Turismo Jueves 21 de enero de 2016
Por Dr. Carlos María Romero Sosa

Un lugar salteño en Buenos Aires

Algo de historia de la "Galería Guemes"

El 14 de diciembre de 2015, el diario La Prensa recordó a dos páginas el centenario de la Galería Güemes, que fuera inaugurada el 15 de diciembre de 1915 con la presencia del entonces presidente de la Nación doctor Victorino de la Plaza.

Una iniciativa de larga data del Centro de Residentes Salteños que sin duda nació y se conversó entre los muros de la Galería Güemes.

Como bien se explica en esa nota periodística profusamente ilustrada, el emprendimiento del que constituyó el primer rascacielos de la ciudad de Buenos Aires, obra concebida en estilo Art Nouveau por el arquitecto ítaloargentino Francisco Gianotti (1881-1967) -que asimismo realizó varias construcciones en Salta, como el Chalet Usandivaras, en colaboración con el arquitecto José Barboni, en Boulevard Belgrano y Pasaje Castro-, se debió a los empresarios salteños David Ovejero y su primo Emilio San Miguel Ovejero, conjuntamente con el Banco Supervielle.

El referido David Ovejero u Ovejero González (1859-1931), fue un magnate azucarero que en sociedad con su padre: Sixto Ovejero Zerda y su tío Ángel Zerda, explotó el ingenio Ledesma, en Jujuy. Entre los años 1904 y 1906 fue gobernador de Salta, aprobándose durante su gestión la ley para la construcción del Ferrocarril al Pacífico.

Luego de optar por una banca en el Senado Nacional para la que la Legislatura local lo eligió en 1905, delegó el mando en el vicegobernador Ángel Zerda, asimismo su predecesor y pariente próximo; hecho a todas luces revelador de un nepotismo que bien denunció entonces, aunque a más de uno le parezca extraño, el doctor Robustiano Patrón Costas.

En otro orden cosas, cabe también recordar que una de las oficinas en alquiler de la Galería fue durante décadas sede del “Centro de Residente Salteños General Güemes”, institución social y cultural que en Asamblea de socios –entre los fundadores figuró el ex Senador Nacional Carlos Serrey- aprobó sus estatutos el 28 de junio de 1946 y obtuvo la personaría jurídica por Decreto del Poder Ejecutivo Nacional. Nro. 15.408 de 22 de octubre de 1946, siendo registrada en la Inspección General de Justicia bajo el Nro. 2478.

Desde su creación y por espacio de veinticinco años lo presidió el abogado especializado en legislación sanitaria, ex Ministro de Educación de Salta en 1955 y rector del Colegio Nacional Bernardino Rivadavia de la Capital Federal, doctor José Manuel del Campo (1885-1972). (En el libro de Vicente Osvaldo Cutolo: “Historiadores Argentinos y Americanos” –Casa Pardo S.A. Buenos Aires, 1966- hay una breve noticia sobre Don Manuel del Campo donde se informa respecto a publicaciones de tema histórico-biográfico de su pluma, como ser “Dr. Luis Güemes, un salteño eminente” y “El doctor José Mariano Astigueta”, ambos dados a conocer en el Boletín del Instituto de San Felipe y Santiago de Estudios Históricos de Salta).

En los años cincuenta y sesenta de la pasada centuria, al ingresar por la calle San Martín al edificio, una de las vitrinas centrales de su planta baja exhibía un busto del Héroe Gaucho, propiedad del Centro lo mismo que la galería de retratos de personalidades salteñas, varios de ellos con dedicatorias que adornaban las paredes de la entidad situada en un piso elevado del edificio.

Cuando por las tardes algún asociado que escapaba del bullicio de la peatonal Florida o la bancaria San Martín –aún sin tanta bicicleta financiera- llamaba a la puerta del Centro, solían franquearle la entrada con típica cordialidad provinciana, el propio Manuel del Campo o bien el historiador Miguel Solá, el político Ricardo Aráoz, el coronel Salvador Figueroa Michel, el algo más joven coronel Ernesto Day, Alfredo Lozano Tedín y Carlos Gregorio Romero Sosa, por varios períodos secretario de la entidad.

Una iniciativa de larga data del Centro de Residentes Salteños que sin duda nació y se conversó entre los muros de la Galería Güemes, fue efectivizada en 1963; como que el 17 de marzo de aquel año se concretó el traslado de los restos mortales del Guerrero de la Independencia y del Brasil, Teniente General Eustoquio Frías, desde el cementerio de la Recoleta donde descansaban en una urna fundida a su muerte -acaecida el 16 de marzo de 1891- en los Arsenales de Guerra con bronce de cañones, para ser depositados en el Panteón de las Glorias del Norte, en la Catedral salteña. Allí se los puede venerar en la actualidad.

En un artículo publicado en El Intransigente en 2013, Luis Borelli historió las circunstancias de ese traslado apuntando que acompañaron los restos de Eustoquio Frías desde Buenos Aires, los nombrados José Manuel del Campo y Carlos Gregorio Romero Sosa en representación del Centro Salteño, así como el descendiente del prócer Claudio Rómulo Chávez, los comandantes de gendarmería Joaquín Urruti y José María Farizzano, el general Julio Sueldo y una escolta de dos granaderos.

  • Carlos María Romero Sosa

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