En el nombre del Opus Dei...

marzo 22 /2010
José Acho

Cuando se levantó de su cama la mañana del 1 de octubre de 2008, Francisco Noreiko, hijo de inmigrantes lituanos radicado en Salta, no imaginaba que los días venideros a su vida lúcida, sana y tranquila, serían de una agonía singular. Como todo católico se encomendó a Dios y se puso en manos de dos miembros numerarios del Opus Dei de Salta. Un mes después con cuadriplejía por fracturas de vértebras, y TEC grave como consecuencia del vuelco de su automóvil, su trágica muerte no llegó sola.

Sus familiares van a la Justicia para anular la “donación” que no se hizo con su firma de puño y letra, sino con su huella digital.

Sin que sus familiares en Buenos Aires supieran lo que le sucedía, tras su muerte apareció un acta de “donación” supuestamente concedida en un estado de lucidez (Ver: “Noreiko estaba totalmente lúcido”). Su muerte vino seguida de una “generosa entrega” de seis propiedades a miembros del Opus Dei de Salta, como una insólita revelación divina de su personalidad de “filántropo”.

El llamativo caso derivó en una demanda penal y civil de sus familiares ante la Justicia de Salta contra la Iglesia Católica, el OPUS DEI, y dos de sus miembros, Matías Amat Lacroix y Mariano Busaniche Iturraspe (y otros testigos de parte), quienes “se hicieron” designar por Francisco Noreiko como sus apoderados para el manejo de dinero y traspaso de seis propiedades y fincas ubicadas una en calle Alsina al 1900, en 12 de octubre al 900, un predio en un cerro de Vaqueros conocido como “Pachamama”, una casa, otra finca en La Caldera y una propiedad en Campo Quijano..

Fraude y homicidio culposo

El caso tendría tipificaciones penales y causales de nulidad en los trámites que hicieron "celebrar" a Noreiko dentro de la incapacidad evidente padecida después del accidente.

Finca y propiedad en La Caldera

Los hechos se manejan desde el punto de vista Penal y también civil y comercial. Según el abogado de la causa, existirían además de la aparente “Administración Fraudulenta”, “Circunvención de incapaz”, “Simulación ilícita y/o fraude a la ley”, en perjuicio de las hermanas herederas de Noreiko como de la ley misma. Y también “Homicidio Culposo” sin descartar otra más grave calificación, por la ineptitud evidente ó actuación dolosa del miembro numerario del Opus, Matías Amat y profesor del Bachilleraro Humanista, que se hizo designar su “apoderado” y autorizó sus “traslados” cuando debía permanecer inmovilizado.

El proceso judicial fue iniciado luego de la feria judicial del 2009 por sus hermanas Yanina Norekaite de 83 años, Elena Teresa Noreiko de 79 años, y Ana Esther Noreiko de 66 años. Sus familiares buscan se declare nula un acta de donación de los seis inmuebles a favor de la Asociación Cultural del Norte, institución religiosa integrada por los dos miembros numerario declarados integrantes del Opus Dei, con sede en Tucumán y Salta.

La demanda se fundamenta en la forma que los seis inmuebles del moribundo Noreiko fueron cedidos. La “donación” no se hizo con su firma de puño y letra, sino por una huella digital, la que según se desprende del escrito, habría sido manipulada por los demandados ante “testigos de parte” adeptos a esa orden religiosa.

A pesar de su situación de enfermo grave con crítico estado de TEC con cuadriplejía –que debía permanecer inmóvil-, en las autorizaciones para su traslado del Hospital San Bernardo al Sanatorio El Parque y luego a la clínica Santa Clara de Asis, donde murió tras una intervención quirúrgica.

La muerte del inmigrante

Francisco Noreiko, un hijo de inmigrante de Lituania radicado en Salta, era un conocido inspector de religión de la provincia de Salta que gozaba de una generosa jubilación que le permitió vivir sin sobresaltos y acumular riqueza y bienes.

Luego del vuelco de su auto en su condición de moribundo con 81 años, se le había diagnosticado un TEC (Traumatismo Encéfalo Craneano) grave, privado de total "inmovilidad" por una agravada cuadriplejía. La demanda sostiene que no existió la lucidez debida para tener tamaño acto de generosidad con los miembros “numerarios” del Opus Dei de Salta.

Según el abogado Chamorro, al momento de la donación Noreiko se encontraba incapacitado, cuadripléjico, con TEC grave y privado de libertad "porque estaba estaqueado con halo chaleco y tracción cervical de varios kilos".

La familia no supo de su accidente

Sus hermanas afirmaron que se enteraron del accidente y su muerte 16 días después de ocurrido. Los hechos documentados por su abogado Fernando Chamorro, probarían también que su muerte se aceleró por contravenciones a las indicaciones médicas.

Noreiko, a pesar de su grave TEC y cuadriplejía habría sido indebidamente trasladado del Hospital San Bernardo al Sanatorio Parque y de allí a otra clínica donde finalmente murió el 9 de noviembre de 2008. Según afirma el letrado, “su muerte se produjo luego de semanas en terapia intensiva por lo que se consideró inapropiada la autorización de los numerarios de los representantes del Opus Dei de cambiarlo de una clínica a otra”.

Propiedad en Vaqueros

Previo a ese día fatal, Noreiko sospechosamente cedió toda su riqueza, sin la presencia de su familia, en medio de un cuadro que revestía gravedad extrema y considerando que el ex inspector de religión no se encontraba en sus facultades mentales óptimas para decidir una “donación” de tamaña magnitud.

Cuando las hermanas de Noreiko llegaron de Buenos Aires y se informaron de toda las situaciones que atravesó su familiar, instruyeron a Chamorro para que obtenga la nulidad de la donación. El abogado dijo a Salta Libre que "en las condiciones extremas en que se encontraba Noreiko, le hicieron poner la impresión digital en la “donación” de los seis inmuebles de su propiedad".

El letrado también cuestionó el hecho de que se haya hecho figurar a la Asociación Cultural del Norte como destinataria de la donación. A su juicio, sólo se utilizó el nombre para ocultar que el último beneficiario fue el Opus Dei, "cuyos miembros tienen incapacidades para ser testigos, para contratar, recibir donaciones y legados".

Los apoderados del Opus Dei

Noreiko era muy católico por lo que cumplía con todos los preceptos sobre confesión y comunión diarias, y según lo expresado en su expediente sucesorio, fue “asistido” en su última enfermedad por miembros del Opus Dei, Amat Lacroix y Busaniche Iturraspe. En principio ellos se hicieron designar apoderados y luego gestaron ante un escribano la cuestionada “donación” de todos los inmuebles para la Asociación Cultural del Norte, reconocida como sede del Opus Dei en Salta con domicilio en Mitre 664.

Según averiguaciones en organismos públicos, esta institución ya tendría una decena de costosos inmuebles a su nombre, lo que indicaría que, de tomar posesión de las seis fincas de Noreiko, el Opus Dei a través de esta Asociación, incrementaría su riqueza en inmuebles a casi el doble.

Las acusaciones de la demanda son graves. Se asegura que los “apoderados” buscaron al escribano, aportaron los “testigos” (todos activos militantes religiosos), dictaron las cláusulas del “poder” y de las Escrituras de “donación” y “trasladaron” al enfermo para acelerar su fin.

En su estadía en el San Bernardo le hicieron “transferir” sus bienes que en forma indirecta maneja el Opus Dei Salta. Para tal fin, el “apoderado” Matías Amat habría transgredido principios elementales de responsabilidad y cuidados hacia Noreiko con TEC grave y cuadriplejía por fractura de vértebras.

A pesar de su esado delicado, decidió su traslado al Sanatorio Parque, donde le habrían quitado el “halo chaleco” colocado como elemento de inmovilización y tracción. Allí permaneció enfermo y pocos días después, lo volvieron a trasladar a la Clínica Santa Clara de Asís, donde fue sometido a otra intervención quirúrgica que desencadenó en su muerte.

Los “poderes” de Dios

Con los poderes supuestamente otorgados por Noreiko, los demandantes afirman que “los apoderados hicieron absolutamente todo para que la vida de Noreiko se extinguiera” a pocos días del otorgamiento de poder general de administración y disposición, y de “donación” de todos sus inmuebles.

Del texto de la denuncia se desprende que los demandados no comunicaron en tiempo y forma el accidente y postración a los parientes en Buenos Aires. Se tomaron las decisiones más inapropiados para quién debía permanecer inmóvil para recuperarse. Y luego de las primeras denuncias penales, los involucrados que figuran en las escrituras de donación, se negaron a declarar y colaborar con la Justicia.

Asimismo, el escribano actuante manifestó que las cláusulas de las escrituras son las de “estilo” (acta modelo), y que llevó las escrituras ya hechas, para que “firme” Noreiko en su lugar de internación, de manera que no hubo ninguna expresión de voluntad del supuesto "mandante donante" en la determinación de operaciones, bienes, ni destinatarios de los mismos.

  • Fotos e informe especial para Salta Libre.