Vienen marchando los nuevos renovadores

julio 30 /2009
Néstor Peyret

En medio de la polvareda de los vicios y virtudes del viento Zonda, los históricos renovadores desplazados se encuentran abocados a la construcción de una nueva fuerza política que pueda contener la ideología original, la de verdaderos cristianos, gauchos, patriotas y tradicionalmente Güemesianos a los fines de lograr una oposición digna ante el nuevo peronismo.

Tanto dolor, tanta traición en nombre de un espacio en el éter de la política lugareña.

“Mirad, yo he vencido enemigos mil veces más poderosos que los que vosotros en vano os empeñáis en vencer. He vencido la pobreza, el destierro, la desgracia, he tenido las fuerzas para rechazar el halago de los príncipes y potentados, he vencido el placer, el dolor, la ira el miedo y finalmente he vencido un enemigo mil veces peor que todos esos: he vencido las pasiones. Mostradme ahora cual de vosotros ostenta una sola de estas conquistas y yo mismo le colocaré en las sienes la corona del triunfo”. Diógenes 320 AJ.

En 1982, un grupo de soñadores deseaba entrar en la carrera de la vida política, por ese entonces hubo cuatro vertientes, donde la primera fue de los “caciques”, de los 58 municipios de la derecha gobernante. Los intendentes.

Los tres últimos Secretarios de Estado de Municipalidades: el coronel Rodolfo Juncosa, Humberto Oliver y quien escribe, dicen que todas las estructuras políticas hacen uso de la “fuerza”, pero difieren en el modo y la manera que la usan o inclusa amenazan llevarla a cabo contra otras organizaciones.

Los “Cabildantes” conforman la institución democrática más antigua; nacida en el Reino de España donde cada palmo de tierra recuperada a los “moros” era puesta bajo el mando de una Junta Municipal. La Naciente institución aterriza en estas tierras donde se gestaba una simbiosis con el Imperio Diaguita.

El Cabildo Madre es de naturaleza ardiente Federal, sin embargo la corporación de jefes comunales, ya en los finales del gobierno del General Bignone, conformaron la estructura más maravillosa, popular y numerosa. Se jugaban por el nuevo proyecto viejos conservadores como Víctor Hugo Miralpeix, Juan Gualberto Nanni, Apolinar Beltrán, Merched Hadad, Walter Abán, Julio César Loutaif; además de algunos intendentes radicales se jugaban: Samuel Herrera, Manuel Carbajo, Roberto Barrios, Nicanor Mamaní, Gregorio López Conchillo, Néstor Salvador Quintana, tampoco quedaban afuera los peronistas: Pablo Arroyo, Pedro De los Ríos, Inocencio Karanicolas, Juan Massanet, Pantaleón Aguirre, Juan Angel Pérez, Laudino Alvarez, Imad Saade, Juan Carlos Am y Sa muel Córdoba, entre otros.

La verdadera derecha

La naturaleza política, nunca jamás podría consentir que la ausencia de la auténtica derecha pudiera definir que para un peronista no hay nada peor que otro peronista. Otro grupo provenía de Rosario de la Frontera y La Candelaria, capitaneados por Ernesto Aguilera, en tanto por otra senda aterrizaba el Partido Manriquista, Movimiento Federal 17 de Octubre de Orán y San Martín liderado por el dirigente Juan Cavalli, otro de los grandes aportes lo constituyen los “restos del Movimiento Popular Salteño”, por ese entonces liderado por la familia Catalano.

Incluido el abogado Guillermo a la sazón presidiendo las juventudes renovadoras. Se agregaba asimismo la corriente escindida que lideraban los “Durand”, presidida por el letrado José Durán Mendioroz, a ellos se agregaron cientos de capangas conservadores devenidos de la anquilosada Unión Provincial. Era una silenciosa corriente, aunque numerosa, conformada por militares, marinos, aviadores, policías y gendarmes en situación de retiro. No faltaban los fortines gauchos y Unidades Básicas lideradas por el doctor Atahualpeño “Tato” Balut.

Dicen que todos los animales fueron despojados por el hombre de sus virtudes, es que todo ese reino el hombre es el que más tuvo que luchar, aseguran que sólo los pájaros están por encima, pero si el hombre hoy aprendiese a volar, ¡Ay hasta que alturas volaría!. Su rapacidad.

Los hijos del Proceso

Cuando Don Roberto Romero llega a la primera magistratura en 1983, enfrente los caciques y gauchos unidos con la peonada obtenían 52.000 votos; apenas 8 años después la pugna entre los dos “Robertos” permitió a los llamados “hijos del Proceso” adueñarse de todo el espectro político local. Gracias al despilfarro de confianza que ostentaban, la tozudez los llevada en la boleta comicial a un hombre resistido por las bases: José Antonio Solá Torino, el mismo que hoy ocupa las “páginas doradas” de los medios gráficos y es letra para el dial, no precisamente por su labor, sino por denuncias.

En medio de la polvareda de los vicios y virtudes del viento Zonda, los históricos renovadores desplazados se encuentran abocados a la construcción de una nueva fuerza política que pueda contener la ideología original, la de verdaderos cristianos, gauchos, patriotas y tradicionalmente Güemesianos a los fines de lograr una oposición digna ante el nuevo peronismo.

Es hora de consensuar por el futuro de nuestros hijos, sin egoísmos, ni prebendas porque es momento de las grandes decisiones y ya sabemos que Gustavo Ruberto Sáenz, es la cabeza visible del proyecto que encarna la mística peronista de Miguel Isa, tampoco podemos desdeñar el gigante paso del “Wayarismo” que ahora ya sabe lo que es pelear contra el “aparato” gubernamental, el cual el supo manejar. ¿Qué lástima que sólo le quede dos patas donde asentarse al Peronismo. Pero los renovadores están peor, no les queda tropa, ni aliento, más allá de un cuartetazo promocionando la candidatura de De Vita Senador”.

La naturaleza filosófica de la política nunca jamás podría consentir que la ausencia de la “verdadera derecha” pudiera definir que para un peronista no hay nada peor que otro peronista. Si toman recaudos los verdaderos “caudillos” de la fauna local sabrán que el corte de boletas en septiembre será inexorable, porque muchos candidatos no son del gusto del pueblo. Dicen por ahí que “no habrá más penas ni olvido”.

Los nuevos renovadores

Los hombres y mujeres que están reconstruyendo la nueva derecha son de escasa fortuna. En 1917 Lenin quedaba desfinanciado en la Revolución de la futura Unión Soviética, entonces el “camarada” Wadimir Ilisch Wlianov Lenín, convocaba a tres de los jóvenes más bellos y codiciados, les ordenaba por honor a la Patria y a la Revolución que desposasen en la Santa Madre Iglesia Ortodoxa a las tres princesas más ricas del Imprio del Zar Pedro en San Petersburgo. Obtuvo los fondos para la más espectacular toma del poder y la lucha de clases de principios del siglo XX.

Ortega y Gasset aseguraba que nuestra conducta, incluso la intelectual depende de cual sea el sistema de nuestras vivencias auténticas. En ellas vivimos, nos movemos, somos, por eso mismo no tenemos conciencia expresa de las mismas, no las pensamos sino que actúan latentes. Cuando creemos de verdad en una cosa no tenemos idea de eso, pero contamos a rajatabla con ella. Un escribiente del barroco quincenario “Claves” efectuaba terribles análisis en la mesa 10 de Bar “Los Tribunales” del itálico Carlistos De Francesco. Nada más que mirar la mesa y saber el paso del tiempo todo lo corrompe.

“Dios ampare al pobresito, dijo en seguida un tercero, siempre robaba carneros, en eso tenía destreza, enterraba las cabezas y después vendía los cueros”. Los ancianos como Folloni, Gómez Diez, Perez Alsina, Saravia Toledo, Trípoli y hasta el mismo Alabí pasarán a retiro efectivo. Los otros que supieron traicionar sabrán la respuesta de las urnas, ni Julio De Vita, Grande, Sanz Navamuel, Bisceglia y el basquebolista tartalagense “pata pila” Andrés Zottos. Ni hablar de Querubín de las Quiscas y hasta el García que llevado de la mano de Hadad, supo mordérsela para entregarse en los brazos morfeos de Gramaglia. Tanto dolor, tanta traición en nombre de un espacio en el éter de la política lugareña.

“Mafisto, la manifestación más suave y confusa del Diablo, metió la cola” . Osvaldo Bayer en 1979.