Urtubey: “No soy juez, no puedo hacer nada”

noviembre 25 /2013
José Acho

El encuentro no querido

Una impiadosa escena final tuvo en el acto de inauguración forzada para un Gobernador molesto por traer de nuevo a la palestra el tema con la instalación de una escultura que simboliza el clamor la vida y a la libertad de la mujer emplazada en el mirador de la Quebrada de San Lorenzo donde encontraron los cuerpos de las turistas francesas. Aquí la otra cara de una crónica oficial.

Ahora quedó claro que, es cuanto menos sospechoso que el propio Gobierno intente ocultar y cercar un acto para que el caso de las francesas no siga teniendo difusión.

Más allá de la crónica oficial y de la mendacidad de la prensa local oficialista, Salta Libre confirma con más detalles, el intento de ocultar, de no difundir el acto, los cercos policiales y las diversas trabas para restringir el acceso a la prensa no adicta a un homenaje de sus padres a la mujer y a las francesas muertas.

Más tarde en un parte oficial se miente, se vuelve a ocultar o se disfraza como: “En Salta se conmemoró el Día Internacional de Lucha contra la Violencia de Género”. Lo cierto es que el cerco perimetral e informativo y policial de Urtubey fue un fracaso. Ahora quedó claro que, es cuanto menos sospechoso que el propio Gobierno intente ocultar y cercar un acto para frenar la difusión del caso de las francesas.

Este medio pudo confirmar que la realización del acto que ya fue postergado dos veces, fue forzado a concretarse si o si, por orden de la Presidenta Cristina Kirchner. Se planeó para el feriado largo, el lunes 25 de noviembre, día que el periodismo administrativo no tiene que amamantarse de los funcionarios. Igual muchos no llegaron, o fueron socorridos antes de llegar al mirador producto del engorde de la pauta oficial y de ágapes oficialistas.

El acto no fue difundido expresamente. Se intentó cerrarlo para una exclusiva lista de apenas 25 invitados, en su mayoría funcionarios. Pero el 6 de octubre Salta Libre publicó la noticia del homenaje del 25 con todos sus detalles tras la confirmación de la fecha en una entrevista telefónica con el propio Jean-Michel Bouvier.

Luego desde Prensa del Ministerio de Derechos Humanos se negaron a confirmarlo. Otros medios lo recibieron a través de la agencia AFP.
Así dio a luz el acto el día y las razones, pero el programa de la ceremonia y la confirmación de la fecha a nivel oficial nunca apareció.

Para no tener visitas inoportunas y que todo transcurra en un entorno de 25 personas, la Policía cercó todos los accesos al mirador. La prensa no estaba invitada. Tampoco los integrantes de la Comisión de Familiares Contra la Impunidad de Salta ni los familiares de acusados y presos por el crimen. Al difundirse el homenaje por unos pocos medios, incluido este, y por las redes sociales, todos quisieron estar presentes.

Para acceder tuvieron que protestar. Algunos integrantes de la prensa llamaron al Jefe de Policía, al Ministro de Turismo Mariano Ovejero, al Secretario de Prensa Juan Pablo Rodríguez, a la Ministra de Derechos Humanos, María Pace. Todo fue inútil. La orden de liberar el paso tenía que venir del propio Juan Manuel Urtubey, cosa que finalmente ocurrió presionado por las circunstancias. El mandatario no tuvo más remedio que liberar el ingreso a la reserva privada, al mirador y al acto.

El resto fue diplomacia e hipocresía. Los 25 funcionarios que querían estar solos en el acto acompañando a Bouvier y al Embajador de Francia, de pronto tuvieron público, prensa y manifestantes con pancartas pidiendo justicia y el esclarecimiento de diversos casos. La impiadosa escena final vino un minuto antes de ser Juan Manuel Urtubey el primero en huir al término del acto.

Para escaparse de ese mal momento que vivió durante casi una hora de discursos vacíos, no le quedó otra que acercarse a los manifestantes. “No soy juez, no puedo hacer nada", disparó el Gobernador sin piedad a las madres que llorando le pedían que haga algo para esclarecer la trama de la muerte de las francesas. Le pedían por Vera y Vilte, que van en un camino inexorable a ser condenados. Sus familiares y pobladores de San Lorenzo que los conocen, insisten que ambos son inocentes y que ellos son apenas los “perejiles” del caso.

Luego de la ácida y poco diplomática respuesta, insistieron: “pero Ud. tiene poder y fue Ud. quien premió a los policías que son los encubridores que plantaron pruebas”, le replicó por lo bajo, otra señora enojada y llorosa. Otro pedido durante el acto fue Bouvier quien como el monumento está en una reserva privada, le solicitó que gestione que una vez a la semana que la gente pueda pasar al lugar. Urtubey tampoco nunca contestó ese pedido.

Pero ahí quedó la escultura gigante, en un lugar con una vista privilegiada. En una zona VIP, exclusiva de lujuriosas mansiones de diseño y parquizadas, lugar inaccesible para el público común, donde esa desgarradora escultura encontrará también su destino final: olvidado, cerrado al público, encriptada.

Las palabras sinceras, emotivas, sentimentales y de dolor inmenso, vinieron de Jean-Michel Bouvier. Lo que hayan dicho los funcionarios en su transcurso, al término del acto ya fue olvidado. La única que quedará ahí por el aire sobrevolando será lo que Bouvier llamó “el ángel de Salta”.

El resto fueron discursos nada más que eso. Discursos que al instante se perdieron en el humo del costillares de un fastuoso asado con vino Colomé a la orilla de las piletas de agua cristalina de un feriado caluroso. Todo lo contrario al panorama que viven los vecinos pobres de la Quebrada abajo, y que estaban hasta ese momento, sin agua hace seis días.

  • José Acho
    info@saltalibre.net
  • Fotos: Salta Libre

IMAGENES DEL ACTO (Clic para agrandar)