El show mediático de la Justicia

Un país sitiado por fuerzas de seguridad

diciembre 8 /2017
Lic. Carlos Liendro

Ya nos acostumbran a ver por TV noticias de alto impacto para todo un fin de semana (si es largo mejor). Son como recetas, preparadas desde el partido judicial, los medios hegemónicos y el partido del poder. Sirven para tapar otras cuestiones más profundas para la población.

Las noticias en los medios se suceden y no paran. Se tapan unas a otras. Productores y gerentes de medios saben que deben informar, pero también entretener.

El diario Crónica en otro tiempo y luego con su TV por cable, tuvo la exclusividad de accidentes, allanamientos, detenciones. Desde las comisarías les avisaban que iban a realizar tal redada, y ahí estaban sus cronistas y las cámaras para transmitir en vivo y en directo.

Este era el procedimiento, por momentos dramático y grotesco a lo que nos acostumbró el diario que ‘está firme junto al pueblo’. Pero estos últimos años, la apuesta subió, superando a Crónica, en todos los medios (TV, cable, radio, internet) que viven de la ‘leche de la pauta’ (como dice un conocido escritor- periodista).

Llamó la atención y mucho más generó indignación cómo detuvieron al ex vicepresidente de la Nación Amado Boudou. Luego volvió a repetirse con la detención en Río Gallegos de Carlos Zannini (secretario legal y técnico de la presidencia del gobierno de Néstor Kirchner y de Cristina Fernández).

El ex hombre fuerte del kirchnerismo venía de una reunión a las dos la mañana, lo estaban esperando en la puerta de su casa las cámaras de unos de los medios, dueño de los 300 canales de cable de todo el país.

Con Boudou, habían filmado su detención a la una de la mañana (allí se lo veía descalzo y en pijama), y no desde una camarita de un celular. Lo pasaban por el holding más poderoso, en forma repetida para demostrar la eficiencia de las fuerzas de seguridad, pero más que nada como una forma de humillar a alguien que no se iba a fugar.

Con DeVido, toda esa operación falló, ya que lo esperaban en la puerta del departamento sobre la av. Libertador, pero el ex ministro se entregó en Comodoro Py. ¿Para quienes se montan estos operativos, donde van cantidad de fuerzas de seguridad, con chalecos, armas, móviles? Porque estos ex funcionarios estaban sujetos a derecho (presentándose siempre a todas las instancias a las que eran requeridos).

La población comienza a enterarse lo que es ‘la prisión preventiva’, o como algunos mencionan ahora la ‘doctrina Irurzun’: te dejo detenido hasta que se demuestre lo contrario.

Es decir ya no hay una presunción de inocencia. Pero lo más grave va por otro andarivel: y es el tema de la libertad. Las causas con las que fueron deteniendo a los ex funcionarios kirchneristas ya estaban desde años en los juzgados y los jueces eran los mismos.

¿Qué cambió? Cambió el poder de mano. Y la pregunta es: ¿el gobierno tiene ahora el poder? Ya no es solo una restauración liberal- conservadora, en lo económico, es una revancha de clase, que parece venir desde el principio de nuestra historia.

Lo que algunos- que han votado a Cambiemos- han empezado a notar, es que luego del ‘odio visceral’ donde se satisfacen y gozan por todos ‘los corruptos’ y ‘ladrones’ presos, viene la realidad del bolsillo.

Ya son dos años, donde no se puede engañar más diciendo que la plata se la llevaron los del gobierno anterior (parte de cómo funciona el blindaje mediático). Con los cien mil millones de dólares que han obtenido en préstamos, la economía no arranca. Los números no cierran.

Y todos estos operativos bien montados, entretienen, pero no sirven para ocultar la verdadera situación. En estos días se votará en la legislatura las leyes previsionales, las de contrato de trabajo, y con ello las condiciones en que quedaran los jubilados y los trabajadores; pero a su vez las cifras de la pobreza (ahora que dicen que el INDEC no miente), el aumento de la desocupación, la inflación (aumento de la nafta y los servicios de gas y luz) no son comentadas en los medios. Todo es el show-político de las detenciones, los traslados, las cárceles de Ezeiza y Marcos Paz.

Ya nadie se acuerda de Santiago Maldonado. Y se ha comprobado que Rafael Nahuel, fue muerto por la espalda (como lo fue el maestro Fuentealba) y las represiones de la gendarmería y la prefectura son parecidas a la que han hecho con los despedidos en Neuquén. Se ha necesitado crear otro enemigo: los mapuches.

Los programas periodísticos de TV se han encargado de decir que venían de Chile, que no eran originarios, que formaron un grupo llamado RAM, y que estos generan los incendios y ataques a las estancias del sur.

El tema de la desaparición del submarino Ara San Juan, fue algo imprevisto. El guión no se pudo utilizar, porque esta vez los medios y lo que la gente necesitaba saber era qué había sucedido: ¿un accidente, error técnico, corrupción en el mantenimiento de las baterías?

Muchas dudas. Como siempre las primeras noticias vinieron de afuera. Lo que sí queda claro otra vez era la inoperancia del poder político para dar explicaciones claras. Pasó mucho tiempo antes que el responsable del área saliera a decir lo que finalmente dijo, generando la división entre los familiares de los 44 tripulantes que iban en el Ara San Juan.

Todo este panorama no sería más que otra repetición de los 90 (concentración de la economía en pocas manos, libre mercado para las importaciones, flexibilización laboral, amplios sectores excluidos y en la pobreza como consecuencia) si no fuera porque esta vez ‘el huevo de la serpiente’ se lo están volviendo a dejar a las fuerzas de seguridad.

Y así como aparece un juez (que tiene varios pedidos de juicio políticos y pronto se va a jubilar pidiendo prisión para la ex mandataria) que toma una serie de causas e interpreta la ‘letra de la ley’, generando las consecuencias políticas que hasta los editorialistas del poder se preocupan (basta leer los editoriales de varios de ellos ya diciendo que es un exceso las detenciones de los kirchneristas); son los servicios de inteligencia, los nuevos modelos de represión de las fuerzas de seguridad siguen aumentando su cuota de poder.

La clase política gobernante cree que los va a poder tener bajo control, como está creyendo que aún pueden recibir las inversiones extranjeras (que como en otras décadas exigen garantías en base a la eliminación de sindicatos).

En cuanto se les escape de las manos, los verdaderos dueños de este país los van a dejar solos. Ese poder (creciente en quienes manejan las armas y las escuchas en este país) vuelve a tener un poco de mando y sabe cómo se han empoderado en estos últimos diez años, muchos sectores juveniles y organizaciones sociales.

La reacción de la Ministra Patricia Bullrich fue clara cuando salió rápidamente a ‘cubrir’ a los gendarmes cuando aún no se sabía dónde estaba Santiago Maldonado y pasó bastante tiempo (con un cambio de juez de por medio) para que las ‘fuerzas del orden’ fueran a declarar.

El primer laboratorio experimental fue Jujuy: fuerzas de seguridad, poder político y poder judicial. ¿Consecuencias? Dirigentes, militantes políticos y sociales presos.

Ya la clase política gobernante ha cometido su gran error en 1975 cuando dejaba el campo libre (a través de cuatro decretos) a los militares para aniquilar. Fue en Tucumán durante un gobierno constitucional

- Lic. Carlos Liendro
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