declarados a reconocer más de 55 millones en propiedades, acciones y dinero en efectivo.

Para los diputados opositores, semejante crecimiento podría ser producto de los beneficios que reciben empresarios amigos que “hacen grandes negociados con el Estado y en paralelo les hacen hacer buenos negocios al matrimonio”, según las palabras del legislador de esa agrupación, Juan Carlos Morán. Otro factor del crecimiento “ilícito” que sospechan los diputados de la CC , son las altísimas tasas que consiguen los Kirchner para sus depósitos en dólares en el Banco de Santa Cruz.

Cuando en el mercado los ahorristas no obtienen más que un raquítico 1 por ciento, Cristina y Néstor, reciben según su declaración jurada un 24 por ciento. Salvo que en vez de 3 millones de dólares, hayan depositado 70 millones, y no los hayan incluido en el detalle. Para el ex centurión Norberto Oyarbide, ese dato no fue motivo de sospecha, al menos para abrir la causa por supuesto “enriquecimiento ilícito”. Pero como ese delito no es inmóvil, sino que puede continuar en el tiempo, hay quienes piensan insistir con la denuncia hasta que algún juez investigue cómo hicieron los Kirchner, en un país con 40 por ciento de la población sumida en la pobreza, para alcanzar semejante niveles de riqueza.

Mientras tanto, desde el púlpito (nada que ver con Paul, el molusco mas famoso de la historia) , los obispos le declararon la “guerra santa” al Gobierno por la posibilidad de que se apruebe en el Congreso, el matrimonio gay.

Cristina y su marido, aprovecharon la contienda para hablar de la “igualdad” de las minorías y defender el proyecto aprobado en Diputados, apareciendo como “progresistas” ante los actuales sicarios de Torquemada y los senadores que se oponen anticipando el “Apocalipsis” y la destrucción del “matrimonio”.

El debate, si bien es importante para los sectores involucrados, tiene condimentos mediáticos que podrían ayudar a opacar otras decisiones más trascendentales, como la aprobación del 82 por ciento móvil para los jubilados, la extinción de los superpoderes y la abolición del Consejo de la Magistratura , con la actual mayoría kirchnerista.

El gobierno –resumiendo- dice que no hay plata para financiar el aumento, pero, según se informó, entre otras cosas destinará casi 400 millones mas a los 600 que ya invierte, para costear el “fútbol que pagan todos”. Mientras espera obtener una victoria legislativa con el polémico proyecto, contra las otras decisiones que contrarían su voluntad, se vendrían varios “vetos” presidenciales.

Por ahora no aparecen en el futuro cercano, otros festejos patrióticos para seguir con la onda argentinísima que impulsó el Gobierno, tratando de montarse en esa ola nacionalista y creer que las 6 millones de personas que asistieron a la fiesta y las 90 mil que fueron a Tucumán, son ahora seguidores incondicionales.

El mundial terminó mal para los argentinos, y el mal humor social azuzado por la inflación y otros males cotidianos, ya no se diluye con fuegos de artificio, recitales o desfiles. Es la realidad, aunque canal 7 no lo pase en directo.

Héctor Alí
Periodista